ESPAÑA CATALUÑA

El Presidente de Cataluña acusa al Rey, apela a la mediación y el Gobierno le responde

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, acusa al Rey Felipe VI de haber asumido las políticas del Gobierno de Mariano Rajoy, "catastróficas en relación con Cataluña", y de decepcionar e ignorar "a millones de catalanes", y apela a la mediación. Al tiempo, el Gobierno español le responde que los catalanes recibieron como "un bálsamo" el mensaje del Rey frente a "tanta incertidumbre y tanto desasosiego".
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, durante su declaración institucional desde el salón Mare de Déu de Montserrat del El presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, durante su declaración institucional desde el salón Mare de Déu de Montserrat del Palau de la Generalitat. EFE/Jordi Bedmar

En una declaración institucional desde el Palau de la Generalitat, Puigdemont ha denunciado que el 3 de octubre el Rey se dirigió “a una parte de la población” e “ignoró deliberadamente a los millones de catalanes que no pensamos como ellos” y a los catalanes que “han sido víctimas de una violencia policial que ha helado el corazón a medio mundo”.

“Así no. Con su decisión de ayer usted decepcionó a mucha gente que lo aprecia”, dijo Puigdemot en alusión al Rey de España.

Felipe VI aseguró que desde hace tiempo “determinadas autoridades” de Cataluña han venido incumpliendo la Constitución y el Estatuto y tachó su comportamiento de “deslealtad inadmisible” y “conducta irresponsable”, por intentar “quebrar la unidad de España”.

En su discurso de este 4 de octubre a los catalanes, Puigdemont reiteró su disposición a “emprender un proceso de mediación” para abordar el conflicto catalán y ha dado por hecho que “en los próximos días” las instituciones catalanas tendrán que “aplicar el resultado del referéndum” del 1 de octubre.

El presidente catalán consideró una “grave irresponsabilidad” que el Gobierno de Mariano Rajoy rechace las “diversas propuestas” de mediación que han llegado en las últimas horas.

Como ya planteó el pasado lunes, un día después de la jornada del 1-O, Puigdemont subrayó en su discurso que “este momento pide mediación” y ha destacado que los ofrecimientos que están llegando “conocen de primera mano” su “disposición”.

El Gobierno responde

Por su parte, la vicepresidenta del Gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría, respondió vehemente a Puigdemont y afirmó que la mayoría de los catalanes recibieron como “un bálsamo” el mensaje del Rey de España, frente a “tanta incertidumbre y tanto desasosiego”.

“Cada mensaje del señor Puigdemont es un nuevo desasosiego, una nueva intranquilidad y un viaje a ninguna parte”, ha lamentado la vicepresidenta, para después poner el acento en que “fuera de la ley no hay democracia; fuera de la ley no hay convivencia; fuera de la ley no ha derechos, y el señor Puigdemont hace mucho tiempo que vive fuera ley, fuera de la realidad y fuera de la cordura”.

Sáenz de Santamaría ha confesado que le producía “sonrojo” que Puigdemont le recordara al Rey sus obligaciones constitucionales cuando, a su entender, la situación ha llegado a la situación actual precisamente porque “él ha olvidado las suyas”.

“Puigdemont ha demostrado que no sólo es un dirigente que está en contra de la ley, sino que está absolutamente fuera de la realidad”, ha subrayado la también ministra de la Presidencia y para las Administraciones Territoriales, en cuya opinión ha llevado a los catalanes “a la mayor fractura, la mayor división y la mayor intranquilidad que han tenido en toda su historia”.

Después de acusarle de ser “un dirigente contra la ley, contra las instituciones y contra Europa”, Sáenz de Santamaría ha opinado que la mayoría de los catalanes recibieron como un “bálsamo” el mensaje del Rey, “frente a tanta incertidumbre y frente a tanto desasosiego”.

A su juicio, ni Cataluña ni España han vivido nunca una fractura como la actual, “un desasosiego, un olvido completo por parte de los dirigentes de la Generalitat de Cataluña, de los derechos del conjunto de los catalanes”.

En este contexto, ha pedido a Puigdemont que respete a España y a Cataluña y que trate a sus instituciones con el respeto que merecen.

Para la vicepresidenta, “España es una democracia”. “Esto no es una dictadura de pensamiento único -ha hecho hincapié- y para los demócratas que desde el Rey a las instituciones europeas y el conjunto de instituciones españolas llamen a la legalidad y a la cordura es una tranquilidad”.EFE

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