La OTAN ante su mayor ejercicio militar desde la Guerra Fría

La OTAN ultima los preparativos de su mayor ejercicio militar desde el final de la Guerra Fría, el denominado "Trident Juncture 2018", que acoge Noruega y en el que participan unos 50.000 soldados.
Bandera de la OTAN, el paño azul oscuro y la representación de la rosa de los vientos. Efe-Archivo/Toms KalninsBandera de la OTAN, el paño azul oscuro y la representación de la rosa de los vientos. Efe-Archivo/Toms Kalnins

En el ejercicio “Triden Juncture”, que se inicia en Noruega, participarán los veintinueve Estados miembros de la OTAN, así como Finlandia y Suecia, y además de los 50.000 militares, intervendrán 65 barcos, 250 aviones y 10.000 vehículos bajo la dirección del almirante de las Fuerzas Armadas estadounidenses y comandante del cuartel de Nápoles de la OTAN, James G. Foggo.
“‘Trident Juncture’ envía un mensaje claro a nuestras naciones y a cualquier potencial adversario. La OTAN no busca la confrontación, pero estamos preparados para defender a todos los aliados frente a cualquier amenaza”, señaló a la prensa el secretario general de la Alianza Jens Stoltenberg.
El ex primer ministro de Noruega reconoció asimismo que “en años recientes” el entorno de seguridad de Europa se ha deteriorado “significativamente”, pero destacó que la Alianza ha respondido con la mayor adaptación de la defensa colectiva desde el final de la Guerra Fría.
Puso también el acento sobre la transparencia de la organización cuando realiza ejercicios militares y subrayó que todos los miembros de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) han sido invitados a enviar observadores a Noruega.
“Me alegro de que Rusia, así como Bielorrusia, hayan aceptado la invitación”, comentó Stoltenberg, quien añadió que también informaron a Moscú sobre las maniobras a principios de año, pero recriminó a Rusia que no haya notificado “uno solo de sus ejercicios desde el final de la Guerra Fría”.
El político nórdico destacó la importancia de las operaciones que tendrán lugar en el mar y precisó que el Atlántico es “vital” para la seguridad de Europa y para el comercio global y las comunicaciones.
“La OTAN está comprometida en asegurar el Atlántico y ‘Trident Juncture’ demuestra la fortaleza duradera del vínculo transatlántico”, indicó Stoltenberg, en un contexto de tensiones entre el Viejo Continente y Washington por las decisiones unilaterales del presidente estadounidense, Donald Trump, en ámbitos como el comercio y la política exterior.
“Trident Juncture 2018” que empezará en Noruega, se desarrollará además en el Mar Báltico y el Atlántico Norte, lo que incluye Islandia, y se empleará también el espacio aéreo de Finlandia y Suecia.
Según explicó el secretario general, los participantes en el ejercicio se dividirán en fuerzas del sur y del norte, y se turnarán para actuar como agresores y fuerzas de la OTAN.
Estas últimas deberán restaurar la soberanía de un aliado (en este caso, Noruega) tras una agresión armada.
Por otro lado y durante la rueda de prensa Stoltenberg aseguró que el tratado para la eliminación de armas nucleares de medio y corto alcance (INF, por sus siglas en inglés) firmado en 1987 por la URSS y Estados Unidos, que Washington pretende abandonar, no puede funcionar si Rusia lo viola.
“Para ser efectivos, los acuerdos de control de armas deben ser respetados por todas las partes y el problema con el tratado INF es que solo es respetado por una parte”, afirmó.
Agregó que no prevé un incremento de las armas nucleares desplegadas por los aliados en Europa en respuesta al desarrollo del misil de crucero ruso Novator 9M729 (SSC-8, según la clasificación de la OTAN). EFE

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