El PD italiano, un conglomerado político que no encuentra un líder

El Partido Demócrata (PD) pretendía ser el gran grupo político inspirado en los socialdemócratas europeos que englobase a los electores de la histórica izquierda italiana, pero desde su nacimiento, en octubre de 2007, se ha demostrado incapaz de limar diferencias y encontrar un líder.
El exprimer ministro italiano Matteo Renzi. EFE/EPA/Archivo/MASSIMO PERCOSSI
El exprimer ministro italiano Matteo Renzi. EFE/EPA/Archivo/MASSIMO PERCOSSI

 

Cristina Cabrejas

 

Con la dimisión, el pasado 19 de febrero, del ex primer ministro Matteo Renzi como secretario general, se abre una nueva fase en un partido desde siempre marcado por las discrepancias internas y en la que ahora amenaza con la escisión un grupo de críticos dispuestos a crear un nuevo movimiento que causaría enormes daños al PD y al Gobierno.

Este es un nuevo capítulo en la breve historia de un PD donde la traición ha sido muchas veces protagonista.

El PD nació en octubre de 2007 como apuesta para englobar las fuerzas progresistas del país con la fusión entre los democristianos y liberales de La Margarita y los Demócratas de Izquierdas (DS), los herederos del viejo Partido Comunista (PCI).

Tras la celebración del congreso constituyente fue elegido secretario general el alcalde de Roma, Walter Veltroni, y como presidente, el entonces primer ministro, Romano Prodi.

El nuevo partido esperaba mantener con vida al Gobierno de Prodi, en la cuerda floja por la escasa diferencia de escaños en el Senado, y contrarrestar a Silvio Berlusconi.

Pero el mismo Berlusconi calificó entonces al PD como “solo un matrimonio de interés, que regulariza la convivencia entre los exdemocristianos y los postcomunistas”.

El optimismo de la nueva formación duró poco, ya que en enero de 2008 cayó el Gobierno de Romano Prodi, después de perder una cuestión de confianza por el voto contrario de dos senadores rebeldes de la coalición gubernamental.

Las elecciones en abril de 2008 supusieron la gran derrota de Walter Veltroni y de su decisión de presentarse en solitario, sin coaliciones, contra el compacto centroderecha de Berlusconi.

El exalcalde de Roma dimitió como secretario del PD en febrero de 2009 y en las primarias del 25 de octubre de 2009 se impuso Pierluigi Bersani, apoyado por la vieja guardia del DS, encabezada por Massimo D’Alema.

Las primeras consecuencias de la victoria del excomunista fueron la salida de algunos miembros de La Margarita como el exalcalde de Roma Francesco Rutelli en protesta ante la hegemonía del ala más izquierdista del partido.

En agosto de 2010, el joven alcalde de Florencia, Matteo Renzi, provocó malhumor en el PD al declarar en una entrevista que había llegado el momento de llevar al “desguace” a algunas figuras históricas de su partido.

La crisis económica hundió en noviembre de 2011 el Gobierno de Berlusconi y llegó el Ejecutivo técnico de Mario Monti, mientras el PD esperaba su oportunidad en la sombra.

En las primarias de noviembre de 2012 para elegir al candidato a presidente en las elecciones de febrero del año siguiente el carismático Bersani se impuso a un ambicioso Renzi.

Bersani y el PD ganaron las elecciones, pero con unos resultados tan ajustados que no les permitieron formar Gobierno, lo que dio inicio a un periodo de inestabilidad política en el país, pero también en el seno del partido.

La ejecutiva del PD propuso a Romano Prodi como presidente de la República, pero su candidatura fracasó en la votación en el Parlamento debido a los votos contrarios de 101 “rebeldes” de su propio partido. Algunos acusaron a los seguidores de Renzi de traidores.

Ante el caos que atravesaba el partido, Bersani dimitió como secretario general y fracasó en su intento de formar Gobierno.

Mientras tanto, el presidente de la República nombró presidente del Gobierno a Enrico Letta para salir del inmovilismo causado por los resultados en las elecciones.

El 8 de diciembre de 2013, Renzi, de 38 años, ganó con una abrumadora mayoría del 70 por ciento de los votos en las primarias, convirtiéndose en el nuevo secretario general del PD.

Su primera decisión fue encabezar un motín para retirar la confianza a Letta y proponerse al Jefe del Estado como nuevo primer ministro, cargo para el que fue nombrado el 22 de febrero de 2014.

Su Gobierno concluyó con su dimisión el pasado 12 de diciembre, tras perder el referéndum constitucional sobre la reforma del Senado y el caos volvió a apoderarse del PD.

Los medios de comunicación italianos describen al PD como un conglomerado formado de hasta siete corrientes políticas como “los renzianos”, el “Area DEM” (encabezada por el ministro de Cultura, Dario Franceschini), “los Jóvenes Turcos”, “los reformistas” y otra serie de grupúsculos que complican la convivencia en el seno del partido. EFE

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Publicado en: Análisis