Profesionales públicos catalanes, en pie de guerra contra la Generalitat

Profesores, bomberos, médicos, trabajadores públicos y funcionarios parecen decididos a convertir el último tramo del año en una carrera de obstáculos para la Generalitat.
L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona), 13.11.2018.- Los letrados de la Administración de Justicia -anteriormente denominados secretarios judiciales- L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona), 13.11.2018.- Los letrados de la Administración de Justicia -anteriormente denominados secretarios judiciales- realizan un "paro parcial", por un reconocimiento retributivo que reduzca "la discriminación salarial". EFE/Archivo/Quique García

 

Estos colectivos han visto como en la última década menguaba su poder adquisitivo, retrocedían sus derechos laborales y se les vaciaban las manos de recursos, y ahora han dicho basta. Sus protestas han tomado las calles y, en una sola semana, ya han desbordado al ejecutivo de Quim Torra.

Para entender la situación actual de los servicios públicos catalanes hay que remontarse hasta 2010,  cuando en plena crisis económica llegó al gobierno catalán la coalición de centroderecha nacionalista Convergéncia i Unió (CiU), con Artur Mas al frente.

El que después fuera artífice del proceso independentista centró su primera legislatura en frenar el gasto público, e hizo bandera de la austeridad como contraposición a las políticas expansivas de sus predecesores.

De esos recortes, estos lodos. Ya entonces, fueron muchos los colectivos que se echaron a la calle para protestar, pero con la eclosión del proceso independentista las manifestaciones sociales cedieron el protagonismo a las marchas políticas.

Incluso muchos de los que antaño habían protestado contra la Generalitat cerraron filas con los gobernantes catalanes. Esta unidad fue más evidente que nunca en otoño del 2017, cuando el Gobierno español respondió al referéndum y a la posterior declaración de independencia con la intervención de la autonomía mediante el artículo 155 de la Constitución.

Sin embargo, la tregua se ha acabado. Por el momento, se han convocado diferentes paros y huelgas.

– Profesores. Los docentes de primaria y secundaria piden rebajar las ratos de alumnos en las aulas, que se subió durante la crisis, y también recuperar el horario lectivo anterior (que tenía más horas).
Por su parte, los profesores asociados de las universidades reclaman que se regularice su situación, ya que en teoría solo tienen que servir de apoyo, pero en la práctica dan asignaturas estructurales sin cobrar más de 500 euros al mes. Y no solo levantan la voz los que están en frente de la clase: también lo hacen los estudiantes. En 2012, las tasas para acceder a la universidad se dispararon un 67% y, desde entonces, permanecen congeladas. Cataluña es la región del Estado donde es más caro acceder a educación superior, por lo que los estudiantes reclaman que se rebajen las mencionadas tasas, por lo menos, en un 30%.

– Bomberos. Este colectivo reclama más personal y también más recursos porque alertan de que su material está obsoleto y pone en riesgo su seguridad, y la de las personas a las que tienen que atender.

– Trabajadores públicos y funcionarios. Son los únicos que aún no han recibido las pagas extra de 2013 y 2014 que se les suprimió para contener el gasto público.

-Los médicos han protagonizado diversos paros durante la negociación antes del acuerdo del 29 de noviembre. Los facultativos de familia llevan años alertando de que están desbordados. De hecho, las imágenes de centros saturados se han convertido en una foto recurrente de los inviernos catalanes. Además, denuncian que su poder adquisitivo ha disminuido en un 30% desde 2011.

Este viernes los centros de asistencia primaria de Cataluña recuperan su actividad tras el acuerdo alcanzado por los médicos de atención primaria con la Generalitat que ha supuesto la desconvocatoria de huelga, mientras los facultativos de los hospitales concertados, más de 10.000, mantienen los paros por quinta jornada para reclamar mejoras laborales.

El gobierno catalán se comprometió a ello, pero aún no se ha materializado la devolución.

La Generalitat culpa al Estado por “infrafinanciar” Cataluña. 
Desde el gobierno catalán se ha articulado la respuesta a totas estas protestas en base a dos ejes: comprensión y centrifugación de responsabilidades. Por un lado, los diferentes consejeros dicen ser conscientes de la falta de recursos con los que trabajan los servidores públicos y aseguran que harán lo que esté en su mano para “revertir los recortes”, que en Cataluña fueron mucho más duros que en otras regiones españolas. Por otro lado, la fuerza centrífuga de sus argumentos aparece cuando señalan como origen de todo el mal la “infrafinanciación crónica” que, a su juicio, sufre la Generalitat. EFE 

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Publicado en: Análisis