El sistema electoral y el reparto de escaños

El sistema electoral español y las ajustadas diferencias entre los principales partidos hacen que la lucha se concentre en algunas circunscripciones donde el escaño se juega por unos pocos votos.
El presidente de una mesa electoral navarra deposita los votos de la urna sobre una mesa para proceder a su recuento el pasado 20 de diciembre. EFE/ArEl presidente de una mesa electoral navarra deposita los votos de la urna sobre una mesa para proceder a su recuento el pasado 20 de diciembre. EFE/Archivo/Jesús Diges

Carlos Moral
Si hasta ahora PP y PSOE resultaban beneficiados en el reparto de escaños por su condición de partidos mayoritarios, la alianza de Podemos e Izquierda Unida permite a Unidos Podemos optimizar sus resultados y evitar que muchos de los sufragios que reciben -en particular IU- queden sin representación.
Los escaños se reparten por circunscripciones electorales -las 50 provincias más las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla- y proporcionalmente las provincias menos pobladas asignan más escaños que las que tienen mayor número de habitantes -para lograr un diputado hacen falta muchos más votos en Madrid que en Soria-.
El mecanismo que se utiliza para repartir los escaños de forma proporcional es la Ley D’Hont, que divide el número de votos de cada partido en cada circunscripción por el número de diputados que se eligen y los va asignando a los cocientes más altos. Además, la legislación electoral exige un mínimo de un 3 % de los sufragios para optar a escaño.
La suma de estos factores genera un sistema que no es directamente proporcional y que beneficia a los partidos mayoritarios y a los minoritarios que concentran sus sufragios en determinados territorios (nacionalistas y regionalistas).
El pasado 20 de diciembre el PP, con el 28,7 % de los votos, logró el 35,1 % de los diputados del Congreso; y el PSOE, con el 22,01 % de los sufragios, sumó el 25,7 % de los escaños.
En el caso de Podemos y sus confluencias la diferencia entre votos y escaños no llegó al punto (20,6 % de los votos y 19,71 % de los escaños). Más perjudicado resultó Ciudadanos (13,9 % y 11,4 %, respectivamente) pero fue IU quien más sufrió la ley electoral (3,67 % de los sufragios y sólo 0,57 % del total de diputados).
IU recibió 189.237 votos y consiguió dos diputados en Madrid, donde se eligen 36 escaños y la proporcionalidad del sistema es mucho mayor. Sin embargo, los 733.868 sufragios que obtuvo la coalición en el resto del país no le valieron ningún representante.
Ahora, su alianza con Podemos permitirá que muchos de esos votos no se desperdicien y puedan servir para conseguir escaños donde Podemos y sus confluencias se quedaron a poca distancia del objetivo.

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