Palestinos en Gaza temen la militarización de la Gran Marcha del Retorno

Las protestas del viernes en Gaza, como inicio de una serie de movilizaciones que durarán semanas, fueron planteadas como una nueva estrategia para desafiar a Israel, pero los analistas alertan de que su militarización arruinará el mensaje pacífico que acordaron las facciones palestinas.
Edificios de apartamentos destruidos por bombardeos israelíes en la Franja de Gaza el 12 de agosto de 2014.El 26 de agosto Israel y Hamás acordaron Edificios de apartamentos destruidos por bombardeos israelíes en la Franja de Gaza el 12 de agosto de 2014.El 26 de agosto Israel y Hamás acordaron una tregua que puso fin a 50 días de conflicto armado. EFE/Archivo/YONHAP

 

Saud Abu Ramadán

 

Aunque el movimiento islamista Hamás, que controla el enclave, ha abanderado mediáticamente la convocatoria, la idea de la Gran Marcha del Retorno fue urdida durante semanas por varios partidos políticos, incluido el nacionalista Al Fatah del presidente Mahmud Abás, y por organizaciones de derechos humanos y de la sociedad civil que plantearon un nuevo estilo de protesta de larga duración.

Pero la muerte el viernes de 18 palestinos (16 confirmados por fuentes sanitarias en Gaza y dos cuyos cuerpos retiene Israel) y más de 1400 heridos, 800 de bala por disparos del Ejército israelí, hacen temer una militarización de las manifestaciones.

“Lo que ocurrió el viernes, sábado y domingo se contradice con lo que acordamos todas las facciones, los poderes y otros participantes”, critica el diputado de Al Fatah Ahsraf Jomaa.

“Desafortunadamente Israel está usando este hecho para derribar los objetivos pacíficos de la marcha”, asegura.

Las condiciones acordadas fueron levantar tiendas de campaña, que hoy continúan, para desarrollar las actividades y protestas a 700 metros de la frontera, sin acceder al área de contención de 300 metros que Israel delimitó en suelo palestino en la que prohíbe el paso y durante un periodo de seis semanas.

Sin embargo, cientos se acercaron el viernes hasta la valla en protestas, ante lo que los tiradores israelíes apostados en la frontera respondieron con material antidisturbios y munición real.

El hecho de que las Brigadas Ezedin al Qasam, brazo armado de Hamás, declararan que cinco de los 15 muertos del viernes pertenecían a la organización y uno más, fallecido hoy, fuese miembro de la Yihad Islámica daña, también, los objetivos pacíficos de la marcha, consideran los analistas.

Israel asegura que diez de los fallecidos eran miembros activos de Hamás, por lo que el ministro de Defensa israelí, Avigdor Lieberman, justifica la actuación de los soldados al considerarlos “terroristas”.

La fecha elegida para el comienzo de la marcha fue el 30 de marzo, conocido como Día de la Tierra, que recuerda una manifestación de 1976 contra la confiscación de tierras por parte de Israel en la que murieron seis árabes israelíes – minoría de origen palestino en Israel – en enfrentamientos con el Ejército.

El último día, y clave, será el próximo 15 de mayo, conocido como Día de la Nakba (catástrofe), que para los palestinos supuso el exilio de 700.000 personas, según cifras de la ONU, con la creación del Estado de Israel en 1948.

La convocatoria reclama el derecho al retorno, el fin del bloqueo de la Franja y del enquistamiento de la situación cuando se cumplen 70 años y se percibe un deterioro desde que el presidente de EE.UU., Donald Trump, declarase Jerusalén como capital de Israel y anunciara el traslado de la embajada desde Tel Aviv para el próximo 14 de mayo, día de la Independencia de Israel.

“Hasta ahora, la Gran Marcha del Retorno ha sido un éxito, porque sacó a la Franja de Gaza del círculo de enfrentamientos armados que solíamos tener en los últimos diez años”, valora el analista político Talal Oukal pese a los incidentes.

“Creo que Israel debe comprender que la gran explosión en la Franja de Gaza no será contra Egipto (que también mantiene cerrada la frontera), como quieren los israelíes, sino otra vez contra Israel”, dijo Oukal que asegura que están a la espera de los resultados de esta nueva estrategia.

“Los palestinos pueden lograr más con protestas pacíficas que disparando cohetes o construyendo túneles”, considera.

Twafiq Abu Showmar, comentarista especializado en derechos de los refugiados cree que la alta participación, más de 30.000, muestra el carácter popular de las protestas.

“Lo que hace que las marchas de retorno sean más hermosas y pacíficas es que ninguna facción las lidera ni auspicia como antes, todos los sectores de las comunidades de la Franja de Gaza se están uniendo”, opina Abu Showmar.

Pero ese carácter pacífico de las marchas podría quedar dañado si estas son instrumentalizas por las facciones militares palestinas. EFE