REPORTAJE: Stratford abre la escuela donde estudió Shakespeare

Stratford-upon-Avon, la ciudad que vio nacer a William Shakespeare, celebra el cuarto centenario de su muerte con la apertura de la escuela en la que el genial autor descubrió su pasión por el teatro.
Imagen del colegio Edward VI Stratford-upon-Avon en Reino Unido, donde estudió William Shakespeare.Foto: John CairnsImagen del colegio Edward VI Stratford-upon-Avon en Reino Unido, donde estudió William Shakespeare.Foto: John Cairns

 

Rubén Serrano

 

– Stratford-upon-Avon también celebra el fallecimiento de la muerte de Shakespeare con la apertura del New Place, la suntuosa finca donde el dramaturgo vivió sus últimos 19 años y escribió hasta 26 obras.

– A partir del 1 de julio, los visitantes podrán pisar el suelo de esta finca construida a finales del siglo XV y que el Bardo de Avon compró en 1597, además de poder contemplar las mismas vistas que veía Shakespeare cada mañana: la capilla Guild y el hotel The Falcon, edificios que han permanecido intactos todos estos años.

– Aparte de la escuela y el New Place, una parada obligatoria en Stratford-upon-Avon estos días debe ser la tumba de Shakespeare en la iglesia local de la Sagrada Trinidad, que termina inundada por una marea de flores blancas que visitantes y seguidores de su obra le dejan para mostrarle afecto.

 

 

Ubicada en el centro de Inglaterra y bañada por el río Avon, la localidad de Stratford-upon-Avon, con cerca de 28.000 habitantes, conmemora el legado literario de William Shakespeare, que falleció allí el 23 de abril de 1616, tras regalar a la humanidad célebres obras como “Hamlet”, “Macbeth”, “Romeo y Julieta” y “Otelo”.
En una de las arterias principales de la ciudad, Church Street, se levanta el colegio King Edward VI, un edificio de 1418 de estructura de madera con la inconfundible decoración “shakesperiana”, basada en paneles geométricos de color blanco y negro, que a día de hoy sigue en funcionamiento como escuela de gramática.
Los responsables del centro abren al público el día 23 las históricas instalaciones situadas en la planta de arriba, en las que Shakespeare acudía a clase de seis de la mañana a seis de la tarde, para estudiar latín, griego y clásicos literarios como Ovidio.
La experta en el dramaturgo inglés, Jane McKay, sentenció que el Bardo de Avon “descubrió su pasión por el teatro en esta escuela gracias a las actuaciones de diversas compañías de teatro de Londres” que, por aquella época, recorrían las ciudades de Inglaterra.

 

 

UNA PINTURA DE LA ÉPOCA DE LOS TUDOR

Rodeado de pupitres de madera noble y robusta, surcada por inscripciones y ralladuras, Shakespeare presenció estas interpretaciones acompañado de su padre, que quería la mejor educación para su hijo y que, con el tiempo, llegó a ser alcalde de Stratford-upon-Avon.
“Además de convertirse en un extra en estas producciones, su hermano pequeño Edmund se fue a Londres y se formó como actor, con lo cual el gen (de la devoción por el teatro) siempre ha formado parte de Shakespeare”, remarcó McKay.
A finales del siglo XVI, la ciudad que vio crecer al máximo exponente de las letras británicas reunía a 2.000 habitantes, de los que 60 niños -las niñas no estaban admitidas-iban al centro King Edward VI desde los 7 hasta los 14 años.
La herencia del autor, que trató temas universales en sus tragedias y comedias como el amor, el odio, la tiranía o el destino, continua imparable y sigue dando sorpresas cuatro siglos después de su muerte.
Los administradores de la escuela encontraron en una de las paredes principales de la planta baja una pintura medieval, que se realizó en plena época del gobierno de los Tudor en Inglaterra, entre 1485 y 1603.
El hallazgo en varios pilares de rosas rojas y blancas, emblema de esta dinastía, justifica para expertos como McKay que el mural se plasmara a lo largo de este período histórico.
La pintura, dividida en secciones verticales de color granate, azul y verde oliva, muestra a un pantocrator en el centro que alza su mano con el símbolo de la victoria y que está flanqueado a su derecha por la Virgen María y a su izquierda por Juan el Bautista.
Los responsables del centro decidieron dejar la obra tal y como se la encontraron en lugar de retocarla y añadir detalles perdidos por el paso del tiempo.

 

 

EL LUGAR DONDE ESCRIBIÓ 26 OBRAS

Stratford-upon-Avon también celebrará el fallecimiento de la muerte de Shakespeare con la apertura del New Place, la suntuosa finca donde el dramaturgo vivió sus últimos 19 años y escribió hasta 26 obras.
La fundación que gestiona su patrimonio ha reinventado los extensos jardines victorianos que conformaban la que era la segunda casa más grande de la ciudad y que el autor de “El sueño de una noche de verano” y “Mucho ruido y pocas nueces” adquirió por aquel entonces por 120 libras (175 dólares actuales).
Uno de los principales encargados del proyecto, Nic Fulcher, explicó que no han querido recrear la casa porque no tenían referencias claras de cómo era, puesto que el edificio fue derribado en 1759 por el propietario de entonces que estaba harto de recibir turistas.
A partir del 1 de julio, los visitantes podrán pisar el suelo de esta finca construida a finales del siglo XV y que el Bardo de Avon compró en 1597, además de poder contemplar las mismas vistas que veía Shakespeare cada mañana: la capilla Guild y el hotel The Falcon, edificios que han permanecido intactos todos estos años.
La fundación dispuso de 6 millones de libras (8,2 millones de dólares) para replantar con árboles, como moreras, y con flores y especias mencionadas en obras de Shakespeare lo que quedó del jardín.
Dentro de este sinuoso espacio se encuentra un círculo de arbustos, que tiene en su corazón un escritorio y una escultura de bronce en forma de árbol de cinco metros de altura (“His Mind’s Eye”), que evoca la imaginación y el poder de Shakespeare.
Aparte de la escuela y el New Place, una parada obligatoria en Stratford-upon-Avon estos días, debe ser la tumba de Shakespeare en la iglesia local de la Sagrada Trinidad, que termina inundada por una marea de flores blancas que visitantes y seguidores de su obra le dejan para mostrarle afecto.
Arriba de la losa de piedra preside la sala una escultura del dramaturgo que se situó allí después de que la familia diera el visto bueno, motivo por el que se considera que este busto muestra el retrato más fiel de los últimos años del célebre autor británico.
Si bien la tumba reza la leyenda “no se perturben sus huesos”, muchos son los osados que, año tras año, solicitan a la iglesia poder mirar dentro de la losa y comprobar si los huesos del artista descansan ahí.
La Royal Shakespeare Company (RSC) también se une a los festejos en honor al dramaturgo y acoge la exposición permanente “From Page to Stage”, que recoge vestidos, pelucas, espadas y joyas que se utilizan en representaciones de las obras del literato británico.
Así, la muestra enseña al público trajes de inspiración egipcia de Cleopatra, túnicas y bastones del rey Enrique VI y tiaras y atuendos de la alta nobleza pertenecientes a Julieta; todos ellos personajes de Shakespeare que perduran en la memoria de los lectores.
“La latente importancia que todavía tiene el también poeta en las interpretaciones teatrales actuales mantiene su obra inmortal”, según apuntó Dean Asker de la RSC.
“Es importante que actores famosos como Benedict Cumberbatch se suban al escenario para representar ‘Hamlet’ porque eso nos abre a una nueva audiencia”, concluyó. EFE/REPORTAJES

 

 

//EFE REPORTAJES – Elabora temas que se comercializan a través de la plataforma efeservicios. Atención: para ver los artículos disponibles pueden acceder a www.efeservicios.com. Usuario : efep17554 – Clave: demo. Para mayor información contactar en el teléfono 913 467 245/526 o mediante el correo electrónico de clientes@efe.es, indicando en el asunto “Reportajes”.//-

 

 

 

imagen

imagen