Padilla y Talavante se retiran de los ruedos

Los toreros Juan José Padilla, como estaba anunciado, y Alejandro Talavante, según se supo tras el festejo, se han retirado del toreo saliendo de muy distinta forma de la plaza de Zaragoza: a hombros el primero, que cortó dos orejas, y a pie el segundo, que solo paseó una pero cuajó el mejor toreo de la tarde.
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Padilla (Jerez, 1973), para cuyo adiós estaba preparada la tarde y el ambiente, aún toreará un puñado de corridas más en América, una vez que en esta última actuación en España recogió todo el cariño del público de una plaza donde hace justo siete años sufrió aquella dramática cornada que, por su entereza al superarla, le granjeó una tremenda popularidad.
Apodado “el Pirata” por el parche en el ojo que le acompañaba desde entonces, había tomado la alternativa en la plaza de toros de Algeciras, el 18 de junio de 1994.
Reconocido por su valor, siempre toreó con ganaderías consideradas duras, como Victorino Martín o Miura. Tras su durísima cornada en Zaragoza, optó sin embargo por ganaderías más variadas.
Ejecutaba igualmente la suerte de banderillas y en 2016 había sido proclamado triunfador de la feria de Abril.
Talavante (Badajoz, 1987), por su parte, anunció su imprevista retirada de los ruedos “por tiempo indefinido” aunque no dio detalle de las causas.
Tras convertirse en el gran triunfador de la pasada feria de San Isidro, su presencia en los carteles de las principales ferias ha sido más bien escasa, una reducción considerable de contratos que, curiosamente, sufrió justo después de su ruptura profesional con la casa Matilla al poco de su paso por Madrid.
Así y todo, Talavante resolvió con triunfos prácticamente todas las actuaciones cosechadas, e, incluso, fue la única figura en apuntarse al bombo de la Feria de Otoño para torear dos tardes, un gesto que la afición le reconoció, aunque finalmente no tuviera suerte en ninguna de sus comparecencias.
El valor y la pureza fueron sus inseparables compañeras de viaje desde su alternativa en Cehegín (Murcia), también en 2006, virtudes que fue puliendo año tras año hasta dar lugar a un concepto único, diferente al de los demás, capaz de aunar el clasicismo más absoluto con una fantasía e improvisación que le convirtió en un torero único tanto dentro como fuera de los ruedos.
Cinco Puertas Grandes de Madrid, una del Príncipe en Sevilla y un sinfín de triunfos por las principales ferias del panorama nacional e internacional avalan una trayectoria intachable y que ahora sufre un parón, de momento “por tiempo indefinido”, un letargo que le ayudará a pensar, a reflexionar para que cuando decida volver lo haga todavía más macizo de cuerpo y mente que como se ha ido.

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Publicado en: Protagonistas