Ramón Vila, cirujano taurino

El cirujano taurino Ramón Vila, uno de los mayores referentes en esta especialidad, ha fallecido en Sevilla por causas naturales aunque su estado de salud era muy delicado en los últimos años, agravado por las secuelas de una intervención quirúrgica.
Ramón Vila. EFE/ArchivoRamón Vila. EFE/Archivo

 

 

Nacido en Sevilla en 1938, el nombre de Ramón Vila está unido al de la plaza de toros de la Maestranza de Sevilla, lugar al que vinculó su larga experiencia junto con el equipo médico de la plaza sevillana, que comandó su padre, Ramón Vila Arenas hasta ser sucedido por su propio hijo en 1978.

Ese mismo año le tocó hacer frente a las gravísimas cornadas sufridas por Francisco Rivera ‘Paquirri’, cogido por un toro de Osborne en la Feria de Abril.

Se iniciaba así una estrecha amistad que el torero de Barbate invocó en su agonía de Pozoblanco en una frase que forma parte del imaginario popular de los 80: “¡Qué llamen al doctor Vila!”

Posteriormente, pasaron por sus manos muchos percances gravísimos como el de Pepe Luis Vargas en 1987, la espectacular cornada en la cara de Franco Cardeño en 1996 o las tremendas cornadas, mucho más recientes y casi mortales, del novillero Curro Sierra y los banderilleros Luis Mariscal y Jesús Márquez, que llegaron a la enfermería con severos destrozos vasculares.

En 1992, vivió sus momentos más duros al frente de la enfermería sevillana al tener que certificar el fallecimiento de los subalternos Manolo Montoliú, cogido el primero de mayo por un toro de Atanasio Fernández; y Ramón Soto Vargas, corneado el 13 de septiembre por un novillo del Conde de la Maza.

Vila se mantuvo al frente de la enfermería maestrante hasta 2011, dejando las riendas del equipo médico en manos del cirujano Octavio Mulet aunque no dejó de ocupar su plaza en el burladero de los médicos de la Real Maestranza. Efe

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Publicado en: Obituarios