Rusia. Putin candidato, lidera la presidencia desde hace 18 años

Rusia celebra comicios presidenciales este 18 de marzo, en un marco en el que la Comisión Electoral rusa ha garantizado que serán libres, y tras negar que el Kremlin haya ordenado una alta participación para legitimar la casi segura reelección de Vladímir Putin.
El presidente ruso Vladimir Putin , se dirige a miles de  seguidores en el centro deportivo de Luzhniki en Moscú. EFE/Archivo/Yuri KochetkovEl presidente ruso Vladimir Putin , se dirige a miles de seguidores en el centro deportivo de Luzhniki en Moscú. EFE/Archivo/Yuri Kochetkov

Presidente de la Federación Rusa desde 2012, también ocupó este cargo entre 2000 y 2008 y en el pasado fue primer ministro y director del KGB.

Los últimos sondeos, reflejan un apoyo mayoritario para el actual presidente. En segundo lugar, según las estimaciones publicadas sobre la intención de voto se sitúa al empresario Pável Grudinin, con un 7 %, seguido por el ultranacionalista, Vladímir Zhirinovski, con un 6 %.

En diferentes medios se expresa que entre las máximas preocupaciones del Kremlin está que la participación ciudadana sea alta, para demostrar la cohesión de los rusos en torno al presidente. Además, la candidatura de Putin mira al líder opositor Alexéi Navalni, que ha llamado a boicotear estas elecciones.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ordenó el pasado viernes a su Gobierno elaborar un programa sobre las prioridades nacionales hasta 2024 que incluya la entrada del país en el club de las cinco economías más grandes del mundo.

El proyecto del decreto, que se anunció en el cierre de la campaña electoral de Putin, debe incluir la entrada de Rusia “en las cinco economías más grandes del mundo, y garantizar ritmos de crecimiento económico superiores a las mundiales”, señala la página web del Kremlin.

El plazo que Putin da a su administración para cumplir con este objetivo coincide con el final de su próximo mandato dentro de seis años, toda vez que se da por descontado que ganará con holgura las elecciones del próximo domingo.

El programa de desarrollo nacional también prevé la reducción a la mitad de la pobreza y el aumento de la esperanza de vida hasta los 78 años.

El jefe del Kremlin exige al Gobierno que tome medidas para “aumentar la población, incrementar la esperanza de vida hasta los 78 años en 2024 y hasta los 80 en 2030, elevar el nivel de vida de los ciudadanos, (garantizar) el crecimiento estable de sus ingresos y de las pensiones por encima de la inflación”.

Mantendrá en los próximos seis años el mismo rumbo para el país, y ahora la pregunta es si ese mandato será el último. “Nunca he reformado la Constitución, y menos aún en mi propio beneficio. Y, a día de hoy, sigo sin tener esos planes”, dijo Putin el pasado fin de semana en una entrevista.

Aunque Putin insistió en que no piensa reformar la Constitución -que prohíbe encadenar más de dos mandatos consecutivos- algunos expertos consideran que las elites política y económica le presionarán para que siga al timón después de 2024, a fin de garantizar la supervivencia del sistema que ha creado.

De los sondeos, se deduce que después de 18 años en el poder el jefe del Kremlin recibirá entre un 60 y un 70 % de apoyo en las urnas.

Al otro lado está Pável Grudinin. Es el candidato presidencial del Partido Comunista, empresario, recibió una cooperativa agrícola y la convirtió en una de las empresas más rentables del país.

“No hemos inventado nada. Lenin nunca dijo que la propiedad estatal de los medios de producción fuera un dogma. Miren a China, allí está en manos privadas”, dijo Grudinin en una reunión con la prensa extranjera.

A sus 57 años, rompe los moldes del típico líder comunista, ya que es estalinista y creyente ortodoxo, un firme defensor de la dictadura del beneficio y un abanderado de la justicia social y de invertir los ingresos en escuelas y hospitales. “Fui bautizado en una iglesia construida por Iván el Terrible”, admite orgulloso y recuerda que Stalin firmó las paces con la Iglesia en 1943.

Más que un partidario del comunismo con rostro humano es un socialdemócrata al estilo del sueco Olof Palme, para el que la lucha de clases no está dirigida a fustigar a los ricos, sino a los funcionarios parásitos y a los oligarcas corruptos.

Dicen que ha construido en las afueras de Moscú una “isla de socialismo” en torno al Sovjoz Lenin, cuyos beneficios le han permitido construir una policlínica, una guardería y una escuela con los últimos avances tecnológicos, además de una iglesia. EFE

 

 

Etiquetado con: ,
Publicado en: Sin categoría