Una auxiliar de enfermería primera contagiada de ébola en España

La ministra española de Sanidad, Ana Mato, confirmó que una auxiliar de enfermería que atendió a un misionero español repatriado desde Sierra Leona se ha contagiado también de ébola. La auxiliar de enfermería, casada y sin hijos, participó como voluntaria en el equipo que atendió al religioso español Manuel García Viejo, repatriado desde Sierra Leona el pasado mes de septiembre y que falleció el día 25 de ese mes en el Hospital Carlos III, especializado en enfermedades contagiosas.
(EPA) EF/EFE/ Emilio Naranjo (EPA) EF/EFE/ Emilio Naranjo

 

El virus del Ébola se detectó por primera vez en 1976 en dos brotes epidémicos casi simultáneos ocurridos en Nzara (Sudán) y Yambuku (República Democrática del Congo). La aldea en que se produjo el segundo de ellos está situada cerca del río Ébola, que da nombre al virus.

Hay cinco variedades del virus del Ébola: Sudán, Zaire, Reston, Côte d’Ivoire y Bundibugyo, de las cuales, Sudán, Zaire y Bundibugyo se han asociado a importantes brotes de fiebre hemorrágica en África.

El virus es transmitido al ser humano por animales salvajes y se propaga en las poblaciones humanas por contacto directo con sangre, líquidos orgánicos o tejidos de las personas infectadas.

Aunque los monos han sido una fuente de infección para las personas, se considera que los murciélagos de la fruta de la familia Pteropodidae son los huéspedes naturales del virus.

Los primeros síntomas de esta enfermedad son fiebre repentina y alta, debilidad intensa y dolor muscular, de cabeza y de garganta, seguidos de vómitos, diarreas, erupción cutánea, funciones renal y hepáticas alteradas e intensas hemorragias internas y externas.

El periodo de incubación (intervalo desde la infección hasta la aparición de los síntomas) varía de 2 a 21 días.

La fiebre hemorrágica del Ébola es una de las enfermedades más mortíferas para el hombre. Provoca brotes epidémicos con una tasa de mortalidad del 25% al 90%.

El ébola suele diagnosticarse a través de pruebas en la orina y en la saliva. Los exámenes más comunes son pruebas de inmunoadsorción enzimática (ELISA), detección de antígenos, seroneutralización, reacción en cadena de polimerasa con transcriptasa inversa y aislamiento del virus mediante cultivo celular.

En marzo de 2014 se constató la existencia de un virulento brote de ébola en Guinea Conakry, que luego se extendió a Liberia, Sierra Leona y Nigeria.

Según datos confirmados por la OMS el 3 de octubre, el ébola había afectado ya a unas 7.500 personas y causado la muerte de más de 3.400, aunque este mismo organismo ha advertido que la cifra de casos reales podría ser muy superior.

Esta es la mayor epidemia de ébola registrada hasta la fecha y se ha extendido a áreas muy pobladas de África Occidental, a diferencia de los anteriores brotes, que habían afectado a regiones remotas de África Central.

Por ahora el ébola no tiene tratamiento específico ni vacuna, aunque ante la expansión del actual brote institutos nacionales de salud pública, universidades y farmacéuticas se han puesto a trabajar contra reloj y varios pacientes occidentales han sido tratados con el fármaco experimental ZMapp, de la compañía estadounidense Mapp Pharmaceuticals.

Desde que comenzó el brote de ébola varias personas infectadas en África han sido repatriadas a Estados Unidos y a países europeos para recibir tratamiento.

España repatrió a dos religiosos, Miguel Pajares, que llegó a España desde Liberia, y Manuel García Viejo, procedente de Sierra Leona. Ambos estuvieron ingresados en el Hospital Carlos III de Madrid y murieron poco después de su llegada. Pajares falleció el 12 de agosto y fue la primera víctima europea del virus. García Viejo falleció el 25 de septiembre.

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