Philip Wilson, el católico de mayor rango condenado por encubrir casos de pederastia

El arzobispo australiano Philip Wilson, el religioso católico de más rango sentenciado en un caso relacionado con la pederastia, fue condenado a doce meses de privación de libertad por encubrir abusos sexuales a menores.
Foto fechada en 2009 del arzobispo australiano Philip Wilson. EFEArchivoFoto fechada en 2009 del arzobispo australiano Philip Wilson. EFEArchivo

El fallo indica que Wilson pasará “seis meses sin derecho a la libertad condicional”, dijo escuetamente una fuente judicial a Efe, al añadir que el próximo 14 de agosto el tribunal decidirá si cumple la pena en la cárcel o bajo arresto domiciliario.
Wilson, de 67 años, fue declarado culpable el pasado 22 de mayo por este caso y al día siguiente renunció a sus funciones como arzobispo de Adelaida, aunque no al cargo, y el papa Francisco nombró un administrador apostólico para la archidiócesis del sureste australiano.
El caso contra Wilson se centró no en que no reportara los hechos cuando ocurrieron sino durante una investigación a principios de este siglo contra el cura pederasta Fletcher, quien fue acusado y sentenciado por nueve delitos de pederastia y murió en la cárcel en 2006.
Las dos víctimas de este caso de encubrimiento, Peter Creigh y otra que por razones legales no fue identificada, acudieron en 1976 a Wilson para contarle sus respectivos abusos.
Entonces Wilson, quien era asistente de Fletcher en la parroquia de East Maitland, consideró los testimonios de los niños falsos porque creía que el cura pederasta era “un buen muchacho”.
Daniel Feenan, cuyo testimonio fue clave para formular cargos contra Fletcher, dijo a los periodistas que si Wilson hubiera formulado las denuncias en 1976, el cura pederasta nunca más le “hubiera tocado”.
El juez Stone recalcó en su fallo que Wilson “no aportó razones de por qué no investigó las quejas” y consideró que la razón que estaba detrás era proteger a la Iglesia.
Paradójicamente, Wilson antes de ser nombrado arzobispo de Adelaida fue obispo de Wollongong, una ciudad al sur de Sídney en la que se ganó el apodo de “el obispo sanador” por su trabajo con las víctimas de abusos sexuales.

Publicado en: Protagonistas