REPORTAJE: Cervantes y Shakespeare, dos genios coetáneos

En el IV centenario de las muertes de Cervantes y Shakespeare, las dos grandes figuras de la Literatura universal, existen aún algunos aspectos que generan duda ¿Murieron el mismo día? o ¿Se conocieron o se leyeron? La vida y obra de estos genios sigue levantando pasión y admiración en todos los continentes y sus obras siguen siendo esencialmente actuales. Conocieron como nadie el alma y naturaleza humana, su grandeza sus miserias, sus conflictos, sus valores, contado con hondura o humor, en ello radica su universalidad y en su lectura, 400 años después, el mayor homenaje.
  • Guanajuato (México) .- Vista de las esculturas de bronce que adornan la plaza del Teatro Cervantes. EFE/Enrique Contla
Guanajuato (México) .- Vista de las esculturas de bronce que adornan la plaza del Teatro Cervantes. EFE/Enrique Contla
  • Los actores Juan Carlos Naya y Ania Iglesias, durante un ensayo de "Hamlet" de Williams Shakespeare en un montaje en el Teatro de Bellas Artes. EFE/J.L. PinoLos actores Juan Carlos Naya y Ania Iglesias, durante un ensayo de "Hamlet" de Williams Shakespeare en un montaje en el Teatro de Bellas Artes. EFE/J.L. Pino
  • Un detalle de las figuras que aparecen en la entrada de la Casa de Cervantes, que se contempla al fondo. Foto cedida por Ayto. Alcalá Henares.Un detalle de las figuras que aparecen en la entrada de la Casa de Cervantes, que se contempla al fondo. Foto cedida por Ayto. Alcalá Henares.
  • Fotografía de la primera edición de las obras de Shakespeare tomada antes de una subasta. Efe-Archivo/Justin Lane
  • Guanajuato (México) .- Vista de las esculturas de bronce que adornan la plaza del Teatro Cervantes. EFE/Enrique Contla
  • Los actores Juan Carlos Naya y Ania Iglesias, durante un ensayo de "Hamlet" de Williams Shakespeare en un montaje en el Teatro de Bellas Artes. EFE/J.L. Pino
  • Un detalle de las figuras que aparecen en la entrada de la Casa de Cervantes, que se contempla al fondo. Foto cedida por Ayto. Alcalá Henares.

Amalia González Manjavacas

Uno de los mitos más extendidos es que los genios de las letras, Cervantes y Shakespeare, murieron el mismo día del mismo año, el 23 de abril de 1616, un aspecto que ha perdurado mucho tiempo en algunos escritos, pese a que es falso.
Cervantes murió el 22 de abril, en su casa de la madrileña calle de León a los 68 años, y fue enterrado en la Iglesia del convento de las Trinitarias de Madrid con el sayal franciscano, eso si, el día 23 de abril.
Por otra parte, en el certificado oficial de la muerte de Shakespeare figura el 23 de abril de 1616, pero realizado bajo el calendario juliano (el romano) todavía vigente en la Inglaterra anglicana.
La confusión viene del hecho de que Inglaterra no había cambiado su calendario al modelo gregoriano, el actual, que instauró en 1582 Gregorio XII, y adelantó 10 días el calendario anterior, el romano, el juliano. Sólo Francia, Italia y España adoptaron este cambio. A Inglaterra le costó dos siglos más, lo adoptó en el XVIII.
Así, Shakespeare, al morir el 23 de abril en la Inglaterra del siglo XVII regida por el calendario juliano, cuando fue adoptada la fecha de su deceso al gregoriano llevaría al 3 de mayo.
Con todo, la Unesco instauró el Día del Libro el 23 de abril por ser “un día simbólico para la literatura mundial”, dado que también murió en esa fecha de 1616, otro grande del siglo de Oro, el Inca Garcilaso de la Vega. Él si falleció el 23 de abril.

 

CERVANTES: PADRE DE LA PRIMERA NOVELA MODERNA.

La verdadera pasión de Cervantes fue la lírica, pero no gustó como poeta, ni tampoco mucho como dramaturgo. Intentó hacerse un hueco como autor de comedias pero le costaba mucho venderlas, y más todavía que fueran apreciadas, algo de lo que se lamentó siempre, eclipsado por el gran  Lope de Vega. Poeta frustrado –imposible llegar a Góngora-, dramaturgo fracasado, -donde tuvo que lidiar con el “monstruo” de Lope-,  renunció a los dos grandes géneros del Siglo de Oro, se volcó en la narrativa.
La comedia era popular entre las masas y, cuando se publicó “El Quijote”, se entendió solo como mero libro de entretenimiento, de aventuras o burlas. Lope de Vega dijo de Cervantes: “No hay nadie tan necio aquí que alabe al Quijote”.
La abundante producción poética cervantina se halla diseminada a lo largo de sus escritos, de distintas métricas: sonetos, tercetos, romances…. Hay sonetos de gran calidad entreverados en “La Galatea”, novela pastoril. Y es que este género, la novela, novelitas no eran como ahora. eran muy breves y de temática ligera.
Y nuevo fracaso de Cervantes, si no gustó como poeta, tampoco conseguía vender sus comedias. Las compañías de teatro no le compraban porque veían sus obras aburridas, o clásicas, comparadas con las de Lope. Cervantes no supo encontrar la fórmula, algo que de lo que también se lamentó. Y si envidiaba a Lope por vender, si reconoció su inmenso talento, no sin embargo al revés.

 

CERVANTES Y SHAKESPEARE: COETÁNEOS Y CONTEMPORÁNEOS 

Miguel de Cervantes nació el 29 de septiembre de 1547 en la localidad de Alcalá de Henares, a 30 kilómetros de Madrid, festividad de San Miguel. No hay documento que lo atestigüe pero debido a su nombre, Miguel, santo del  día, es muy probable que naciera ese día, dada la tradición de poner el nombre del santo del día. De lo que si hay constancia es de su partida bautismal, fechada el 9 de octubre en la Iglesia de Santa María de la ciudad  complutense.
Diecisiete años después, nació el dramaturgo inglés William Shakespeare, también en abril, el día 26, en Stratford-upon-Avon, a unos 160 Kilómetros de la capital de Inglaterra.

Ambos eran de una familia numerosa. Cervantes fue el cuarto de seis hermanos, el inglés el tercero de ocho, cuyos padres -de ambos- vivieron rodeados de problemas y acuciados por las deudas, de familia hidalga venida a menos.

El padre del inglés, un próspero comerciante de lana arruinado, lo perdió todo por una acusación de posible contrabando, aunque otros piensan a que en realidad el trasfondo era por su condición de católico en tiempos de auge del anglicanismo. El padre del español -hijo de un licenciado en Derecho cordobés y juez de los bienes-,  anduvo errante por el país, ejerciendo de cirujano-sangrador (practicante) agobiado toda su vida por las por las deudas, y por las estrecheces económicas.

En la juventud, el español recorrió Italia, con afán de medrar en alguna corte italiana, al no conseguirlo, entró a formar parte de los tercios españoles. Quiso hacer carrera militarSe alistó como soldado para la coalición cristiana agrupada en la Liga Santa contra una flota de turcos, obsesión de Carlos V y de su hijo, Felipe II. Enfermo, con fiebre, participó en la batalla de Lepanto, donde fue herido, aunque solo perdió la movilidad y ya fue apodado como el manco más famoso. También pasó cinco penosos años cautivo bajo con los turcos en Argel. Tras ser liberado escribió “La Galatea”, su primera novela.

Shakespeare tuvo tres hijos, el único varón , Hamnet murió a los diez años, del que dicen se inspiró y dedicó el personaje y el nombre del príncipe heredero danés de su Hamlet.

Cervantes solo tuvo una hija, y no de su mujer, sino de una tabernera casada, a la que dio, con los años, su segundo apellido, Isabel Saavedra. Cervantes consiguió un trabajo en Sevilla, primero como proveedor de abastos (trigo y aceite), para la Armada Invencible (la que luchó contra los ingleses) y después como recaudador de impuestos y pidió varias veces al Consejo de Indias algún cargo en las Américas, sin recibir respuesta.

De la vida de Shakespeare se sabe mucho menos que de la de Cervantes. A pesar de ello, los expertos coinciden en ver en ellos dos espíritus, dos hombres del “Renacimiento”. No es de extrañar que, pese a tener influencias culturales occidentales e ideas y planteamientos similares en sus obras, en sus vidas no caben paralelismos. Cervantes nunca supo de Shakespeare, más joven que él. Hay informaciones sin embargo que aseguran que Shakespeare sí leyó la primera parte de ‘El Quijote’, pues se tradujo enseguida al inglés, e incluso pudo servir de inspiración para alguna de sus historias.

Mientras el dramaturgo inglés publicó ‘Romeo y Julieta’ (1595), ‘El Mercader de Venecia’ (1597) ‘Otelo’ (1603) o ‘Macbeth’ (1606) Cervantes da con sus huesos, de nuevo, en la cárcel, acusado de malversación cuando era recaudador . Es posible que entonces empezara a gestar ‘El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha’, publicada en 1605. Diez años después saldría la Segunda parte de ‘El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha(1615). En un plazo de solo diez años se publicaron las obras más leídas de la literatura universal.

 

CERVANTES / SHAKESPEARE:  VIDAS PARALELAS, OBRAS UNIVERSALES 

Shakespeare murió a los 52 años, dejando como último trabajo su comedia ‘Cardenio’, de la que muchos afirman que está inspirada en algún pasaje de la obra de Cervantes, Y éste dejó ‘Los trabajos de Persiles’ y ‘Sigismunda’ que se publicarían un año después de su fallecimiento, en su casa de Madrid, a los 68 años.  Y que distintas despedidas del mundo reflejan tan distintas personalidades. Mientras Shakespeare dejó como epitafio una nota intimidatoria: “Bendito sea el hombre que respete estas piedras, y maldito el que remueva mis huesos”, mientras que Cervantes se fue agradeciendo a su mecenas, el Conde de Lemos, todo lo que hizo por él.

Y si como hombres no tuvieron mucho en común, si lo tuvieron sus obras. Súbditos de reinos enfrentados, existe una similitud inevitable, ambos fueron creadores de obras universales. Para el cervantista, Luis Astrana Marín (1889-1959), “Shakespeare y Cervantes presentan en sus obras un estudio sobre la naturaleza y la condición humana, la sociedad y los valores morales. Ambos se muestran muy críticos contra los abusos del poder y la nobleza, ocupándose de temas controvertidos, cuyo tratamiento legitiman desde el marco de la ficción, y configuran los dos personajes más icónicos de las letras universales”.

Para Jesús David Jerez, profesor de la Universidad de San Bernardino, en California (EEUU), experto en Cervantes ,“mientras que el lenguaje de Shakespeare es más poético y de mayor complejidad, el de Cervantes se caracteriza por su sencillez y naturalidad. Frente al pesimismo del inglés, en el español encontramos más optimismo, sin alejarse de un estoicismo propio del mundo mediterráneo”.  Y encuentra otros puntos de conexión por sus personajes. “Shakespeare les dota de una naturalidad casi coloquial. Los diálogos entre don Quijote y Sancho presentan algo similar, con la brillante alternancia del discurso caballeresco, el culto y el coloquial“. Dos formas distintas de ver la existencia, al fin y al cabo, de genios de las letras entregados a ello en países enfrentados entonces, en dos idiomas distintos, pero bajo un mismo lenguaje universal: la literatura.

Mientras Shakespeare fue gran dramaturgo y poeta, Cervantes, el después considerado padre de la novela moderna, fue en vida, un autor menor de comedias que no conseguía ni vender ni representar y de  novelas cortas, entreverada de poemas
El escaso paralelismo entre ambos escritores existe más en su obra que en sus vidas. Para algunos cervantistas, la influencia del español en el inglés se observa en el drama “Cardenio”, el único vínculo documentado entre ambos. La obra, hoy perdida, se presentó en 1613 y recoge una de las historias intercaladas en la primera parte del Quijote. Por ejemplo, el profesor Brean Hammond, de la Universidad de Nottingham indica que una de las últimas obras de teatro de Shakespeare, “Cimbelino”, podría inspirarse en “La historia del curioso impertinente”, incluida en la primera parte del Quijote.

A comienzos de 1616, Cervantes enfermó de hidropesía (diabetes). Tres días antes de morir,  intuyendo su inmediato final  escribió “puesto ya el pie en el estribo” , como aquel don Quijote que fue, en la dedicatoria de Los trabajos de Persiles, derrotado como su personaje, hundido pero sin perder la gracia y la ironía: “¡Adiós, gracias; adiós, donaires; adiós, regocijados amigos; que yo me voy muriendo, y deseando veros presto contentos en la otra vida!“. EFE/REPORTAJES

 

//EFE REPORTAJES – Elabora temas que se comercializan a través de la plataforma efeservicios. Atención: para ver los artículos disponibles pueden acceder a www.efeservicios.com. Usuario : efep17554 – Clave: demo. Para mayor información contactar en el teléfono 913 467 245/526 o mediante el correo electrónico de clientes@efe.es, indicando en el asunto “Reportajes”.//-

Etiquetado con: , ,
Publicado en: Reportajes