Taiwán en un peligroso juego de movilización estudiantil

Taiwán está atrapada en un conflicto de difícil salida, tras la movilización de unos doscientos estudiantes que ocuparon el Parlamento el martes, que hicieron suyas las reclamaciones del opositor Partido Demócrata Progresista (PDP) contra un acuerdo con China en trámite parlamentario.
Manifestación opositora contra el presidente taiwanés Ma Ying-jeou, al inicio de su nuevo mandato en Taipei (Taiwán) en mayo de 2012. EFE/Archivo/DManifestación opositora contra el presidente taiwanés Ma Ying-jeou, al inicio de su nuevo mandato en Taipei (Taiwán) en mayo de 2012. EFE/Archivo/DAVID CHANG

Francisco Luis Pérez 

El presidente taiwanés Ma Ying-jeou y el internamente dividido Partido Kuomintang (KMT), en el gobierno, se enfrentan a una creciente movilización estudiantil y política que congrega a varios miles de personas, en la que confluyen sentimientos nacionalistas y populistas con fuertes intereses políticos y económicos. 

Con estas protestas que apoya y que según políticos oficialistas como King Pu-tsung “incita”, el PDP ha logrado fuera del Parlamento lo que no podía conseguir dentro bajo la reglas legislativas, dada la mayoría absoluta del gobernante Kuomintang.

Desde junio de 2013, fecha en que se selló el acuerdo de liberalización de servicios con China, el Gobierno trata de movilizar a los legisladores oficialistas y al presidente del Parlamento, Wang Jin-pyng -del KMT pero no de la línea del primer mandatario- para que se refrende legislativamente el pacto. 

El PDP ha utilizado todas las tácticas dilatorias y de boicot posibles, incluidas peleas dentro del hemiciclo parlamentario o en comités, enfadado ante lo que califica “falta de transparencia” y convencido de que el pacto perjudica la economía y la seguridad nacional. 

El PDP prometió utilizar todos los medios a su alcance para impedir la aprobación del pacto y la misma noche del martes un grupo de estudiantes, que protagonizaban una manifestación legal de protesta, derribaron una puerta de hierro, se encaramaron por los muros del Parlamento y ocuparon su hemiciclo. 

Los estudiantes repitieron los argumentos del PDP contra el acuerdo: falta de transparencia y de consulta en su negociación, ilegalidad del envío al pleno de pacto sin una revisión en comité artículo por artículo y exigencia al presidente Ma de que se disculpe por haber dado su visto bueno al documento.

Los lemas de la protesta fueron calificar al pacto de “venta de Taiwán a China” y de “peligro para la economía y puestos de trabajo” de estudiantes y público en general.

En un ambiente universitario mayoritariamente despolitizado, la protesta ha caído bien, y ha supuesto una bendición para los políticos que quieren atacar al presidente Ma Ying-jeou dentro y fuera de su partido o quieren ganar votos para los cada vez más próximos comicios locales.

El uso de la fuerza para desalojar a los estudiantes está descartado, tanto por el presidente del Parlamento como por el portavoz del Ejecutivo, Sun Lih-cyun, que aseguró que “no se usará la fuerza contra los estudiantes”.

– Accede al contenido completo y obtén más información escribiéndonos a efeanalisis@efe.es