Podemos, ante el reto de convertir el cambio en realidad

Cuatro años después, el espíritu que alumbró el 15M desembarca con fuerza en el Parlamento de la mano de Podemos, triunfador en el pulso con Ciudadanos por liderar la nueva política y cuyo reto ahora será que sus propuestas de cambio se conviertan en realidad.
El candidato a la Presidencia del Gobierno por Podemos, Pablo Iglesias (3º izda), junto a otros dirigentes de esta formación celebran los resultadosEl candidato a la Presidencia del Gobierno por Podemos, Pablo Iglesias (3º izda), junto a otros dirigentes de esta formación celebran los resultados en las elecciones generales, en la plaza del Centro de Arte Reina Sofía, en Madrid. EFE/Juanjo Martín

Carlos Moral 

No será sencillo. Pese al éxito que suponen los 69 escaños logrados por la candidatura que encabeza Pablo Iglesias con el respaldo de la confluencia con otras formaciones en Cataluña, Galicia y Comunidad Valenciana, le va a costar encontrar apoyo para las proposiciones que ha marcado como básicas.

La primera es la reforma constitucional, que consideran “irrenunciable” y que incluiría el blindaje de los derechos sociales, la reforma del sistema electoral y la inclusión de un revocatorio al Gobierno si incumple su programa electoral.

Cualquier reforma de la Carta Magna requerirá un pacto muy amplio y no podrá abordarse sin el PP.

Tampoco serán fáciles acuerdos globales con otras fuerzas sobre las “líneas básicas” de Podemos, pero sí es más probable alcanzarlos en asuntos sociales, por ejemplo con PSOE y Unidad Popular-IU, y de regeneración democrática, con estos partidos y Ciudadanos.

Más dudoso es que logre el apoyo socialista para aumentar la proporcionalidad del sistema electoral, también demandada por IU y Ciudadanos.

No obstante, es en el asunto territorial donde la distancia entre Podemos y el resto parece insalvable. La formación morada aboga por un nuevo acuerdo “que respete la plurinacionalidad” y está a favor de un referéndum en Cataluña, postura que sólo los nacionalistas e IU respaldan.

Si la CUP y Junts pel Sí llegan a un acuerdo para la investidura de un nuevo presidente de la Generalitat, la apuesta independentista volverá a ocupar el centro del debate político y, con un Gobierno en funciones en La Moncloa y el próximo en el aire, Podemos se quedará sólo frente a un probable frente común de PP, PSOE y Ciudadanos para detener el desafío de los secesionistas.

La relación de fuerzas establecida por las urnas ha abierto un abanico con varias opciones, entre las que tres aparecen como las más probables. La única que permitiría a Podemos participar en el Gobierno pasa por una alianza con el PSOE, que además necesitaría el apoyo de una quincena más de diputados.

Un escenario muy complejo desde el punto de vista aritmético y todavía más desde el político, que será inviable si Podemos insiste en señalar el referéndum de autodeterminación como “innegociable”.

Otra de las posibilidades es que el PP forme Gobierno. Dado que necesitaría la abstención socialista, a la que se sumaría la ya anunciada por Ciudadanos, Podemos sería la única de las grandes fuerzas en votar no, con lo que podrían reivindicarse ante el electorado como la única oposición real a las políticas populares, en particular frente al PSOE, el principal rival en su espacio político.

El tercer escenario sería que nadie logre formar Gobierno y haya que volver a las urnas en primavera. Podemos alberga la esperanza de llegar más fuerte a esos comicios, con el viento de cola de su “remontada” de las últimas semanas y con una nueva oportunidad para materializar la confluencia con IU y otros formaciones de izquierda, lo que ahora hubiera mejorado notablemente sus resultados.EFE