Portugal: pensionistas y funcionarios, los más beneficiados por el Gobierno socialista

Pensionistas y funcionarios, los que más sufrieron los últimos cuatro años de austeridad en Portugal, serán ahora los más beneficiados por el Ejecutivo socialista, que ha prometido revertir los recortes salariales aplicados a ambos colectivos
El líder socialista, Antonio Costa, durante un discurso en el Parlamento portugués el pasado 10 de noviembre. EPA/Archivo/ANTONIO COTRIMEl líder socialista, Antonio Costa, durante un discurso en el Parlamento portugués el pasado 10 de noviembre. EPA/Archivo/ANTONIO COTRIM

Juntos representan un tercio de la población portuguesa, unos 3,5 millones de personas, que padecieron una drástica reducción de su capacidad adquisitiva en los últimos cuatro años, contribuyendo así a la reducción del PIB del país entre el 2010 y el 2013.

El nuevo Gobierno, liderado por António Costa, ha dejado claro que les dedicará especial atención, presionado por sus socios parlamentarios del Bloque de Izquierda (aliado en la UE a Syriza y a Podemos) y el Partido Comunista Portugués (PCP).

Ambas fuerzas de la izquierda radical brindaron su apoyo al minoritario Partido Socialista (PS) a cambio de que éste incluyese en su programa de Gobierno la rápida reposición de los recortes salariales aplicados durante los años del rescate financiero (2011-2014) y un robusto aumento del salario mínimo, entre otras medidas.

Las pensiones, congeladas desde 2010, sufrieron varios recortes, los últimos de los cuales se aplicaron a las de más de 1.000 euros mensuales, donde están incluidos 300.000 de los tres millones de pensionistas que hay en Portugal.

El PS descongelará todas las pensiones y, a partir de 2016, tendrán un aumento real aquellas por debajo de los 628 euros, que son la inmensa mayoría.

En Portugal, el valor medio de las pensiones anuales, -las de vejez, invalidez y las de supervivencia (para aquellos que no cotizaron lo suficiente)-, es de 4.384 euros, equivalentes a 300 euros mensuales en 14 pagas.

Además de los pensionistas, los funcionarios públicos, en torno al 10 % de la población activa lusa (unos 550.000), también tienen motivos para estar contentos, ya que sus salarios serán íntegramente repuestos a lo largo del año 2016 a un ritmo de devolución del 25 % por cada trimestre del año.

La administración de Costa también promocionará los salarios de los trabajadores del sector privado, comenzando por aumentar paulatinamente el salario mínimo mensual (actualmente 505 euros) hasta llegar a los 600 en 2019.

Se creará además un nuevo apoyo: un subsidio salarial anual para los trabajadores que tengan rendimientos menores a los 5.040 anuales (equivalente a 420 euros cada mes en 12 pagas).

El PS se ha comprometido además a reducir el pago mensual a la Seguridad Social de los trabajadores que ganen menos; a retirar parte del impuesto extraordinario del 3,5 % aplicado a todas las nóminas; y a bajar el IVA en la restauración del 23 % al 13 %.

Estas medidas anti-austeridad entrañan su riesgo, ya que aumentarán el gasto público y podrán poner en peligro el objetivo del déficit, como han alertado desde el centroderecha.

Sin embargo, la izquierda confía en que el previsible crecimiento del consumo interno compense todos esos gastos.

Publicado en: Análisis