Polémico proyecto de reelección en Paraguay se da un respiro por Semana Santa

La clase política de Paraguay se dio un respiro en su disputa por el proyecto de reelección presidencial, aparcado para después de Semana Santa y en espera de un desenlace que se presume incierto ante la rigidez de las posturas sobre la iniciativa, que causó una ola de violencia que sigue grabada en la retina de los paraguayos.
 Asunción (Paraguay), 15.08.2013.- El presidente paraguayo, Horacio Cartes. EFE/Archivo/Cristian Alvarenga Asunción (Paraguay), 15.08.2013.- El presidente paraguayo, Horacio Cartes. EFE/Archivo/Cristian Alvarenga

José María Hernández

Fue el pasado viernes, 7 de abril, cuando los participantes de la mesa de diálogo convocada por el presidente paraguayo, Horacio Cartes, para tratar la crisis creada por el proyecto, anunciaron que la próxima y tercera reunión se celebrará el 18 de abril, al término de las festividades.
También ese día, el presidente de la Cámara de Diputados, el oficialista Hugo Velázquez, uno de los invitados a esa mesa, aseguró que el proyecto no será tratado en la Cámara baja, donde ya tiene entrada, hasta que concluya ese foro, que comenzó el cinco de abril.
Sin embargo, el tiempo que se ha dado la mesa no hace sino aplazar un diálogo que nació cojo, ya que en vísperas de la primera sesión el Partido Liberal, el mayor de la oposición, rechazó la invitación de Cartes y ha manifestado que no acudirá a la tercera.
Tampoco está previsto que lo haga el presidente del Senado, el también liberal Roberto Acevedo, que al igual que su formación condiciona su asistencia a la retirada definitiva del proyecto de enmienda.
Ese partido exige además que antes de formar parte de ese diálogo han de fijarse las responsabilidades del operativo policial que el 31 de marzo irrumpió en la sede de la formación, muriendo un joven militante, presuntamente por el disparo de un policía.
Esa muerte fue el trágico colofón de unos disturbios que comenzaron con los enfrentamientos en el edificio del Congreso entre la Policía y manifestantes en contra del proyecto, quienes incendiaron parte del recinto.
En los incidentes la Policía disparó balines de goma e hirió a varias personas, entre ellas al diputado liberal Edgar Acosta, con graves lesiones en el rostro y que se encuentra internado en un hospital de Brasil.
Ante las anunciadas ausencias del 18 de abril, de celebrarse la mesa estarían en la misma, además de Cartes, su grupo político, el Partido Colorado, y el Frente Guasú, del expresidente Fernando Lugo.
Ambas fuerzas mantienen una alianza coyuntural para sacar adelante el proyecto de enmienda constitucional y con ello facultar un segundo mandato presidencial, prohibido por la Constitución.
Los conservadores con vistas a que Cartes pueda presentarse a las elecciones de 2018, y la concertación de izquierda para que lo haga Lugo, que desempeñó la presidencia entre 2008 y 2012, cuando fue destituido en juicio parlamentario.
Esa alianza, que el Frente Guasú defiende como una oportunidad para regresar al poder, tuvo su reflejo la tarde del 31 de marzo, cuando 25 senadores aprobaron el proyecto de enmienda.
La votación ha sido señalada por algunos juristas como un ejemplo de degradación institucional, ya que se celebró en la oficina parlamentaria del Frente Guasú y a puerta cerrada.
En la reunión no estuvieron presentes el resto de legisladores ni Acevedo, para quien la votación fue un acto ilegal y violó la normativa parlamentaria.
La votación tuvo como consecuencia las posteriores protestas, la respuesta policial y una crisis que sigue abierta en el frente político e institucional.
De hecho, el Senado sigue partido en dos bandos y no ha completado ninguna sesión desde entonces debido a la falta de quórum provocada por la ausencia de los 25 senadores, a los que se ha sumado Lugo, quien no participó en la polémica votación del 31 de marzo.
El Frente Guasú, con cinco senadores, justificó su no asistencia a la última sesión extraordinaria, el jueves, en una carta a Acevedo en la que le recrimina su “parcialidad” y de no “acatar las decisiones de la mayoría”.
La concertación de Lugo ya había criticado a Acevedo por no asistir a la segunda ronda de la mesa de Cartes y por confundir su posición política con su rol como presidente del Senado.
Paralelamente, y tras los sucesos del 31 de marzo, los principales partidos, colorados, Frente Guasú y Partido Liberal, han celebrado actos y manifestaciones a favor y en contra del proyecto de enmienda.
Una muestra de que de momento nadie da su brazo a torcer sobre un proyecto que sigue polarizando el arco político de Paraguay.EFE

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