Una gestora se hará cargo del PSOE hasta su Congreso

La dimisión de Pedro Sánchez como secretario general del PSOE obliga al Comité Federal del PSOE a nombrar una gestora que se haga cargo del partido hasta la celebración de un congreso extraordinario, para cuya presidencia se ha barajado el nombre del presidente asturiano, Javier Fernández.
Vista general de la reunión del Comité Federal del PSOE celebrado en julio de 2016. EFE/Archivo/Juan Carlos HidalgoVista general de la reunión del Comité Federal del PSOE celebrado en julio de 2016. EFE/Archivo/Juan Carlos Hidalgo

La gestora que dirigirá el PSOE tras la marcha del hasta hoy secretario general, Pedro Sánchez, es la tercera que tiene que hacerse cargo de la dirección del partido desde la vuelta de la democracia, tras las creadas en 1979 y en 2000.
La primera ocasión en la que el PSOE vivió esta situación fue en 1979, tras las elecciones generales de marzo de ese año, en las que los socialistas, unificados con el Partido Socialista Popular (PSP) de Enrique Tierno Galván, lograron 121 escaños.
Su entonces secretario general, Felipe González, planteó remodelar el PSOE y en el XXVIII congreso federal, celebrado en mayo de ese año, propuso que el término “marxista” no siguiera definiendo al partido, propuesta que fue rechazada y aprobada la ponencia del sector crítico, contraria a la suya.
Una negativa que motivó la renuncia de González a presentarse a la reelección y que la dirección del partido quedara en manos de una comisión gestora presidida por José Federico de Carvajal.
Las aguas se calmaron con la celebración de un congreso extraordinario en el mes de septiembre, cuando el PSOE eliminó los postulados marxistas alineándose con las tesis de la mayoría de las fuerzas socialistas de Europa occidental.
La segunda ocasión en la que el PSOE estuvo en manos de una gestora fue en marzo del año 2000, tras las elecciones generales en las que el partido obtuvo los peores resultados desde 1979, al pasar de 141 diputados a 125, muy lejos de los 183 escaños que dieron mayoría absoluta al PP.
Un varapalo electoral que llevó a Joaquín Almunia a anunciar su dimisión irrevocable, secundada por toda la Ejecutiva Federal. El Comité Federal nombró entonces una comisión política presidida por Manuel Chaves, que asumió la dirección del partido hasta la celebración del XXXV Congreso.
Además de estas gestoras en el ámbito federal, las agrupaciones regionales, provinciales y locales han vivido situaciones similares.
La última tuvo lugar el 18 de marzo pasado, cuando la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE nombró una comisión gestora en Galicia, encabezada por la diputada Pilar Cancela, para dirigir el partido tras la decisión de José Ramón Gómez Besteiro de renunciar a la secretaría general.

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