Seis claves para entender la crisis en Ucrania

Desde el pasado mes de noviembre, Ucrania parece haberse embarcado en una guerra civil a cámara lenta.
Policías cargan contra manifestantes durante una protesta en el centro de Kiev (Ucrania) el pasado 22 de enero de 2014. EFE/Archivo/Alexey FurmanPolicías cargan contra manifestantes durante una protesta en el centro de Kiev (Ucrania) el pasado 22 de enero de 2014. EFE/Archivo/Alexey Furman

Las protestas que empezaron en la plaza de la Independencia de Kiev se han extendido durante los últimos días a diversas ciudades de un país con más de 45 millones de habitantes pero enfrentado consigo mismo. Básicamente, la parte oriental se encuentra estrechamente vinculada a Rusia y la occidental tiene sus esperanzas puestas en la Unión Europea.

Jesús R. Martín

1.- ¿Cuál ha sido el detonante del preocupante conflicto en Ucrania?

El presidente Yanukóvich rechazó en noviembre los términos negociados para un acuerdo de asociación con la Unión Europea, apostando como alternativa por una relación más estrecha con Rusia. Desde entonces, las protestas generadas por ese portazo a la UE no han hecho más que crecer, con al menos media docena de víctimas mortales.

El epicentro de esta rebelión se encuentra en la plaza de la Independencia de Kiev. Ese lugar, Maidán en ucraniano, ha inspirado a que los sublevados llamen a su movimiento Euromaidán.

Al verse desbordado por las protestas, este 17 enero el gobierno de Yanukóvich aprobó una nueva legislación draconiana de orden público, con toda clase de impedimentos para el ejercicio de derechos y libertades fundamentales, incluidas cuantiosas multas y penas de hasta 15 años de cárcel. Este cheque en blanco para el gobierno fue revocado esta semana por el Parlamento de Ucrania, conocido como Rada Suprema.

Los opositores, por su parte, han bloqueado y ocupado edificios oficiales en 14 de las 25 provincias ucranianas, mientras que en los feudos de Yanukóvich también se están registrando movilizaciones a favor de su Partido de las Regiones.

2.- ¿Qué papel está jugando Rusia en este pulso?

Para Rusia, Ucrania tradicionalmente supone tanto una valiosa posición estratégica, con proyección al Mar Negro, como acceso a grandes recursos naturales. El presidente Vladimir Putin ha dejado claro que Ucrania es esencial para la seguridad de Rusia. En esta ocasión, Moscú ha recompensado el portazo a la Unión Europea anunciado en la compra del equivalente a 11.000 millones de euros en deuda pública de Ucrania. Además de una rebaja en la factura del suministro de gas exportado por Rusia y que resulta de vital importancia para hacer frente al gélido invierno ucraniano.

3.- ¿Quiénes son los líderes de la oposición en Ucrania?

Los manifestantes en Kiev, animados por videos online de Martin Luther King, han estado gritando “¡Líder, Líder!” para mostrar su frustración con los principales partidos enfrentados al presidente Yanukóvich. En estos momentos, la oposición se encuentra encabezada por tres figuras destacadas:

El campeón de los pesos pesados Vitali Klitschko, un gigante de 42 años y líder del movimiento UDAR (Alianza Ucraniana Democrática para la Reforma, cuyo acrónimo que en ucraniano suena como “golpe”). En 2012, su partido con una plataforma anti-corrupción logró representación parlamentaria con un 14 por ciento del voto popular. En estos días se ha negado a convertirse en viceprimer ministro. Apodado “Doctor Puño de Hierro”, Klitschko tiene un doctorado en Ciencias del Deporte y un record pugilístico de 45 victorias  (41 por k.o.) en 47 combates profesionales.

El economista Arseni Yatsenyuk, líder del segundo mayor partido Batkivshina (Patria). Es un aliado y sucesor en la práctica de Yulia Timoshenko, la antigua primera ministra condenada a siete años de prisión por abuso de poder. A sus 39 años, es el más experimentado en política entre las figuras opositoras al haber servido como ministro de Exteriores, ministro de Finanzas y presidente del Parlamento. Ya ha rechazado la oferta de Yanukóvich para ocupar el puesto de primer ministro.

El nacionalista Oleg Tiagnibok del partido Svoboda (Libertad), se disputa el espacio político más hacia la derecha con otros grupos todavía más radicales. En las últimas elecciones, logró un 10 por ciento del voto popular. Estridente y xenófobo, se ha referido al actual gobierno de Ucrania como parte de una “mafia judío-moscovita”.

 4.- ¿Cuál es la posición de la Unión Europea?

Bruselas y su bloque de 28 países han querido forjar lazos más estrechos con Ucrania, Moldova, Bielorusia y los tres Estados del Cáucaso: Armenia, Azerbaiján y Georgia. Todos estos países han permanecido en la esfera directa o indirecta de Rusia desde el final de la Guerra Fría. De todos ellos, el más importante es Ucrania. Y de hecho, la Unión Europea mantiene que el acuerdo abandonado en noviembre puede ser recuperado en cuanto haya un claro compromiso por parte del gobierno de Kiev.

 5.- ¿Cómo se ha generado la profunda división que sufre la sociedad ucraniana?

En eslavo Krajina significa “país” pero también “tierra de frontera”. Ya en la Primera Guerra Mundial, los ucranianos combatieron tanto en las filas del Imperio Austro-Húngaro como también al servicio de Rusia. Ucrania ganó una efímera y anárquica independencia del imperio de los Romanov en 1918 para ser inmediatamente ocupada por el Ejército Rojo.

Se estima que la hambruna provocada por las desastrosas políticas de colectivización de Stalin costaron la vida a tres millones de personas. Hasta el colapso de la Unión Soviética en 1991, Ucrania no recuperó su soberanía. Con el agravante de no haber sabido solventar su problema de lealtades divididas entre Rusia y Occidente.

En general, la parte este de Ucrania está orientada hacia Rusia. Sus habitantes hablan ruso, son ortodoxos rusos leales al Patriarca de Moscú y de todas las Rusias. La parte más occidental de Ucrania está más orientada hacia Europa y sus residentes son tanto católicos como ortodoxos leales al Patriarca de Kiev.

 6 .- ¿Qué puede ocurrir a partir de ahora?

La oposición pretende que las presidenciales previstas para marzo del 2015 se adelanten a este año, aunque hasta ahora las prácticas electorales de Ucrania se mantienen bajo grandes sospechas de fraude. El historial del presidente Víktor Yanukóvich también invita a la cautela por su demostrada capacidad bizantina para esquivar a toda clase de adversarios. En este proceso de protestas iniciado en noviembre, los líderes de la oposición cada vez controlan menos a los manifestantes.

El gran temor compartido por Bruselas y Washington es que las protestas entren con una dinámica propia en una espiral de violencia y que Yanukóvich termine imponiendo la ley marcial, autorizando la fuerza militar con los manifestantes.

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