REPORTAJE: ¡Seguridad ante todo!

Mientras se perfeccionan los sistemas de seguridad de los ‘hogares inteligentes’ conectados a internet para proteger las casas de robos e intromisiones indeseadas, una nueva tecnología que detecta los cambios del campo magnético terrestre, podría ser la pesadilla definitiva para los criminales.
  • El profesor Uwe Hartmann trabajando en la maqueta del cable sensor, presentada en la exposición tecnológica Hannover Messe en presencia de dos de suEl profesor Uwe Hartmann trabajando en la maqueta del cable sensor, presentada en la exposición tecnológica Hannover Messe en presencia de dos de sus alumnos. Foto: Oliver Dietze (cortesía Universität des Saarlandes)
  • En la imagen una cerradura "hackeada" a través de una plataforma de hogar inteligente, basada en Internet de las Cosas (IoT) en la que se consigue obtener y cambiar el código PIN de la cerradura electrónica de una puerta y abrirla. Foto: Kelly O'Sullivan, cortesía de University of Michigan.Sensibler Zaun, Projekt Prof. Hartmann. Foto: Oliver Dietze -- Veroeffentlichung nur mit Namensnennung. Oliver Dietze // +49-(0)177-9761996 // post@oliverdietze.de // USt-ID DE262797891
  • El profesor Uwe Hartmann trabajando en la maqueta del cable sensor, presentada en la exposición tecnológica Hannover Messe en presencia de dos de su
  • En la imagen una cerradura "hackeada" a través de una plataforma de hogar inteligente, basada en Internet de las Cosas (IoT) en la que se consigue obtener y cambiar el código PIN de la cerradura electrónica de una puerta y abrirla. Foto: Kelly O'Sullivan, cortesía de University of Michigan.

 

Omar Goncebat

 

– Un sistema de cables creado en la Universidad del Sarre, en Saarbrücken, Alemania, ” supervisa el campo magnético de la Tierra y trasmite un mensaje de alarma, por ejemplo, al teléfono inteligente del dueño de la propiedad invadida, cada vez que registra un cambio en su intensidad”, según sus creadores.

– Diseñado originalmente para garantizar la seguridad del vallado perimetral de los aeropuertos, contiene un conjunto de sensores capaces de detectar los cambios más ínfimos en el campo magnético terrestre del entorno inmediato, incluso a varios metros de distancia del propio cable, según los científicos alemanes.

– “Independientemente de cuan seguros sean los dispositivos de la IoT (Internet de las Cosas), surgen nuevas vulnerabilidades cuando distintos tipos de ‘hardware’, como los de cerraduras electrónicas, termostatos, hornos, luces y sensores de movimiento, se conectan en red y se configuran para ser controlados de forma remota”, señala Earlence Fernandes, investigador de la Universidad de Michigan.

 

 

Los sistemas electrónicos de seguridad y alarma más modernos están dotados de infinidad de sensores y cámaras, capaces de detectar intromisiones en la casa y notificarlas al instante al teléfono móvil de su propietario.
Además, algunos de estos sistemas que velan por la seguridad de la casa cuando sus ocupantes están fuera, forman parte de una estructura tecnológica mayor consistente en la denominada ‘vivienda inteligente’, cuyos servicios y electrodomésticos se controlan y monitorizan a distancia de forma automática o bien manualmente por el propio usuario, a través de internet.
Las últimas investigaciones revelan que esta tecnología, englobada dentro del concepto genérico de Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés).
Un grupo de investigadores de la Universidad de Michigan, U-M (http://umich.edu) en Ann Arbor, Michigan (EEUU), no han necesitado utilizar una ganzúa para entrar a una casa resguardada por uno de los sistemas de “hogares inteligentes” más vendidos, ya que consiguieron hackear (acceder sin autorización) al sistema obteniendo el código para abrir la puerta principal de la casa mediante una aplicación de software o app ya existente. La U-M cree que este es el primer estudio de una plataforma completa de “hogar inteligente”, en lo que respecta a la seguridad, mientras están funcionando en el mundo real, no en laboratorio.
En base a los resultados de su investigación, señalan que de momento está bien usar esta tecnología como un hobby y, por ejemplo, para controlar las cortinas de la ventana de forma automática o a distancia, pero su uso no sería conveniente en lugares donde la seguridad sea una cuestión primordial.

 

 

LA (IN)SEGURIDAD DEL INTERNET DE LAS COSAS

“Esta plataforma de tipo IoT tiene vulnerabilidades desde una perspectiva de seguridad”, asegura Atul Prakash, profesor de Ciencias de la Computación e Ingeniería en la U-M.
“Independientemente de cuan seguros sean los dispositivos de la IoT de forma individual, surgen nuevas vulnerabilidades cuando distinto tipos de hardware, como los de cerraduras electrónicas, termostatos, hornos, rociadores, luces y sensores de movimiento, se conectan en red y se configuran para ser controlados de forma remota”, señala Earlence Fernandes, estudiante de doctorado de Ciencias e Ingeniería de la Computación y director del estudio.
Los investigadores analizaron la seguridad de las estructuras de programación del hogar inteligente y, para demostrar el impacto de los defectos que encontraron, efectuaron con éxito cuatro ataques de prueba, por medio de algunas apps ya existentes en el mercado, mediante las cuales fueron capaces de obtener un acceso completo a los dispositivos, así como espiar y engañarlos, cambiar códigos e inyectar en el sistema eventos erróneos.
Entre otras cosas generaron un nuevo código PIN para la cerradura electrónica de una puerta y el sistema lo reconoció como válido, y también demostraron que podría encenderse una alarma de incendio utilizando mensajes falsos.
También observaron que otra app podría apagar “el modo de vacaciones”, una opción que permite programar el encendido y apagado de las luces y la subida y bajada de persianas, para simular que la casa está habitada, mientras que sus ocupantes en realidad están fuera de ella y muy lejos, para ayudar a protegerla.
Este tipo de investigaciones ‘en la vida real’ son muy útiles para solucionar las posibles debilidades y defectos de los sistemas informáticos y hacerlos cada vez más seguros y eficaces.
De hecho, los investigadores de la U-M están compartiendo esta información con las compañías que participan en el desarrollo del ‘hogar inteligente’ tipo IoT.

 

 
UNA TECNOLOGÍA QUE SE PERFECCIONA

Al otro lado del Atlántico, un grupo de científicos europeos trabaja también para hacer la vida imposible a los ladrones.
Así un equipo de físicos experimentales de la Universidad del Sarre, US, (Universität des Saarlandes, en alemán) en Saarbrücken, Alemania, ha desarrollado un sistema de seguridad flexible, que puede ser utilizado en jardines, calzadas y locales comerciales, para detectar a los ladrones que se cuelan en una propiedad.
También puede instalarse en las tierras de pastoreo y el bosque, para permitir a los granjeros saber si sus caballos u ovejas ya no están en el prado donde deberían permanecer para alimentarse.
Consiste en un cable sensor que emite una señal de advertencia que se dispara cuando alguien lo sobrepasa e indica el lugar exacto de la intrusión.
Este cable diseñado por el profesor Uwe Hartmann y su equipo de la US (www.uni-saarland.de) puede fijarse en tramos largos de vallas, colgarse en los árboles o enterrarse bajo tierra.
“El sistema supervisa el campo magnético de la Tierra y trasmite un mensaje de alarma, por ejemplo, al teléfono inteligente del dueño de la propiedad invadida, cada vez que registra un cambio en la intensidad de ese campo geomagnético”, explican sus creadores, que están buscando socios comerciales e industriales para fabricarlo en serie y lanzarlo al mercado.

 

 
ALTA SENSIBILIDAD

“Este cable, diseñado originalmente para garantizar la seguridad del vallado perimetral de los aeropuertos, contiene un conjunto de sensores capaces de detectar los cambios más ínfimos en el campo magnético terrestre del entorno inmediato, incluso a varios metros de distancia del propio cable”, según Hartmann.
Cuando el cable se instala al aire libre puede ser calibrado para captar cambios tan sutiles, como los producidos por las vibraciones que genera un intruso al intentar escalar una valla de tela metálica o al usar la cremallera de su chaqueta, según la US.
En el caso que se instale bajo el suelo de un camino de entrada a una casa, si un intruso pasa por encima, los sensores registran una desviación del campo magnético terrestre respecto a los valores y patrones de señales habituales, y transmite esta incidencia al sistema controlador central.
“Las señales van a un controlador central, filtrando cualquier falsa alarma como las que podría disparar un cambio en la posición de la cerca producida por el viento”, según Hartmann.
Los cambios o vibraciones en el ambiente producen leves modificaciones en el campo geomagnético inmediato, que a su vez generan un patrón de señal determinado, y los investigadores del Sarre, han conseguido que su sistema distinga si las señales captadas por el cable sensor han sido causadas por una persona, el viento, un coche o una animal, de acuerdo a Hartmann.
Este sistema también puede informar si el perro de la familia todavía se encuentra en el jardín trasero de la casa. Todo lo que se necesita para conseguirlo es que el animal tenga un pequeño trozo de metal unido a su collar, para que el cable sensor lo detecte e identifique correctamente, según la universidad.
Según Hartmann este cable no consume mucha electricidad, por lo que puede ser abastecido por paneles solares, puede conectarse a cámaras o luces que se activan cuando se detecta una intrusión, y no proporciona objetivos para los piratas informáticos o hackers, como sucede con otros sistemas de seguridad. EFE/REPORTAJES.

 

 

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