Reynaldo Bignone, el último eslabón del terror de Estado en Argentina

Reynaldo Bignone, el último dictador de la historia de Argentina y condenado a cadena perpetua por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar argentina, ha muerto a los 90 años en el Hospital Militar Central de Buenos Aires.
El ex dictador Reynaldo Bignone asiste en 2012, a un juicio en su contra. EFE/Enrique García MedinaEl ex dictador Reynaldo Bignone asiste en 2012, a un juicio en su contra. EFE/Enrique García Medina

Nacido en la ciudad bonaerense de Morón en 1928, ingresó como cadete del Colegio Militar de la Nación en 1944 y tras diversos ascensos, en 1975, durante la Presidencia de Estela “Isabelita” Martínez de Perón (1974-1976), fue nombrado director del Colegio Militar de Buenos Aires.
Con el golpe militar que derrocó a la jefa de Estado en marzo de 1976 y la llegada al poder del teniente general Jorge Rafael Videla, se inició la etapa más oscura del país, en la que Bignone comenzó asumiendo el cargo de delegado de la Junta Militar en el Ministerio de Bienestar Social.
Posteriormente estuvo a cargo de la ocupación militar del Hospital Posadas, a las afueras de Buenos Aires, donde se estableció un centro clandestino de detención, pero también de Campo de Mayo, guarnición militar de la periferia de la ciudad bajo cuya órbita se cometieron múltiples delitos de lesa humanidad.
Tras la dimisión de Galtieri, Bignone asumió la presidencia de la Junta Militar con la promesa de devolver la democracia al país. Si bien convocó elecciones, también ordenó por decreto destruir toda la documentación sobre las detenciones, torturas y asesinatos.
Al mismo tiempo, sancionó una suerte de Ley de Amnistía para los miembros de las fuerzas armadas sobre todos esos delitos de lesa humanidad, que Raúl Alfonsín, el primer presidente de la actual democracia -a quien Bignone cedió el bastón de mando en diciembre de 1983 tras su triunfo electoral-, derogó después.
Aunque en enero de 1984 fue el primer militar de la dictadura encarcelado, acusado de la desaparición y asesinato de soldados y por participar en la “guerra sucia” contra la subversión, fue liberado meses después por decisión del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas.
Pudo librarse del histórico Juicio a las Juntas Militares de 1985 impulsado por Alfonsín, pero en 1999 regresó a prisión por el robo de niños y el secuestro y asesinato de médicos del Hospital Posadas.
Liberado en 2005 por el largo tiempo detenido sin condena firme, dos años después volvió a ser encarcelado tras la derogación por parte del Gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007) de las leyes de punto final y obediencia debida.
También fue encontrado responsable en el Plan Cóndor, como se denomina a la represión coordinada de las dictaduras del Cono Sur americano para eliminar a opositores políticos en las décadas de 1970 y 1980.

Publicado en: Obituarios