Teresa de Calcuta será canonizada en 2016

La madre Teresa de Calcuta, fundadora de la Orden de las Misioneras de la Caridad, será canonizada tras la firma de un decreto del papa Francisco por el que se reconoce el milagro de salvar la vida a un brasileño en fase terminal en 2008.
La madre Teresa de Calcuta en Madrid en 1980.EFE/Archivo/Ángel Millán/ct La madre Teresa de Calcuta en Madrid en 1980.EFE/Archivo/Ángel Millán/ct

La madre Teresa, que será el primer premio Nobel que subirá a los altares, previsiblemente en septiembre de 2016, se llamaba Inés Gonxha Bojaxhiu, nació el 20 de agosto de 1910 en Skopje, capital de la actual república de Macedonia, que entonces pertenecía a Albania.

Hija de un rico empresario de la construcción, profesó como religiosa en 1928 en las Hermanas de Nuestra Señora de Loreto, en la casa madre de Rathfarnham (Irlanda). Un año después marchó a Darjeeling porque quería ejercer como misionera en la India.

Desde 1929 a 1937 realizó el noviciado en la comunidad de Loreto, en Calcuta, y el 24 de mayo de ese último año hizo los votos perpetuos convirtiéndose en “esposa de Jesús para toda la eternidad”.

Teresa adoptó ese nombre en honor de Santa Teresita de Lisieux. El 10 de septiembre de 1946, cuando viajaba en tren desde Calcuta a Darjeeling tuvo la inspiración divina que le llevó a fundar la congregación de las Misioneras de la Caridad.

Según narra la tradición, la Madre Teresa vio la cara de Jesús y decidió entregarse totalmente a Cristo ya que en ese rostro encontró reflejados a los desheredados del mundo.

En 1948 inauguró una escuela para niños necesitados y ese mismo año se vistió por primera vez con el sari blanco orlado de azul, el hábito de su congregación.

Durante su vida fundó la Orden de las Misioneras de la Caridad y se la conoció por su afán por los más pobres y desfavorecidos, por lo que llegó a ser galardonada con Nobel de la Paz en 1979.

Fue proclamada beata el 19 de octubre de 2003 en una ceremonia multitudinaria en la Plaza de San Pedro del Vaticano.

El milagro aprobado en aquella ocasión fue la supuesta “curación inexplicable” de una mujer india de religión animista, Mónica Bersa, de 34 años, que padecía un tumor en el abdomen del que sanó en 1998.

Su entierro en Calcuta el 5 de septiembre de 1997 fue un acontecimiento nacional en India, millones de pobres acompañaron su cadáver por las calles de la ciudad y al funeral acudieron también jefes de Estado y gobernantes de todo el mundo. EFE/doc

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Publicado en: Protagonistas