El PP se tensa en un escenario político adverso

El partido de Mariano Rajoy abre una ofensiva política con la reforma de la prisión permanente revisable en un contexto político de tensión creciente con Ciudadanos y con la incógnita del alcance de una hipotética crisis de Gobierno si triunfa la candidatura del ministro Luis de Guindos a la vicepresidencia de la Comisión Ejecutiva del Banco Central Europeo
Imagen de una reunión del Comité Ejecutivo Nacional del PP en Madrid el pasado diciembre. EFE/Archivo/J.J. GuillénImagen de una reunión del Comité Ejecutivo Nacional del PP en Madrid el pasado diciembre. EFE/Archivo/J.J. Guillén

Evaristo Amado

Cuando todavía no se han cumplido ni siquiera 500 días de la investidura del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy ha comenzado a dar los primeros pasos del anunciado “rearme” ideológico de la primera fuerza política española -134 de los 350 diputados en la principal cámara parlamentaria-, anticipado por él mismo hace semanas para preparar la serie de convocatorias electorales que se prevén en 2019.

El PP celebrará un gran convención política nacional en marzo y el próximo lunes su líder se reunirá con los presidentes regionales para analizar la situación política y la estrategia a año y medio de las elecciones municipales y autonómicas.

Pero ha sido la cuestión de la reforma de la prisión permanente revisable, sobre la que el PP organizó una convención sectorial el pasado fin de semana el primer eslabón de la ofensiva política por ser, precisamente, un ámbito en el que el partido de Rajoy le puede marcar el terreno a Ciudadanos -cuarta formación nacional, con 32 diputados, y que ha recortado posiciones al PP, su rival directo, en expectativa de voto-.

El PP quiere que a los ocho delitos que en la actualidad pueden conllevar la prisión permanente revisable se sumen otros más, como intentar ocultar el cadáver de una persona asesinada o no colaborar en su hallazgo, que el secuestro acabe en asesinato, incendios en los que se ponga en peligro la vida de personas o determinados usos de elementos químicos o nucleares.

Este movimiento responde a una supuesta coyuntura social favorable a agravar la pena por el eco social de crímenes con el de Diana Quer, pero también a la postura cambiante, o cuando menos indefinida, que Ciudadanos ha mostrado al respecto.

El PP pretende así ‘hacer política’ -como algunos dirigentes regionales han pedido a Rajoy- frente a Ciudadanos en un momento álgido del partido de Albert Rivera en todas las encuestas, lo que ha generado evidente recelo e incluso nerviosismo en las filas del partido de Rajoy.
El malestar del PP con Ciudadanos llega al propio presidente del Gobierno, que ha llegado a pedir a Rivera que “no se equivoque de adversarios” en un reciente debate en el Congreso sobre la crisis catalana en el que se ha escenificado el reciente distanciamiento entre sus respectivos partidos.
Ciudadanos, que en las últimas semanas ha jugado con la idea de que no podrá mantener el apoyo parlamentario al PP si este no cumple el pacto de investidura, ha advertido de la magnitud de una próxima crisis de Gobierno si finalmente triunfa la candidatura del ministro de Economía, Luis de Guindos, para la vicepresidencia de la Comisión Ejecutiva del Banco Central Europeo (BCE).

El partido de Rivera ha apoyado la promoción de De Guindos a ese puesto por ser el ministro “con más nivel” y con “más capacidad” para pactar, pero sin dejar de poner el dedo en la llaga al lamentar la posible pérdida de quien es, según el número dos de Ciudadanos, José Manuel Villegas, seguramente el “mejor elemento” dentro de un Gobierno “gris e inmovilista”.

Lo que parece claro es que la presión de Ciudadanos al PP, pese a la ofensiva abierta por el partido de Rajoy, no va a aflojar.

Y por ello ya ha advertido el portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Juan Carlos Girauta, que su partido mantendrá su intención de agotar la legislatura siempre que el Gobierno cumpla con los compromisos firmados en el pacto de investidura. De no ser así, ha remarcado, se abrirá “un escenario” que ya no depende de ellos.

Ciudadanos quiere avanzar en cuestiones del pacto como la reforma electoral o el cese de políticos imputados. Como la senadora Pilar Barreiro, investigada dentro del caso Púnica -sobre una trama de adjudicaciones irregulares- y que, según Ciudadanos, es el motivo por el que están “parados” los presupuestos del Estado de este año -llevan meses prorrogados-.

imagen

imagen