PARAGUAY REELECCION

El proyecto de reelección de Cartes en Uruguay estalla

El proyecto de reelección presidencial estalló en las manos del Gobierno de Horacio Cartes y provocó la mayor crisis política desde que asumió el cargo, que coincidió con la reunión en Asunción del BID, donde retumbaron los violentos sucesos en la capital paraguaya, con un muerto y el Congreso en llamas.
El presidente de Paraguay, Horacio Cartes, durante una comparecencia pública en Asunción.  EFE/Andrés Cristaldo BenítezEl presidente de Paraguay, Horacio Cartes, durante una comparecencia pública en Asunción. EFE/Andrés Cristaldo Benítez

Las protestas contra el proyecto de enmienda constitucional que el oficialismo promueve para facultar un segundo mandato presidencial, prohibido por la Constitución, generaron además la detención de 200 personas, saqueos y destrozos y múltiples heridos por balines de goma de la Policía, entre ellos el diputado opositor Edgar Acosta, que sigue internado.
Ese escenario era el último de los imaginados por un Gobierno que desde meses atrás preparaba con mimo la Asamblea del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la segunda en Asunción después de que fuera sede en 1965, cuando por primera vez se hizo fuera de Washington.
Lo ocurrido tuvo amplio eco en la sede del Comité Olímpico, en el Gran Asunción, donde desde el 30 de marzo asistían 2.000 personas, entre las que figuran los ministros latinoamericanos y principales líderes económicos.
De hecho, el 1 de abril el presidente del BID, Luis Alberto Moreno, hizo un “llamado a la paz y al diálogo” tras lo ocurrido.
El mismo Cartes tuvo que hacer referencia a esos sucesos esa noche, cuando intervino en la inauguración de la 58 Asamblea anual de los gobernadores del BID, el principal evento del grupo multilateral.
Si bien Cartes prosiguió su discurso exponiendo la solidez macroeconómica de Paraguay, la crisis se evidenció esa mediodía cuando el mandatario destituyó al ministro del Interior, Tadeo Rojas, y al jefe de la Policía Nacional, Críspulo Sotelo.
Antes fueron ellos quienes anunciaron la detención de un policía como presunto autor de la muerte de Roberto Quintana, de 25 años y militante de las juventudes del Partido Liberal, el principal de la oposición.
La muerte se produjo durante un asalto policial a la sede de ese partido, el colofón de una jornada de violencia que hizo erupción el viernes.

El detonante

El detonante se produjo esa tarde, cuando 25 senadores, entre oficialistas, del Frente Guasú, del expresidente Fernando Lugo, y algunos liberales, aprobaron el proyecto de enmienda constitucional de una manera denunciada como ilegal por la oposición.
Los senadores votaron a puerta cerrada y en la oficina parlamentaria del Frente Guasú, con el resto de legisladores en la sala de sesiones, en la que también estaba el presidente del Senado, el liberal Roberto Acevedo, que había rechazado temporalmente la entrada del mismo.
Tras esa votación, varios de esos senadores se dirigieron a la Cámara de Diputados, donde el oficialismo es mayoría, para revalidar el proyecto.
De haber sido aprobado el proyecto se habría enviado al Tribunal Superior de Justicia Electoral, encargado de convocar un referéndum para que la ciudadanía decidiera sobre la reelección presidencial.
Algo que no ocurrió porque el presidente de Diputados, Hugo Velázquez, suspendió el tratamiento ante la batalla campal que se estaba dando en las afueras del Congreso, que estaba acordonado por centenares de policías.
En las cargas policiales resultaron heridos con balines de goma el diputado Acosta y el presidente del Partido Liberal, Efraín Alegre.
Luego vino la invasión policial a la sede de ese partido y la muerte de Quintana, en una noche que conmocionó a todo el país. Los sucesos fueron recordados el 2 de abril por el papa Francisco, que abogó por buscar “soluciones políticas” en Paraguay, en un mensaje en el que también incluyó a Venezuela.
Cartes contestó al Papa y movió ficha anunciando la convocatoria de una mesa de diálogo entre representantes de la Conferencia Episcopal Paraguaya, líderes de los partidos y del Ejecutivo.
También, Fernando Lugo instó a recomponer la situación con el diálogo.
El Partido Colorado y el Frente Guasú impulsan la enmienda constitucional como vía para facultar un segundo mandato presidencial.
Los primeros con miras a que Cartes se pueda presentar a las elecciones de 2018 y los segundos para que lo haga Lugo.
Ni Cartes ni Lugo mencionaron en esas intervenciones si siguen respaldando el proyecto de enmienda. EFE

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Publicado en: Análisis