¿Qué ocurriría si se convocasen elecciones? Un repaso a las encuestas

Pedro Sánchez acaba de cumplir cinco meses en el gobierno. Tras un mes de septiembre complicado, con la dimisión de Carmen Montón, las dudas alrededor de la tesis del presidente del Gobierno y las polémicas con los ministros Dolores Delgado y Pedro Duque, el Ejecutivo parece haber entrado en una fase de mayor tranquilidad en la que intentara la aprobación de los presupuestos.
 Una persona deposita en una urna la papeleta del Congreso en las elecciones generales de 2016. EFE/Archivo/Jose Manuel Pedrosa Una persona deposita en una urna la papeleta del Congreso en las elecciones generales de 2016. EFE/Archivo/Jose Manuel Pedrosa

No obstante, el fantasma de un anticipo electoral en 2019 sigue muy presente. ¿Cómo ha cambiado la situación demoscópica desde que llegó el PSOE al gobierno? ¿Qué ocurriría si se convocasen elecciones?

La evolución del voto desde mayo

El PSOE lidera todas las encuestas, pero cuando se presentó la moción de censura los socialistas eran la tercera fuerza política. En el promedio publicado por Electograph en mayo, el voto estimado para el PSOE era de un 19,6 %. En aquel momento, Cs lideraba con una media del 28.1 % de los votos, el PP rozaba el 21 %, mientras que Podemos y sus confluencias obtenían un promedio de 18.8 % y pugnaban con el partido de Sánchez por la tercera plaza.

La moción de censura supuso un ascenso generalizado e inmediato del PSOE. Este salto inicial no sólo fue instantáneo, sino que se vio prolongado con una tendencia ascendente sostenida hasta finales de agosto. En cambio, desde entonces, la tendencia es prácticamente plana. Esto implica que la “luna de miel” post-moción podría haber acabado.

Es habitual que la llegada de un partido nuevo al poder tenga un efecto positivo sobre su popularidad. Este impulso fue al principio muy evidente para el PSOE, pero de corta duración. En perspectiva comparada, los efectos “luna de miel” suelen ser más sostenidos en el tiempo (frecuentemente llegan a un año), por lo que esta rápida caducidad del ascenso del PSOE podría indicar que las dificultades a las que el Ejecutivo se enfrenta para desarrollar su programa de gobierno se empiezan a reflejar en la opinión pública.

A pesar de ello, el escenario que en la actualidad pintan las encuestas es que el bipartidismo vuelve a encabezar las proyecciones electorales. Siguiendo el promedio de Electograph, el PSOE tiene hoy un apoyo estimado del 26 % y el PP sería segundo con un 24,3 %. Cs ha perdido el liderazgo que tenía en primavera y sería tercera fuera con un 20,1 %, mientras que Podemos y sus confluencias siguen en cuarto lugar con un 17,3 %. Estos promedios de voto parecen bastante estables desde septiembre.

En otras palabras, en cinco meses de gobierno socialista, el promedio de encuestas estima que el PSOE y el PP han aumentado en 6,5 y 3,4 % su voto, mientras que Cs y Podemos pierden en media un 8 % y 1,5 % respectivamente.

¿Qué puede ocurrir si hubiera elecciones?

A pesar de la estabilidad demoscópica, es pronto para proyectar cuál sería la correlación de fuerzas en caso de que hubiese elecciones. No obstante, la publicación de una proyección de escaños en El Periódico el pasado fin de semana apunta a una situación en la que ninguno de los dos bloques, derecha o izquierda, parece capaz de alcanzar la mayoría absoluta.

Eso, probablemente, nos llevará a dos posibles escenarios. El primero sería que el PSOE reeditara la coalición de apoyo con Podemos, PNV e independentistas que le llevó al gobierno en junio pasado. Las dificultades (y los costes) de la negociación con el independentismo no aseguran el éxito de esta vía. La negociación de los presupuestos está mostrando que el PSOE no puede contar con un apoyo estable y asegurado de los partidos independentistas. Si, además, el independentismo continua su pugna interna entre el sector pragmático y el legitimista, cualquier acuerdo en el Congreso de los Diputados estará siempre pendiente de un hilo.

La segunda combinación que podría sumar sería un acuerdo entre PSOE y Cs. La aritmética aquí ha resultado ser caprichosa. La aprobación de la moción de censura con el apoyo del independentismo y la consolidación de Cs en el centro-derecha ha volado los puentes que existían entre ambos partidos.

En 2016, PSOE y Cs llegaron a un acuerdo de gobierno, pero no tuvieron la fuerza parlamentaria suficiente para superar una investidura. La paradoja es que cuando unas elecciones podrían darles una mayoría parlamentaria suficiente para sustentar ese acuerdo, este hoy parece menos posible que nunca.

Ignacio Jurado, doctor en Ciencias Políticas por la Universidad de Oxford y profesor en la Universidad de York (Reino Unido)

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