Museo del Prado: historia y actualidad en un bicentenario de todos

El Museo del Prado, una de las mejores pinacotecas del mundo, cumple sus primeros 200 años reafirmándose como esa institución cultural y poliédrica que ha sido capaz de adaptarse a los nuevos tiempos. A su carácter artístico y académico de siempre, hay que sumarle una importante labor social y divulgativa del arte, que le han convertido en "un museo de todos y al alcance de todos”, según nos resume su director adjunto, Andrés Úbeda.
  • Unos actores actúan en la obra de teatro que acompaña la exposición 'El Palacio del Rey Planeta. Felipe IV y el Buen Retiro' en el Museo del Prado Unos actores actúan en la obra de teatro que acompaña la exposición "El Palacio del Rey Planeta. Felipe IV y el Buen Retiro" en el Museo del Prado en Madrid. La pinacoteca española celebra su bicentenario. EFE/Fernando Alvarado
  • PASEO DEL ARTE:Tres museos de fama mundial que re˙nen m·s de 36.000 obras y que en el ˙ltimo aÒo fueron visitados por m·s de siete millones de turistas. Es el Paseo del Arte de Madrid, delimitado por el triangulo museÌstico de El Prado, el Reina Sofia y El Thyssen-Bornemisza. Vista general del Museo del Prado en Madrid.
  • El historiador del arte, Andrés Úbeda de los Cobos, actual director adjunto de Conservación e Investigación del Museo del Prado, cuando era Jefe de Conservación de Pintura Italiana y Francesa (hasta 1700) . EFE
  • El ministro de Cultura, José Guirao (c), el presidente del Patronato del Museo, José Pedro Pérez Llorca (i), y el director del Museo, Miguel Falomir (d), durante la presentación de los actos extraordinarios con los que conmemora su Bicentenario . FERNANDO ALVARADO EFE/EFE
  • Detalle de la obra "Carlos III, cazador" de Goya. EFE/Archivo/J.M.PastorDetalle de la obra "Carlos III, cazador" de Goya. EFE/Archivo/J.M.Pastor
  • Unos actores actúan en la obra de teatro que acompaña la exposición 'El Palacio del Rey Planeta. Felipe IV y el Buen Retiro' en el Museo del Prado
  • Detalle de la obra "Carlos III, cazador" de Goya. EFE/Archivo/J.M.Pastor
     –  El Museo del Prado, el primer museo estatal español, abrió sus puertas al público, el 19 de noviembre de 1819, con un catálogo de 311 obras procedentes de las colecciones reales.
 
     –  Dos siglos después, el Museo cuenta con más de 8.000 pinturas, 1.200 esculturas, 8.200 dibujos, unas 4.800 estampas, además de un gran número de piezas decorativas y documentos históricos. De todo ello se expone al público unas 1.700 obras.  Otras 3.100 constituyen el Prado disperso que permanece en otros museos e instituciones españolas.
 
    –  Hablamos con el director adjunto de Conservación e Investigación del Museo del Prado, Andrés Úbeda de los Cobos, sobre estos actos de esta celebración que comenzaron el 19 de noviembre de 2019 y que culminará un año después.

 

 Amalia González Manjavacas.-

 

Los Reyes de España inauguraron el pasado 19 de noviembre,  los actos que el Museo del Prado tiene programados con motivo de su Bicentenario que se cumplirá justo dentro de un año, el 19 de noviembre de 2019. Y lo hicieron con la primera de las exposiciones programadas, “Museo del Prado 1819-2019. Un lugar en la memoria”, que recorre la historia de la institución desde su fundación hasta llegar a ser uno de los grandes museos públicos del mundo. Una muestra dedicada a las obras llegadas al museo a través de adquisiciones de organismos públicos o por donantes particulares, y que profundiza en el camino recorrido del museo durante estos dos siglos.

Como explica su director adjunto del Museo del Prado, Andrés Úbeda de los Cobos : “El Bicentenario del Prado constituye una excelente oportunidad para reflexionar sobre su pasado y su presente, pero también para reflexionar sobre su futuro, es decir para apostar por ese museo que el Prado es y quiere seguir siendo”.

Para Úbeda de los Cobos, el objetivo de esta celebración puede sintetizarse en una idea motriz de este año de llena de actos : “cómo una colección concebida para el disfrute de unos pocos: la realeza, la nobleza y la Iglesia, ha llegado a ser, a través de su historia, patrimonio de todos”.

 

EL PRADO REAFIRMA SU PAPEL SOCIAL Y EDUCATIVO

A esta primera exposición le seguirán otras muchas durante más de un año,  hasta noviembre de 2019, un programa ambicioso en el que destacan dos de especial interés público: El Prado en las calles’ o ‘Hoy toca el Prado’, que acercarán el patrimonio artístico a toda España, dirigidas a varios colectivos, entre ellos a personas invidentes, e inspiradas en esa conciencia social de ser una institución que se esfuerza en representar a todos, es decir una faceta más social y educativa.

“El museo -explica Andrés Úbeda- ha ido cambiado desde los últimos tiempos. Ahora se acerca a todos sus ciudadanos, a todos: a los discapacitados, invidentes, a los mayores… Para ello cuenta hasta con reproducciones en tres dimensiones (3D) y otras técnicas de carácter táctil, donde el discapacitado puede tocar la obra en sí, notar la vestimenta, la piel, usando materiales diferentes, un proyecto muy ambicioso, de gran presupuesto pero que cuenta con la ayuda de fundaciones como la Organización Nacional de Ciegos de España (ONCE) y la Fundación AXA”.

“Resulta muy emotivo, por su carácter educativo, llevar el museo al alcance de todos, atender al público; contar con el afecto de los ciudadanos y de las instituciones, ya que un país con un patrimonio cultural como el español necesita darlo a conocer , nos resalta el director-adjunto e  historiador del arte.

Del conjunto de actividades programadas también destaca ‘De Gira por España’, una serie de exposiciones itinerantes por distintas ciudades españolas, y que consistirá en el préstamo de una pintura de especial relevancia a una institución o museo para su exposición durante un mes.

Otras exposiciones que tienen como objetivo reflexionar sobre su pasado y darlo a conocer es a través de la fotografía, 12 fotógrafos en el Museo del Prado, dentro del programa de exposiciones temporales, donde habrá monográficas de genios como Velázquez, Goya o Rembrandt, o de otros artistas menos afamados, como las pintoras Sofonisba Anguissola (siglo XVII) y Lavinia Fontana (siglo XVI), dos de las mujeres más notables de la historia del arte occidental.

La música, el teatro, la opera, la danza, todas las artes escénicas estarán presentes también en esta celebración a través del Teatro de la Zarzuela, la Compañía Nacional de Teatro Clásico, la Orquesta Nacional de España o la Compañía Nacional de Danza, con distintas actividades adaptadas para la ocasión.

“En total más de cien actividades de todo tipo y en un amplio abanico geográfico, un bicentenario abierto a todos los ciudadanos, a todas las artes y a todas las comunidades, como no podría ser de otra manera, tratándose de la primera institución cultural española”, resume Andrés Úbeda.

 

 

“En los últimos 20 años se han alcanzado los tres millones de visitas anuales, el doble que en 1997 y, de esta cantidad, la mitad no paga porque se acogen a la diferentes modalidades gratuitas”, comenta el director adjunto de la institución.

  DE COLECCIÓN REAL A MUSEO NACIONAL

El 19 de noviembre de 1819 abrió sus puertas al público como Museo Nacional del Prado con 311 pinturas, una selección que surge gracias a la colección real por lo que su origen y singularidad se debe a los gustos de los monarcas.

Un coleccionismo, que nada tenía que ver con el actual, sin pretensiones enciclopédicas y que reunía obras de sus artistas predilectos, por ello algunos artistas como El Bosco, Tiziano, El Greco, Rubens, Velázquez o Goya, tienen mayor presencia.

El Prado fue el primero de los museos españoles. El edificio fue construido como parte de una ambiciosa empresa llevada durante el reinado de Carlos III (1759-1788), el rey ilustrado, que tenía por objeto la reforma urbana de Madrid. En esta zona, conocida como el Prado de San Jerónimo, el rey encargó a su arquitecto, Juan de Villanueva, un edificio para albergar el que sería el Gabinete de Historia Natural y Academia de las Ciencias, para reunir la enorme cantidad de material botánico que llegaba de las expediciones científicas españolas de América.

Su construcción fue promovida por el conde de Floridablanca, político ilustrado y primer secretario de Carlos III, quien al comprobar que no llegó nunca a servir para el propósito botánico, lo destinó finalmente en Museo Real de Pinturas.

Su historia se complica cuando a principios del XIX las tropas francesas irrumpen en El Retiro, y usan su edificio, el de Villanueva, que estaba en obras, para la caballería, sufriendo daños, por lo que después hubo que rehacerlo.

Al final de la guerra no se olvida la iniciativa museística y Fernando VII, -a instancias de su segunda esposa Isabel de Braganza, su verdadera impulsora-, ordena la reconstrucción del edifico a semejanza del Louvre para el que sería “Real Museo de Pinturas y Esculturas” y tras la Revolución del 68, “La Gloriosa”, ya convertido en “Museo Nacional  de Pintura y Escultura”.

Pero si el Louvre partió de las obras nacionalizadas de la Corona y de las incautadas a la Iglesia y a los nobles, más la ingente cantidad que sumó de las conquistas napoleónicas (Italia, Grecia o Egipto), el origen del Prado proviene solo de las colecciones de los reyes que gobernaron España desde el siglo XV en adelante.

“Esto definió su carácter y marcó la personalidad de su colección. Por ello, no es ni un museo enciclopédico, ni el más completo, pero sí el más lleno de sentido, de intensidad, por la coherencia de sus colecciones”, aclara Úbeda.

Al magnífico edificio neoclásico de Villanueva, sede principal, se le realizó sucesivas ampliaciones hasta agotar sus posibilidades, por lo que se incorporó en 1971 el cercano Casón del Buen Retiro, antiguo salón de baile del Palacio del mismo nombre, y en 2007 el claustro de la Iglesia de San Jerónimo el Real tras la transformación moderna de Rafael Moneo.

La última incorporación es el cercano edificio del Salón de Reinos del antiguo Palacio del Retiro, actualmente en proceso de remodelación,  un proyecto de Norman Foster y Carlos Rubio, que cuando finalice sus obras, se completará aquello que se llamó el ‘campus’ del Prado, algo material que si permanecerá a los actos del Bicentenario.EFE

 

 (*) Andrés Úbeda de los Cobos (Madrid, 1959), doctor en Historia del Arte y conservador llegó al Museo del Prado en 1997. Antes de ser director-adjunto del Museo del Prado fue conservador-jefe de pintura italiana y francesa (hasta el s. XVII), mismo cargo que ocupó Miguel Falomir.

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Publicado en: Reportajes

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