País Vasco: la convivencia, sin la amenaza de ETA, pasa a segundo plano ante el 20D

La desaparición de la amenaza de ETA ha variado el orden de prioridades de los partidos vascos, cuyas propuestas ante las elecciones generales no sitúan en primer plano las relacionadas con la paz y la convivencia, salvo EH Bildu, que las vincula al proceso independentista "unilateral" que propugna.
Francisco J. Llera en la presentación del Euskobarómetro. EFE/Archivo/Miguel ToñaFrancisco J. Llera en la presentación del Euskobarómetro. EFE/Archivo/Miguel Toña

Este asunto acaparará probablemente mayor atención en los comicios autonómicos de 2016, aunque ahora tampoco está excluido de una agenda en la que cada formación mantiene postulados ya conocidos sobre cómo afrontar el futuro tras décadas de actividad terrorista.

El PNV, formación que gobierna en las principales instituciones vascas, ya dijo en la apertura de la campaña que la recuperación económica, las políticas públicas y la defensa del autogobierno iban a centrar su programa electoral.

No obstante, los jeltzales incluyen en su programa la necesidad de que las competencias en materia penitenciaria sean transferidas a Euskadi “con urgencia”, principalmente para “aplicar el Código Penal” y establecer una política con los presos de ETA “mucho más acorde con el tiempo que se abrió hace cuatro años”.

Su primer paso sería excarcelar a los presos gravemente enfermos y acercar al resto a prisiones vascas, todo ello “sin retocar una coma de la actual legislación” y “sin abandonar a su suerte” a los reclusos de la vía Nanclares, “como ha hecho el PP”.

“Esperamos que el Gobierno en la próxima legislatura, sea del color que sea, cumpla la ley y transfiera a la mayor brevedad esa competencia a las instituciones vascas. Si es del PP, confiamos al menos que la pérdida de la mayoría absoluta le devuelva a la senda del pacto, el acuerdo y la responsabilidad”, destaca el PNV.

Podemos, nuevo en la contienda electoral al Congreso y al Senado, cree que desde que ETA decidió en 2011 renunciar a las armas, han pasado “muchas cosas” en Euskadi y “las mejores las ha protagonizado la ciudadanía vasca”.

“Las fuerzas políticas no han avanzado tanto”, aseguran en el partido de Pablo Iglesias, que apuesta por “la colaboración” entre todas las formaciones para “construir un marco de convivencia estable y duradero que permita a quienes han sufrido más y a quienes son muy jóvenes aún tener un país digno”.

Podemos, que aboga por el fin de la política de dispersión de presos de ETA, cree que hay que pactar “cauces de resolución definitiva del conflicto y recalca que “queda mucho por escuchar y mucho por contar a las víctimas”, para lo que reclama “un pacto de memoria y reconocimiento”.

No ve las cosas de la misma forma el PP vasco, partidario de “desmontar la idea de que Euskadi necesita paz”.

“En paz ya vivimos desde que ETA dejó de asesinar. La sociedad vasca ya convive, otra cosa es que haga falta que los poderes públicos en Euskadi hagan verdaderas políticas que favorezcan la convivencia democrática y se centren en políticas activas deslegitimadoras del terrorismo porque no puede haber un resquicio justificador de la violencia”, declaran los populares.

Los populares entienden que ETA, aunque “se niega a disolverse”, es ya “un mal recuerdo del pasado” y no debe ser “la prioridad de ningún Gobierno”, y que lo que debe acometerse ahora es “una política de sensatez, de tranquilidad y reflexión sobre el futuro” para lograr que Euskadi “sea también más moderno en espacios de convivencia”.

Los socialistas se presentan como “los protagonistas de la paz” en Euskadi y quienes “siempre han tenido la llave para asentar la convivencia”.

Aseguran que el PSOE “ha estado y estará en todos los acuerdos que se basen en la deslegitimación de cualquier terrorismo, en los que se reconozca que matar estuvo siempre mal y en los que las víctimas sientan el reconocimiento del daño causado”.

Pactos que busquen construir “un futuro desde esa memoria y desde el rigor, el consenso, la discreción y la seguridad jurídica de cada paso que se vaya a dar en adelante”. “Y esto sirve para el terrorismo que hemos padecido en Euskadi y para cualquier otro fanatismo que se nos presente”, subrayan.

EH Bildu, por su parte, no espera que el Gobierno central vaya a abordar en la próxima legislatura la “solución integral del conflicto y sus consecuencias” que exige la coalición abertzale.

“Hay que construir una memoria inclusiva y completa. El pasado no se construye, se cuenta. Cada persona tenemos una vivencia propia del conflicto y, en consecuencia, un relato propio que no podemos imponer a nadie”, destaca esta formación, que pide que los presos de ETA estén “en casa, sin excepciones” y que se ponga fin a la “legislación de excepción”.

Para EH Bildu, la actitud “escapista” del Gobierno “obstaculiza el desarme y es contraria a la paz”, por lo que considera que ante a “una situación de bloqueo intencionado, la solución sigue pasando por Euskal Herria, y la unilateralidad es el camino”. EFE