La propaganda rusa convierte la crisis de Cataluña en su objetivo

El desafío secesionista de Cataluña es, de acuerdo con informaciones oficiales, el ultimo blanco de la maquinaria de propaganda rusa, convertida desde hace tiempo en invitada habitual de los asuntos políticos relevantes que se dirimen en los países occidentales.
 Los diputados de Junts Pel Si, posan con las urnas tras el acto político celebrado esta tarde en el Teatre Nacional de Cataluña. EFE/ARCHIVO Los diputados de Junts Pel Si, posan con las urnas tras el acto político celebrado esta tarde en el Teatre Nacional de Cataluña. EFE/ARCHIVO

 

Carlos Moral

El Gobierno español ha advertido que los intentos de injerencia rusa en Cataluña pueden continuar, ahora apuntando a las elecciones regionales del 21 de diciembre proximo, y el asunto fue abordado por los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) en su reunión del 13 de noviembre pasado.

Las elecciones de Estados Unidos, las de Alemania y Francia o el referéndum sobre el “brexit” en el Reino Unido son algunos de los acontecimientos en los que se ha constatado la injerencia a través de noticias falsas difundidas masivamente desde Rusia por medios informativos y por perfiles de redes sociales, en muchos casos automatizados (robots).

En el caso de Cataluña, la maquinaria propagandística ha apoyado a los independentistas y ha arremetido contra la respuesta del Estado, con el proósito de “desestabilizar” a España y, con ello, “debilitar” a la UE, según señala el ministro de Exteriores español, Alfonso Dastis.

Titulares falsos como “Cataluña reconocerá Crimea como parte de Rusia”, “El español se estudia como idioma extranjero en Cataluña” o “Funcionarios europeos apoyaron la violencia en Cataluña” o “También las Islas Baleares en España piden la independencia”, son algunos de los detectados por un el grupo de expertos creado por la UE para combatir la propaganda procedente de Rusia.

Dastis indicó que en las cuentas españolas de Twitter sobre el tema catalán había “muchos perfiles falsos: Más del 50 por ciento están registrados en Rusia y un 30 por ciento en Venezuela. Tan solo el 3 por ciento de las cuentas eran reales”.

El PSOE ha solicitado la comparecencia de la vicepresidenta del Gobierno, Sorara Sáenz de Santamaría, ante la comisión de secretos oficiales del Congreso para que informe de las posibles “injerencias” rusas, así como de qué medidas se han adoptado para combatirlas.

Constatada la intención de interferir en el conflicto de Cataluña desde territorio ruso, falta por confirmar que las autoridades de Ruisa estén detrás de la campaña, algo ante lo que el Gobierno español mantiene por ahora cautela.

El Ministerio de Exteriores ruso ha señalado que las acusaciones españolas perjudican a las relaciones bilaterales y han pedido al Gobierno español que “responda de sus palabras” y presente “datos concretos” de las supuestas injerencias en Cataluña.

La postura oficial del presidente ruso, Vladimir Putin, sobre Cataluña es que el conflicto “es un asunto interno de España y debe ser resuelto en el marco de la legislación española, de conformidad con las tradiciones democráticas”.

Sin embargo, en el discurso de Putin no faltan los reproches a Occidente por abrir “la caja de Pandora con su apoyo a la independencia de Kosovo” y la consideración de que la crisis de Cataluña es fruto del “doble rasero” de algunos países que en su día apoyaron la “desintegración” de otros Estados.

“Resulta que para algunos de nuestros colegas hay luchadores buenos por la libertad y hay separatistas que no pueden defender sus derechos ni con la ayuda de mecanismos democráticos”, sostiene Putin, quien destaca que, en relación a Cataluña, la UE y otros países condenan a los partidarios de la independencia, pero en su tiempo “saludaron la desintegración de una serie de Estados”.

El resquemor del presidente ruso con la postura de la UE en Ucrania y en otros conflictos territoriales en los que Rusia está implicada, y el hecho de que su Administración haya promovido encuentros de representantes independentistas de distintas regiones del mundo, pese a que las leyes rusas prohíben la secesión de las suyas, alimenta la idea de que el Gobierno ruso no es ajeno a campañas de manipulación e injerencia como la de Cataluña.

Así lo considera el Real Insituto Elcano, un centro español especializado en estudios internacionales y estratégicos, que recuerda que Rusia incluye desde 2014 la “guerra de información” en su doctrina militar.

En el caso de Cataluña, señala el estudio de Elcano, Rusia intenta desacreditar la democracia española aludiendo al uso “deliberado” de la fuerza o a las “prácticas franquistas” por parte de las autoridades españolas.

El objetivo, según el informe, apunta más allá de España: se trata de desprestigiar y debilitar las instituciones de la UE en el marco de una lucha por recuperar el estatus de gran potencia para Rusia y disputar la influencia a Estados Unidos.

El nombre de Cataluña también apareció en una sesión celebrada por el Senado estadounidense el pasado 2 de noviembre en la que se abordaba la supuesta intevención rusa en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016, en la que participaron los representantes legales de Google, Facebook y Twitter.

Dos senadores indicaron que diversas fuentes sugieren que similares “actividades para dividir” a las investigadas en relación con los comicios en los que fue elegido Donald Trump “podrían estar ocurriendo” en Cataluña y preguntaron a los responsables de las redes sociales por las medidas adoptadas para imepdir la acción de usuarios que habían ocultado su identidad y, en realidad, estaban actuando en nombre de Rusia.

Los ministros europeos expresaron el lunes pasado su voluntad de cooperar para fortalecer la lucha contra la información en internet orientada a desestabilizar, pero por el momento no hay “compromisos concretos”. El ministros de Exteriores español subrayó que España pone todos su medios “para defenderse de esto”. EFE 

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Publicado en: Análisis