Urdangarin declara como acusado en el juicio del caso Nóos

Iñaki Urdangarin ha reconocido ante el tribunal que le juzga que la empresa Aizoon que tenía a medias con su mujer, la infanta Cristina, contrató a trabajadores que él nunca conoció, unas contrataciones que ha achacado al cuñado de su socio, Miguel Tejeiro, quien las hacía por asuntos fiscales.
EFE/Archivo/ Montserrat Díez 
EFE/Archivo/ Montserrat Díez

Durante el interrogatorio del fiscal Pedro Horrach, el exduque de Palma ha explicado que se ha enterado a raíz de las investigaciones judiciales del caso Nóos de la existencia de esos trabajadores, algo que le ha “sorprendido”.

“Yo me dedicaba a lo que me dedicaba y tenía unos asesores y me he dado cuenta luego de que estos empleados no estaban con nosotros”, ha dicho, y ha añadido que supone que Miguel Tejeiro los contrataba “para llegar a unos baremos fiscales” y que se les pagaban sus nóminas.

Urdangarin ha mantenido así la versión de su socio de que Tejeiro, a quien Manos Limpias le levantó la acusación, era su “asesor” en temas fiscales, algo de lo que él no se encargaba.

El fiscal le ha enseñado entonces algunos nombres de personas empleadas por la empresa que Urdangarin ha reconocido no saber quién son. “He descubierto durante este procedimiento otros que realmente no he conocido, no se quiénes eran”, ha incidido.

El fiscal le ha inquirido sobre la cantidad de empresas que había en la sede social del Instituto Nóos, a lo que ha respondido que no sabía cuántas exactamente. “No lo sé, muchísimas, supongo, cada persona experta en su materia que iba a aportar algo al Instituto Nóos supongo que vendría a las instalaciones del Instituto Nóos a trabajar “, ha respondido.

Iñaki Urdangarin ha iniciado a las 13.07 horas de hoy su declaración como acusado en el juicio del caso Nóos, en el que se sienta en el banquillo junto a su esposa, la infanta Cristina, y a otras 15 personas.

Urdangarin, que se enfrenta a penas de entre 19,5 y 26,5 años de prisión, ha comenzado tras concluir la declaración de casi 27 horas durante cuatro días consecutivos de su exsocio en el Instituto Nóos, Diego Torres. 

A Urdangarin la Fiscalía le pide 19,5 años de prisión, ya que considera que él y Torres violaron la Ley de Contratos de la Administración Pública y usaron de forma fraudulenta convenios de colaboración.

Si la autoría intelectual de los proyectos corresponde a Torres, el fiscal Pedro Horrach atribuye a Iñaki Urdangarin la vertiente institucional y comercial y el aspecto deportivo de algunas iniciativas, ya que era “el gancho ideal para obtener clientes y aumentar notoriamente los honorarios”.

Posteriormente ambos desviaban el dinero a empresas de su propiedad con facturas por servicios ficticios que a veces incluso duplicaban, hasta un total de 5,8 millones de euros entre 2004 y 2007. Torres obtuvo 2,6 millones de beneficios y Urdangarin 1,8, según los cálculos de Horrach.

Había, según el fiscal, empresas sin plantilla y empleados ficticios que trasvasaban de unas a otras sociedades y las sociedades cruzaron facturas entre sí por hasta 8 millones de euros, relata en su escrito de acusación. EFE/DOC