Ronnie Biggs, el “ladrón del siglo”

Ronnie Biggs era conocido como el "ladrón del siglo" por el asalto al tren de Glasgow (Escocia), en noche del 8 de agosto de 1963, tras manipular las señales de las vías para detener los vagones. Además, durante años fue famoso por sus espectaculares huidas.
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Nació en Lambeth, Londres, el 8 de agosto de 1929. Su nombre real era Ronald Arthur Biggs y de profesión carpintero, que se convirtió en héroe de leyenda por su capacidad de eludir la justicia británica durante 35 años.

Tras el llamado “robo del siglo”, fue detenido en 1964 y condenado a 30 años de cárcel. Junto a otras quince personas, participó en el atraco a un tren de Correos el 8 de agosto de 1963.

La banda se hizo con 2,6 millones de libras (3,2 millones de euros), de las que a  Biggs le correspondieron 147.000 libras.

Ingresó en la prisión de Wandsworth (Londres), de donde se fugó 15 meses después.  Huyó a París, donde se sometió a cirugía plástica y viajó a Australia con su familia.

Tras ser localizado, huyó nuevamente a Río de Janeiro, Brasil, que no tenía tratado de extradición con el Reino Unido.

Fue detenido en 1974, tras ser localizado por el agente de Scotland Yard Jack Slipper, que se había dedicado a perseguirle, pero poco después fue liberado.

Biggs, que tenía un hijo con la bailarina brasileña Raimunda de Castro y acoguiéndose a la normativa de aquel país que no permite la extradición de un hombre, aunque sea fugitivo, que tenga un hijo nacido en el país, permaneció en libertad.

Durante los ochenta su hijo Michael fue miembro de un grupo musical de éxito en Brasil, lo cual supuso importantes ingresos a la economía familiar. Pero, finalizada esa etapa y dado que Biggs no tenía permiso de trabajo en Brasil, sobrevivió recibiendo a turistas, que previo pago, pasaban unas horas con el fugitivo más buscado de Inglaterra.

En 1997, pese a que Brasil y Reino Unido habían firmado un tratado de extradición, el Supremo Tribunal Federal brasileño rechazó entregar a Biggs por considerar que el delito había prescrito.

En mayo de 2001, con una salud quebrantada, regresó al Reino Unido por su propia voluntad y fue encarcelado.

Su regreso, patrocinado por “The Sun”, estuvo motivado por el deseo de Biggs de no morir como un fugitivo y de “entrar en el pub Margate como un inglés y tomarse una pinta de cerveza”.

En 2004, la justicia británica rechazó su recurso presentado alegando razones de salud. Su defensa solicitó de nuevo, sin éxito, su libertad en años posteriores.

El 1 de julio de 2009, el ministro británico de Justicia, Jack Straw, denegó su libertad porque “no se arrepiente de su delito”.

Aunque, dias más tarde, el 28 de julio, fue excarcelado por su precario estado de salud y trasladado a una residencia en el norte de Londres.

El legendaro Biggs falleció el 18 de diciembre de 2013, a los 84 años.EFE-doc

 

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