Protección Civil alerta de una ola de frío en España

La Dirección General de Protección Civil y Emergencias ha emitido un aviso ante la llegada a partir del 17 de una ola de frío y heladas generalizadas con un importante descenso de las temperaturas, que será más notable en zonas altas de montaña y en la mitad oriental peninsular.
Una mujer pasa bajo un termómetro en una calle de Segovia en 2005. EFE/ArchivoUna mujer pasa bajo un termómetro en una calle de Segovia en 2005. EFE/Archivo

De acuerdo con la previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Protección Civil ha avisado de que la nieve afectará al Pirineo, donde también hay riesgo de aludes, y el martes 17 a Baleares, donde se podrán acumular hasta 5 centímetros de espesor en cotas de 100 metros.
El frío hará que la nieve caída perdure y se produzcan placas de hielo, ha informado Protección Civil, que ha añadido que las heladas afectarán prácticamente a toda la península.
La “ola de frío” es un fenómeno atmosférico por el cual la temperatura experimenta una disminución considerable a causa de la invasión de una masa de aire frío. Suele durar más de un día y su extensión puede ser de centenares o miles de kilómetros cuadrados.
Las masas de aire que producen las olas pueden ser de dos tipos según donde se formen. Las de aire ártico a antártico o siberianas son las más fuertes. Se originan en las proximidades de los polos, sobre las aguas heladas del océano Ártico y la Antártida, y se caracterizan por las bajas temperaturas y un bajo contenido de humedad.
Las masas de aire polar, por el contrario, son de menor intensidad. Pese a su nombre, no se forman en los polos sino en las regiones de altas presiones del interior de Asia Central y Canadá. Son frías, secas y de estratificación estable, y frente a las siberianas, que suelen provocar grandes nevadas, las polares no llegan a generar más que nubes cumuliformes y precipitaciones de tipo tormentoso.
Las “olas de frío” serían más frecuentes en la península si no estuviese protegida por los grandes sistemas orográficos alpino y pirenaico.
Entre las mayores “olas de frío” registradas en la península, destacan la de febrero de 1956, la de las Navidades 1970-1971, la de febrero de 1983 y la de enero de 1985, según consta en las estadísticas del Instituto Nacional de Meteorología.
Las últimas “olas de frío” importantes registradas en la península fueron las de 1999, 2001, 2005,  2006 y 2012.

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