Santana Lopes y Rui Rio, posibles sucesores del portugués Passos Coelho

El ex primer ministro luso Pedro Santana Lopes y el exalcalde de Oporto Rui Rio son dos de los nombres que se barajan como posibles sucesores de Pedro Passos Coelho al frente del Partido Social Demócrata (PSD, centroderecha) de Portugal.
El presidente del Partido Social Democrático de Portugal y primer ministro, Pedro Passos Coelho, el 1 de octubre de 2015, durante un acto electoral. El presidente del Partido Social Democrático de Portugal y primer ministro, Pedro Passos Coelho, el 1 de octubre de 2015, durante un acto electoral. EFE/Archivo/MIGUEL A. LOPES

 

Paula Fernández

 

Passos Coelho anunció este martes su decisión de no presentarse a la reelección en las próximas primarias del partido, después de que el PSD obtuviese el peor resultado de su historia en los comicios municipales del pasado domingo.
La salida del que fuera jefe del Gobierno luso entre 2011 y 2015 ha abierto la puerta a un nuevo liderazgo en el partido, donde ya han surgido los primeros nombres de posibles sucesores.
La candidatura que parece más definida es la de Rui Rio, alcalde de Oporto entre 2002 y 2013, que esta semana se reunió con varios “barones” del partido para evaluar sus apoyos y se espera que presente oficialmente su propuesta en los próximos días.
Las aspiraciones de Rio, de 60 años, a liderar el PSD son conocidas desde hace meses, cuando ya se le situaba como un posible opositor de Passos Coelho para disputar la presidencia del partido.
Con su candidatura dada como segura, sus detractores buscan ya otros aspirantes que puedan enfrentarse al exalcalde de Oporto.
Uno de los nombres apuntados es el de Pedro Santana Lopes, que presidió el partido entre 2004 y 2005, años en los que también lideró el Gobierno luso, después de que José Manuel Durao-Barroso abandonase el cargo para poner rumbo a la Comisión Europea.
Santana Lopes, de 61 años, también exalcalde de Lisboa y que ahora dirige la Santa Casa de la Misericordia, admitió el martes que está “considerando” presentar su candidatura y que ha recibido varios mensajes de conocidos animándole a hacerlo.
“Cuando ocurre una situación de estas, lo tenemos que considerar, y eso estoy haciendo”, dijo en un programa del canal SIC Notícias.
Quien también ha reconocido que está considerando unirse a la carrera al frente de la formación es Luís Montenegro, que dejó en julio la presidencia del grupo parlamentario del PSD tras seis años en el cargo.
La prensa portuguesa apunta a que diputados y dirigentes del PSD (Partido Social Demócrata) intentan convencer a Montenegro, de 44 años y considerado un sucesor natural del “passismo”, para que se presente.
Por el momento, Montenegro admitió que “de forma muy serena y tranquila” está considerando una candidatura, aunque aseguró que no está “contando apoyos” para ver si podría salir airoso.
También candidato a heredar los apoyos de los “passistas” es el eurodiputado Paulo Rangel, el único posible aspirante al que el propio Passos Coelho mencionó en su discurso, al anunciar que no se volvía a presentar a unas elecciones.
El ex primer ministro elogió el trabajo de Rangel en Estrasburgo (Francia) y como vicepresidente del Partido Popular Europeo (PPE) y defendió que con él se puede mostrar que el PSD “es un pilar de estabilidad y del futuro”.
Rangel, de 49 años, fue precisamente uno de los opositores de Passos Coelho en las últimas primarias del partido, en 2010, y aunque acabó siendo derrotado, quedó segundo por encima del otro candidato, José Pedro Aguiar-Branco.
El Consejo Nacional del PSD se reunirá la próxima semana para deliberar el calendario de las primarias, que aunque inicialmente estaban previstas para enero, podrían adelantarse a diciembre.
Passos Coelho ha prometido “lealtad” a su sucesor, pero ya avisó de que continúa en el partido y no se va a “callar para siempre”.
Presidente del PSD desde 2010, Passos Coelho lideró el Gobierno luso entre 2011 y 2015 y volvió a vencer las legislativas de 2015, aunque en minoría.
Esa victoria electoral fue paradójicamente el inicio de su caída, ya que aunque llegó a formar gobierno, su Ejecutivo duró apenas 27 días porque fue derribado por la alianza de los socialistas con el marxista Bloque de Izquierda y el Partido Comunista Portugués, que permitieron la investidura de António Costa como primer ministro.
Tras dos años en la oposición, el revés de las municipales ha terminado de minar su posición como líder de los conservadores y ha desencadenado su salida. EFE

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