PSC y PSOE, una historia común plagada de desencuentros

Tras reunirse con el presidente de la gestora del PSOE, Javier Fernández, el dirigente del PSC, Miquel Iceta, puso énfasis en subrayar la voluntad y el acuerdo para seguir "caminando juntos en un proyecto político compartido", lo que le ha llevado a asegurar: "Hoy hemos cosido muchísimo".
El líder del PSC, Miquel Iceta, durante una rueda de prensa. EFE/Archivo/Toni AlbirEl líder del PSC, Miquel Iceta, durante una rueda de prensa. EFE/Archivo/Toni Albir

Si volvemos la vista atrás nos encontramos que los vínculos entre el PSC y el PSOE se han movido desde finales de los años setenta en el marco del “protocolo de relaciones”, por el que ambos partidos constituyen una federación.

La primera discrepancia pública entre el PSOE y el PSC llegó hasta febrero de 1998, cuando los socialistas catalanes empezaron a definir una nueva estrategia de cara a las elecciones autonómicas del año siguiente que incluía una nueva propuesta de financiación autonómica, inspirada en los modelos federalistas de los países más avanzados, y mayor autogobierno.

Desde entonces, la cuestión federal ha sido un tema recurrente por los socialistas catalanes dirigidos por Pasqual Maragall bajo el denominado “federalismo asimétrico”, que a la vez ha sido aceptado y criticado por los responsables y dirigentes autonómicos del PSOE.

En este sentido, la “Declaración de Mérida”, firmada por Manuel Chaves, José Bono y Juan Carlos Rodríguez Ibarra en octubre de 1998, reafirmó los valores de la Constitución e indirectamente criticó las propuestas de Maragall.

El programa del PSC de las elecciones de 2000 reafirmaba la línea seguida por los socialistas catalanes y recogía el federalismo como forma de organización política, la reforma del Estatuto de Autonomía, una mayor presencia de Cataluña en la Unión Europea, la reforma del Senado, y mayor autonomía fiscal.

En febrero de 2001, el secretario general del PSC, José Montilla y el presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, personificaron las disensiones de ambos partidos respecto al modelo de Estado durante una reunión de la Ejecutiva socialista.

Entre otros casos, los socialistas de Cataluña votaron, en septiembre de 2000, en contra del PSOE una moción que instaba al Gobierno a regular el acceso a las viviendas de regímenes protegidos y, en 2002, se alinearon con CiU en la propuesta presentada por este partido para que fueran devueltos a Cataluña los fondos históricos del Archivo de Salamanca procedentes de esta comunidad.

El 26 de febrero de 2013 los diputados del PSC (a excepción de Carme Chacón, que se abstuvo) votaron en el Congreso a favor de la propuesta de consulta soberanista en Cataluña. La dirección del grupo socialista decidió multar con 600 euros a todos los diputados (incluida Chacón) por romper la disciplina de voto del partido.

El último desencuentro lo protagonizaron los diputados del PSC durante la investidura de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno el pasado 29 de octubre, cuando los 8 diputados en Cortes del PSC votaron en contra de la investidura desoyendo la posición oficial del Comité Federal del PSOE

Tras reunirse con el presidente de la gestora del PSOE, Javier Fernández, el dirigente del PSC, Miquel Iceta, puso énfasis en subrayar la voluntad y el acuerdo para seguir “caminando juntos en un proyecto político compartido”, lo que le ha llevado a asegurar: “Hoy hemos cosido muchísimo”.

que optó por la abstención para facilitar el nombramiento de Rajoy.

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