El pasado lastra la recuperación electoral del PSOE

El recuerdo de la gestión de la crisis que hizo el último Gobierno socialista y la dificultad para hacer que su proyecto de regeneración democrática resulte creíble dificultan la recuperación del PSOE, pese a que numerosas circunstancias juegan a su favor, según los analistas consultados por EFE.
El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, en el congreso extraordinario de su partido. El PSOE ha obtenido los peores resultados de su historia El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, en el congreso extraordinario de su partido. El PSOE ha obtenido los peores resultados de su historia en el barómetro del CIS de julio EFE/Archivo/J.J. Guillen

Carlos Moral

 

El desgaste del Gobierno y los casos de corrupción del PP, los problemas internos de Podemos y la visibilidad lograda por Pedro Sánchez en sus intentos para formar gobierno configuran un escenario en apariencia propicio para los socialistas que, sin embargo, siguen estancados en las encuestas.
Para Ignacio Jurado, doctor en Ciencias Políticas por la Universidad de Oxford y profesor en la Universidad de York (reino Unido), los problemas del PSOE “vienen de largo y no se pueden solucionar en unos meses”.
Jurado señala dos causas que impiden su recuperación. Por un lado, la dificultad de articular un proyecto de regeneración democrática creíble”, un terreno en el que “tiene desventaja frente a otros partidos” en un eje nueva-vieja política.
Por otro, “la decepción por la gestión de la crisis del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y la percepción de muchos votantes de que el PSOE no gestionará la economía de acuerdo con las preferencias de la sociedad”.
Víctor Lapuente, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Gotemburgo y también doctor por la de Oxford, subraya este último punto. “El legado del PSOE, que debería ser un punto fuerte en un partido socialdemócrata (construcción del estado de bienestar, lucha contra la desigualdad, etc..) se ha convertido en un lastre”, opina.
El PSOE ha aguantado la crisis mejor que otras formaciones socialistas europeas y con bastante probabilidad, sostiene Jurado, “se halla ahora mismo en su suelo electoral”.
Sin embargo, los dos analistas coinciden en que el PSOE no es ajeno a los problemas que afectan a los partidos socialdemócratas clásicos.
Lapuente cree que “han perdido atractivo porque no son capaces de transmitir un mensaje ilusionante y de responsabilidad a la vez. No se atreven a innovar ni en las formas ni en el fondo”. Para Jurado, “en un contexto de austeridad es muy difícil defender las políticas socialdemócratas clásicas”.
Además, Jurado señala un escollo adicional: “los partidos socialdemócratas pertenecen al panorama político tradicional”, por lo que se ven perjudicados “por la ola que cuestiona el “establishment” tanto en Europa como en Estados Unidos y que se extiende no sólo entre la izquierda, sino también entre los conservadores”.
Desde la debacle socialista en las elecciones de 2011 se ha hablado mucho sobre el liderazgo en el partido, un debate que ha continuado tras los comicios del pasado 20 de diciembre, cuando el PSOE registró los peores resultados de su historia.
Ignacio Jurado opina que el liderazgo de Pedro Sánchez puede beneficiar al PSOE y que, en un contexto muy complicado, el secretario general socialista “ha hecho una buena labor”.
“Sánchez ha logrado visibilidad con su iniciativa en las negociaciones para la formación de gobierno y ha trasladado bien a la opinión pública el acuerdo con Ciudadanos”, indica Jurado, que cree que la importancia electoral del líder a menudo se sobrevalora.
Para Lapuente, lo preocupante para el PSOE es que, según las encuestas, le iría peor con otro líder, lo que supone que “no levanta el vuelo” ni con alguien “percibido como de los más competentes del partido”.
El profesor en la Universidad de Gotemburgo opina que el acuerdo con Ciudadanos sirvió para romper una dinámica de polarización que favorecía a Podemos y PP, aunque quizás la gestión del pacto “no ha sido óptima, pero es muy difícil plantear negociaciones en un entorno tan envenenado como el que hemos vivido estos meses”.
Desde el 20-D, los medios informan de una lucha soterrada entre los barones y Pedro Sánchez, y de la posibilidad, que no acaba de materializarse, de que la líder socialista andaluza, Susana Díaz, se postule como alternativa. ¿Obstaculiza el enfrentamiento interno la recuperación del partido?
Lapuente considera que “el partido está más unido de lo que se percibe o de lo que ha estado en otros momentos, pero también más separado de la sociedad que nunca”. “Tienen un serio problema para lanzar una idea de cambio que genere ilusión”, apunta.
Tampoco Jurado ve de momento un problema en las luchas internas, que se producen “entre bambalinas” y sólo son percibidas por “los sectores más informados”. En cambio, “si en los próximos meses se agudizaran las discrepancias o si líderes alternativos dieran el salto a la arena pública”, podrían pasar factura al PSOE. EFE

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