La OPEP reduce su producción para detener la depreciación del petróleo

La OPEP decide reaccionar ante la sobreoferta de crudo que lleva dos años empujando los precios a la baja, acordando un recorte de 1,2 millones de barriles diarios (mbd), a los que espera que se sumen otros 600.000 barriles de varios de sus competidores, entre ellos Rusia.
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Wanda Rudich y Antonio Sánchez Solís

 

El recorte, el primero desde 2008, llega cuando el precio del barril OPEP se encuentra en su media anual más baja desde 2004 (39,77 dólares).

El nuevo techo de producción conjunto de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) ha sido fijado en 32,5, entrará en vigor el próximo enero y será válido por seis meses, prorrogables a otros seis.

“Estamos extremadamente contentos. Este es el acuerdo que estábamos buscando. Trae estabilidad de vuelta al mercado y quita volatilidad. Va a dar un ímpetu para que los flujos de inversión lleguen a un nivel saludable en el mercado”, explicó el ministro saudí de Petróleo, Jalid Al-Falih.

La alegría del saudí llegaba tras meses de contactos, negociaciones y amagos de ruptura de un preacuerdo para limitar la oferta del grupo que los 14 socios lograron el pasado septiembre.

De hecho, Arabia Saudí ha sido quien finalmente ha cedido. Primero, porque durante mucho tiempo se ha resistido a cerrar los grifos, pese a la pronunciada caída de los precios.

Segundo, porque ha aceptado que su gran rival geopolítico, Irán, haya logrado no sólo quedar fuera del recorte, sino que su nivel de producción aumente un 2,26 por ciento, hasta los 3,8 mbd, un cifra cercana al bombeo que tenía antes de las sanciones internacionales que durante años y hasta hace unos meses, minaron sus ingresos.

Ese era el argumento que Irán había usado: que la caída de su producción había sido cubierta por el aumento de otros países, entre ellos su socio en la OPEP pero rival religioso y político.

También han quedado fuera de ese recorte Nigeria y Libia, cuyas extracciones han estado afectadas por violentos conflictos, e Indonesia, cuya negativa a participar en el compromiso le ha valido una suspensión temporal de su pertenencia a la organización.

Entre los diez socios restantes que se reparten la reducción de las extracciones y, por tanto, la pérdida de ingresos, los porcentajes son parecidos y van desde el 4,45 por ciento de Gabón al 4,9 de Angola.

En términos absolutos, sin embargo, es Arabia Saudí la que asume la parte del león del recorte: 486.000 barriles, el 40 por ciento del total.

Para asegurar su cumplimiento, la OPEP ha creado un comité de seguimiento, en el que están Venezuela, Kuwait, Argelia y dos países no miembros de la OPEP que podrían ser Rusia y Omán.

La decisión de bajar la producción para suavizar la indiscutible saturación del mercado ha sido posible gracias al compromiso de varios de los rivales de la OPEP a participar en una limitación de la oferta mundial de “oro negro”.

Así, Rusia se habría comprometido a retirar 300.000 barriles en una operación que se espera llegue a 600.000 con la suma de otros grandes productores como Omán, Kazajistán y Uzbekistán.

El próximo día 9, previsiblemente en Doha, se celebrará un encuentro entre la OPEP y un grupo de sus competidores para tratar de rematar ese acuerdo.

“Invitaremos a algunos países de latinoamérica como México, Bolivia, Trinidad y Colombia”, explicó tras la reunió el ministro de Petróleo de Venezuela, Eulogio del Pino.

El responsable latinoamericano confió en que al encuentro se sumen más de 20 países entre “OPEP y No-OPEP”, que serían responsables de “cerca de 50 millones de barriles por día. Lo que significa más del 50 % de la producción mundial”, resumió el ministro la importancia de esa alianza.

Así, el recorte conjunto de la OPEP y sus competidores sumaría 1,8 mbd, aproximadamente un 1,9 % de la demanda esperada para 2017.

Un leve cierre de los grifos pero que debe servir para ir reduciendo el nivel de los inventarios de crudo que supera en 300 millones de barriles el volumen medio de los últimos cinco años, según los cálculos de la organización.

De momento, los mercados han reaccionado con entusiasmo a la noticia. Si ya antes de anunciarse la decisión, los simples rumores apreciaron el precio del barril de Brent y el de Texas, una vez confirmado los avances se han acentuado.EFE/Doc

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