Podemos negocia con Izquierda Unida y presiona al PSOE

Podemos logró que sus bases apoyasen mayoritariamente su propuesta de gobierno de izquierdas y rechazasen el pacto entre el PSOE y Ciudadanos. Ahora Pablo Iglesias presiona al PSOE mientras negocia una alianza con Izquierda Unida para acudir juntos a las urnas y adelantar así a los socialistas.
El líder de Podemos, Pablo Iglesias. EFE/Archivo/Alberto Estévez
El líder de Podemos, Pablo Iglesias. EFE/Archivo/Alberto Estévez

María López

María López

Casi 150.000 inscritos votaron para decir no al pacto C’s-PSOE (88,23%) y sí a la coalición de izquierda (91,73 %), una cifra récord para Podemos (y superior a la lograda por Pedro Sánchez en su cuestionario a la militancia) pero que sólo supone un 37,9 % del censo de inscritos.

Por ello, Podemos remarcó el censo de “activos”, quienes han usado la cuenta en el último año, entre los que ha votado el 72,2 %.

Además, Podemos e Izquierda Unida (IU), con Alberto Garzón al frente, han anunciado que negociarán para concurrir unidos en caso de elecciones. Ambas formaciones tratarán de limar diferencias para evitar el efecto perjudicial de la ley electoral entre los votantes de IU, que crecen.

En cuanto a la consulta, ésta fue un éxito (interna, comunicativamente y como herramienta de negociación) si su objetivo era que Podemos repartiese culpas y se guardase las espaldas ante una repetición electoral.

A nivel interno, el consabido seguidismo de las bases al aparato se vio matizado por la alta participación, que rompió con una dinámica de menor movilización.
Comunicativamente, el resultado simplifica la posición de Podemos en caso de elecciones. Los de Iglesias podrán decir que seguían el mandato de sus bases y al diluirse la culpa para el PSOE será más difícil responsabilizar a Podemos de la continuidad de Mariano Rajoy (PP).

El resultado del cuestionario puede servir también para presionar al PSOE a una nueva negociación para desbloquear la situación política, aunque la cuenta atrás está llegando a su fin.

La consulta señaló asimismo dos magnitudes claves, el 11,7% que dijo sí a la combinación PSOE-Ciudadanos y el 8,21 % que rechazó pactar con el PSOE. Los primeros serían los más moderados entre sus fieles, los segundos los más radicales (el “no” era la postura de Anticapitalistas) y son significativos en caso de fuga de votos.

Con todo, la repetición de las elecciones es el escenario más probable y en esa dirección Podemos está atravesado por dos discusiones: acudir solos o con Izquierda Unida y mantener la apuesta transversal o mirar hacia la izquierda.

Respecto a la confluencia con IU, parecen darse avances significativos porque pese a que existen sectores más y menos proclives a pactar, se impone la negociación para evitar que los buenos pronósticos de Alberto Garzón (IU) queden en agua de borrajas a causa de la normativa electoral.

La clave de las negociaciones estará en la forma jurídica que adopte la unión, porque Podemos se resiste a una coalición y Garzón no quiere diluir sus siglas. El debate también se vive internamente en IU, donde el sector crítico, apoyado por Cayo Lara, es contrario a la confluencia.

Respecto al debate entre transversalidad o izquierda, hay dos posiciones: quienes consideran electoralista y oportunista la apuesta por el eje arriba-abajo (elite-pueblo) y defienden recuperar el binomio izquierda-derecha y quienes consideran que la búsqueda y construcción de un sujeto político más allá de identificaciones ideológicas es el factor que ha posibilitado el éxito de Podemos.

Entre quienes defienden la transversalidad figuran Iñigo Errejón, secretario político, o Carolina Bescansa, secretaria de Análisis Político. En la posición opuesta milita Anticapitalistas, con nombres como Teresa Rodríguez. Iglesias y sus afines están entre dos aguas, pero se acercan más a la orilla de los anticapitalistas.

El debate estratégico se verá también en la negociación con IU, que antepone la organización desde la izquierda. Todos coinciden en un mismo objetivo, el de adelantar al PSOE. El 13 de mayo finaliza el plazo para registrar coaliciones. EFE