La población de oso pardo en la cordillera Cantábrica

La media de crecimiento anual del oso pardo es de entre el 8% y el 15% durante los últimos seis años, un progresivo crecimiento de la especie que, sin embargo, sigue en peligro de extinción.
Datos del oso pardo en Cantabria. Infografía. EFEDatos del oso pardo en Cantabria. Infografía. EFE

 

El oso cantábrico y el lobo ibérico son quizá los mamíferos más emblemáticos de la península Ibérica, ambos en peligro de extinción y protagonistas de litigios, campañas y proyectos de conservación, pero cuya reputación despierta las más encontradas pasiones.

Lo sabe bien Luis Fernández, el guarda más veterano de la Fundación Oso Pardo (FOP), miembro de las llamadas Patrullas Oso y responsable del “trabajo de campo” de los proyectos que desarrolla la FOP con fondos del programa europeo Life.

“Es muy diferente al lobo, cuando hablas de oso puede haber cierta suspicacia en la población, pero la convivencia es fácil”, ha asegurado en declaraciones a Efe, porque su presencia “no condiciona la actividad cinegética y en muy pocas ocasiones ataca al ganado”.

Al oso “lo que le gusta es la miel”, y cuando no tiene suficiente alimento en la naturaleza, ataca sin piedad a las colmenas; “aquí tenemos un problema, pero se van limando las asperezas con indemnizaciones”, asegura Luis. EFE