Rusia se atrinchera en el espacio postsoviético

Rusia se vuelca hacia el espacio postsoviético con la creación de la Unión Eurasiática (con Kazajistán y Bielorrusia) en medio de las graves tensiones por la crisis ucraniana, que han puesto las relaciones entre Moscú y Occidente en su peor momento en varios decenios.
Foto de archivo del presidente ruso, Vladímir Putin tomada el 5 de junio de 2014. EFE/Alexey Nikolsky/Ria NovostFoto de archivo del presidente ruso, Vladímir Putin tomada el 5 de junio de 2014. EFE/Alexey Nikolsky/Ria Novost

Bernardo Suárez Indart 

La creación de la Unión Eurasiática, un ambicioso proyecto de integración económica que entrará en vigor el 1 de enero de 2015, “es en estos momentos de vital importancia para Rusia”, declaró a Efe el politólogo y director de la revista “Rusia en los asuntos globales”, Fiódor Lukiánov.

Tras la firma el 29 de mayo pasado en Astaná del acuerdo de creación de la Unión Económica Eurasiática, el presidente ruso, Vladímir Putin, destacó que se trata de “un potente y atractivo polo de desarrollo económico, un gran mercado regional que reúne a más de 170 millones de personas”. 

Nuestra unión posee ingentes reservas de recursos naturales, entre ellos energéticos: una quinta parte de las reservas mundiales de gas y un 15 por ciento del petróleo”, dijo entonces el jefe del Kremlin, que hizo hincapié en los aspectos económicos de la Unión.

Durante los dos años y medio que duraron las negociaciones tripartitas para la elaboración del acuerdo, Moscú intentó incorporar elementos políticos en el proyecto, pero sus esfuerzos resultaron infructuosos. De ahí que sea más que improbable que los procesos en el espacio postsoviético puedan desembocar en un modelo de integración similar al de la Unión Europa, con estructuras supranacionales. 

Y es que pesan mucho los recelos de que Rusia pueda intentar a través de los mecanismos económicos restablecer su dominio político en las antiguas repúblicas soviéticas.

Putin ha declarado de manera reiterada que la Unión Eurasiática será una entidad de integración puramente económica y que no persigue recrear la extinta Unión Soviética.

Sin embargo, el concepto de “mundo ruso” puesto en boga recientemente por el jefe del Kremlin, la anexión de Crimea, así como algunas declaraciones de nacionalistas rusos no ayudan a despejar los temores de los socios de Rusia.

En cuanto a los beneficios económicos que brindará la Unión Eurasiática a sus miembros también persisten interrogantes. 

“En un primer momento, el único país que gana con la integración es Bielorrusia, pues hay sectores de su economía que se beneficiarán con la Unión Eurasiática”, dijo Lukiánov, que también preside la ONG Consejo de Política Exterior y Defensa de Rusia.

Los círculos empresariales de Kazajistán están descontentos con la creación de la Unión Eurasiática porque “cambian las condiciones y no ven ninguna ventaja”, señaló el experto. Agregó que en Rusia la nueva entidad de integración económica tampoco dará efectos inmediatos, aunque existe la convicción de que los pluses llegarán más tarde.

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