Reforma fiscal: beneficios para los contribuyentes, dudas sobre sus consecuencias

La reforma fiscal anunciada por el Gobierno supondrá una vuelta a niveles impositivos similares a los existentes en 2011, antes de la subida aprobada por este mismo Ejecutivo, y beneficiará sobre todo a las rentas más bajas y más altas, pero plantea dudas sobre sus consecuencias para el déficit y los servicios públicos.
El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas,Cristóbal Montoro. EFE/Archivo/Chema MoyaEl ministro de Hacienda y Administraciones Públicas,Cristóbal Montoro. EFE/Archivo/Chema Moya

Carlos Moral

La reforma se concentra en los impuestos directos, IRPF e Impuesto de Sociedades, y deja prácticamente inalterado el IVA -algunos productos sanitarios pasan del tipo reducido (10 %) al general (21 %)-, cuya subida reclamaban la Comisón Europea, el FMI y el Banco de España.

El objetivo de la reforma, que se llevará a cabo gradualmente en dos años (2015 y 2016), es favorecer el consumo y la inversión al poner más dinero en manos de los ciudadanos.

Mediante ese incremento de la actividad económica y también a través de la supresión de diversas exenciones y deducciones vigentes hasta ahora, el Gobierno espera compensar el coste para las arcas públicas que supondrá la bajada de impuestos, que ha cifrado en unos 9.000 millones de euros en los próximos dos años.

Un gasto que la Comisión Europea ve con recelo, al estimar que puede poner en riesgo el cumplimiento de los objetivos de déficit.

Porque el problema vendría si la mejoría económica o la privatización de activos estatales no compensa la rebaja fiscal, lo que supondría recortes adicionales en los servicios públicos.

El aspecto más llamativo de la reforma es la bajada de los tipos del IRPF y su reducción a cinco tramos (actualmente existen siete). Según ha calculado el Ministerio de Hacienda la rebaja media del IRPF será del 12,5 % para 20 millones de trabajadores.

Aunque en general la bajada deja los tipos impositivos en niveles similares a los de 2011, lo cierto es que al cambiar las cantidades incluidas en cada tramo las rentas inferiores a 12.450 euros y las superiores a 120.000 resultan claramente beneficiadas, mientras que en otros tramos la rebaja fiscal es mucho menor.

Especial mención en este capítulo tienen las ayudas de 1.200 euros anuales, con independencia de la renta, que recibirán las familias numerosas (más de tres hijos) y las que cuentan con algún miembro discapacitado.

Sin embargo, desaparecen diversas exenciones y deducciones, entre ellas la de las indemnizaciones por despido, que desde ahora tendrán que tributar a partir de 2.000 euros por año.

El tipo del Impuesto de Sociedades se rebajará, para las empresas grandes, del 30 % al 28 % en 2015 y al 25 % en 2016.

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