Tribunal mantiene cadena perpetua para líderes del Jemer Rojo

El tribunal internacional de Camboya ha ratificado la cadena perpetua impuesta a los dos últimos líderes vivos del Jemer Rojo por crímenes contra la Humanidad, al rechazar el recurso de apelación de la sentencia emitida en 2014.
Fotografía de archivo de 1975 de soldados del Jemer Rojo en Camboya, cuyo líder Ta Mok, 'El Carnicero', murió en Phnom Penh, el viernes 21 de julioFotografía de archivo de 1975 de soldados del Jemer Rojo en Camboya, cuyo líder Ta Mok, "El Carnicero", murió en Phnom Penh, el viernes 21 de julio a los 80 años. EFE/Archivo/

 

Ricardo Pérez-Solero

 

Los acusados son el ex “número dos” e ideólogo de la organización comunista, Nuon Chea, de 90 años, y el antiguo jefe de Estado del régimen, Khieu Samphan, de 85, quienes negaron los cargos y denunciaron errores de hecho y derecho durante el juicio.
La Corte Suprema del tribunal, su instancia de apelación, admitió varias alegaciones y eximió de algunos cargos a los acusados, pero consideró probada su responsabilidad en los crímenes cometidos después de que el Jemer Rojo tomara el poder en abril de 1975.
“La Corte Suprema reafirma la sentencia de encarcelamiento de por vida impuesto por la sala de juicios a Nuon Chea y Khieu Samphan”, dijo el juez Kong Srim.
El fallo deja como definitiva la sentencia emitida hace más de dos años, al concluir la primera fase de un proceso que el tribunal decidió segregar debido a su complejidad y el temor de que los acusados, de salud frágil, murieran antes que se dictara sentencia.
En esta fase se juzgaba la evacuación forzosa de Phnom Penh y la deportación de población a campos de trabajo entre 1975 y 1977, así como la ejecución de soldados del Ejército derrotado de la República que el Jemer Rojo llevó a cabo tras tomar el poder.
La Corte Suprema exculpó a los acusados de la masacre de al menos 250 soldados en Tuol Po Chrey, en la provincia de Pursat, y les eximió del cargo de exterminio.
En cambio, los jueces mantuvieron los cargos de asesinato, persecución por razones políticas y otros actos inhumanos, en un fallo en el que también reconocieron que hubo errores en las conclusiones que llevaron a la condena de los dos exdirigentes.
Uno de ellos fue la ausencia como testigo del actual presidente del Parlamento, Heng Samrin, antiguo jemer rojo que desertó y contribuyó en la operación militar de Vietnam para a derrocar al régimen, al igual que otras figuras públicas como el primer ministro, Hun Sen.
Pese a ello, el tribunal mantuvo la condena al considerar la gravedad de los crímenes, que estos no fueron casos aislados y el rol significativo que desempeñaron los acusados.
“Los crímenes que permanecen constituyen la base de la condena a cadena perpetua”, dijo el portavoz del tribunal, Lars Olsen, a la prensa tras conocerse el fallo, que fue celebrado por la fiscalía y observadores.
“Es importante que los gobiernos sepan que juicios de este tipo ocurren,” dijo en rueda de prensa el experto de Naciones Unidas para el tribunal, David Scheffer.
“Quizás el liderazgo de Corea del Norte deba tomar especial nota de lo que ha pasado aquí hoy”, añadió.
El fiscal internacional, Nicholas Koumjian, aseguró que el juicio “es el más importante desde Nuremberg, que comprende los crímenes más horribles desde la Segunda Guerra Mundial”.
“Dará a las víctimas algo de paz, el saber que el mundo tiene conocimiento del proceso por el que han pasado”, aseguró Koumjian.
Nuon Chea y Khieu Samphan se enfrentan aun a la segunda parte de la causa en su contra en la que se aborda el genocidio perpetrado contra la minoría musulmana cham y la población vietnamita, y la política de matrimonios forzados y violaciones, entre otros cargos.
Las Cámaras Extraordinarias de las Cortes de Camboya, nombre oficial del tribunal auspiciado por Naciones Unidas, emitieron la sentencia más de dos años después de que comenzara el juicio que inicialmente contaba con dos acusados más.
Estos eran el exministro de Asuntos Exteriores, Ieng Sary, que murió en marzo de 2013 a los 87 años, y su esposa y exministra de Asuntos Sociales, Ieng Thirith, cuyo caso fue suspendido después de que se le diagnosticara demencia y que falleció en 2015 a los 83.
El jefe del Jemer Rojo, Pol Pot, murió en 1998 en el último bastión de la guerrilla maoísta en la selva del norte de Camboya, prisionero de sus propios correligionarios.
El tribunal emitió su primera sentencia en julio de 2010 contra Kaing Guek Eav, alias “Duch”, a quien se le impuso una condena de 35 años, elevada en apelación a cadena perpetua por su responsabilidad en la tortura y muerte de más de 12.000 personas en la prisión S-21.
Unos 1,7 millones de personas murieron entre 1975 y 1979 durante el régimen del Jemer Rojo a causa de trabajos forzados, enfermedad, hambruna y purgas políticas. EFE

 

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