Israel-Palestina, solución de dos estados cada vez más alejada 23 años después

La solución de los dos estados para israelíes y palestinos, gestada con la Firma de los Acuerdos de Paz de Oslo hace 23 años, cada vez cuenta con menos atractivo para ambos pueblos mientras en el terreno político la parálisis es total.
Cientos de palestinos rezan vigilados por fuerzas israelitas en Ras Al Amud, al este de Jerusalén, el 24 de octubre de 2014 cuando los accesos a la ECientos de palestinos rezan vigilados por fuerzas israelitas en Ras Al Amud, al este de Jerusalén, el 24 de octubre de 2014 cuando los accesos a la Explanada de las Mezquitas estuvieron vetados a los palestinos menores de 50 años. EFE/Archivo/Oliver Weiken

 

Daniela Brik

Fue el 13 de septiembre de 1993 cuando el entonces primer ministro israelí Isaac Rabin y el histórico dirigente palestino Yaser Arafat escenificaban el encuentro entre los dos pueblos enemigos al estrecharse la mano con el telón de fondo de la Casa Blanca y el presidente estadounidense Bill Clinton.
Transcurridas dos décadas de la rúbrica de la denominada Declaración de Principios, que abrió un proceso de reconciliación tras casi 100 años de conflicto, los dirigentes israelíes y palestinos siguen en el mismo punto de origen con un conflicto cada vez más enquistado que ha llevado a expertos y diplomáticos a urgir a la búsqueda de nuevas soluciones.
Según reflejó una encuesta difundida el mes pasado, poco más de la mitad de los israelíes y de los palestinos apoya la solución de dos estados y, si se les ofrece un acuerdo de paz acorde con las últimas negociaciones, ambos lo rechazan mayoritariamente.
Apenas el 51 por ciento de palestinos y el 59 por ciento de israelíes (un 53 si se toma en cuenta solo la población judía) están a favor de esa solución, de acuerdo con el estudio realizado por el Instituto de Democracia de Israel y el Centro Palestino para Investigación Política y Encuestas, con una muestra de 2.454 personas.
Interpelados acerca de un eventual acuerdo de paz en base a lo que los negociadores han tenido encima de la mesa en los últimos procesos de diálogo, la mayoría lo rechazó.
“La dificultad en resolver el conflicto palestino-israelí se basa en el hecho de que solo ha habido un plan sobre la mesa durante 23 años, y ese plan no es suficientemente atractivo para ninguna de las dos partes”, explica en un artículo de opinión el general israelí en la reserva y antiguo jefe del Consejo de Seguridad Nacional Guiora Eiland.
En el plano político, el último intento de forzar a las partes a negociar en base a esa solución, impulsado por Washington, descarriló inevitablemente en la primavera de 2014.
Tras más de dos décadas de infructuoso diálogo, este año se han impulsado nuevas iniciativas internacionales, como la de Francia, en la forma de una conferencia de países interesados en resolver el conflicto, o la más reciente del presidente ruso, Vladimir Putin, de reunir nuevamente en una mesa a los dirigentes de ambas partes.
“Ese encuentro es posible, por supuesto, porque nadie quiere ofender a Putin, pero no hay opción de fijar un proceso real que acabe con el conflicto, a no ser que surjan en la reunión otras ideas aparte de la solución de los dos estados”, opina Eiland.
Coincide con él, en parte, Alexander Yakobson, analista en el diario “Haaretz”, para quien la solución “provee una base ideológica para una reconciliación histórica entre los dos pueblos. Sin embargo, los diplomáticos deberían ciertamente buscar nuevas formulaciones”, al objeto de que “ambas partes sean capaces de vivir con ello”.
Para Nidal Foqah, responsable de la “Coalición de Paz Palestina”, con sede en Ramala, la icónica imagen de Rabin y Arafat estrechándose la mano en 1993 “queda hoy muy lejos, así como la solución de dos estados”.
En declaraciones a Efe, Fogah abunda en que “la realidad sobre el terreno es diferente, pero lo que falta es el coraje que existía en ambos liderazgos: En el Israel de hoy no existe más, y por otra parte Arafat fue un líder único que no se repetirá en la nación palestina”.
Con todo, valora positivamente los resultados de las últimas encuestas que aún apuntan a que una mayoría sigue favoreciendo el fin del conflicto mediante la creación de dos estados.
“Nosotros, que estamos en el lado de la paz somos una minoría, pero en el otro lado también lo son”, señala antes de pronosticar que “cualquier encuentro entre dirigentes o punto de inflexión político a favor de la paz incrementará el apoyo a esa solución en las encuestas”. EFE

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Publicado en: Reportajes

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