CENTENARIO OCTAVIO PAZ

Octavio Paz: cien años “entre lo intelectual y lo sensible”

Octavio Paz (1914- 1998) del que se cumplen hoy cien años de su nacimiento, fue un apasionado del siglo que le tocó vivir. De espíritu rebelde y de naturaleza para polemizar, este intelectual, diplomático y poeta, se apartó de la izquierda para denunciar los totalitarismos de ambos extremos, un ejercicio de coherencia que le llevó a dejar su carrera de diplomático.
Octavio Paz: cien años “entre lo intelectual y lo sensible”

Inconformista y  transgresor, aunó a su sensibilidad estética, un saber enciclopédico y una defensa apasionada de la dignidad humana. Este intelectual comprometido políticamente, arremetió contra el partido en el poder en México, criticó la dictadura de Fidel Castro,  el régimen sandinista en Nicaragua y a muchos escritores iberoamericanos como García Márquez por sus posturas políticas. 

Su naturaleza combativa, “nunca conservadora, ni conformista”, como él puntualizaba estuvo marcado por un padre que participó en la Revolución Mexicana y un abuelo, autor de novelas históricas, que luchó contra  la dictadura de Porfirio Díaz.

Octavio Paz ( Ciudad de México, 31 de marzo 1914 – 19 de abril 1998 ) mostró desde muy  joven su vena política cuando participa, en 1929, en una huelga por la autonomía universitaria. Un año después, funda con José Bosh la Unión de Estudiantes Pro-Obreros y Campesinos y dos años después empieza Derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En 1937 viaja a Mérida (Yucatán) para trabajar en una escuela para hijos de obreros, y participa en la formación del Comité Pro-Democracia de España, donde un año antes había estallado la Guerra Civil. Ese año es invitado a participar en un encuentro de escritores e intelectuales antifascistas en Valencia, una experiencia que lo marcó a sus 23 años.

Su estancia en Europa se prolonga con viajes a Madrid, Barcelona y París al lado de su mujer, la escritora Elena Garro. De regreso a su país hace propaganda en apoyo de la República española y participa en la fundación de “El Popular”, un diario que se convirtió en el órgano de la izquierda mexicana. El desencanto con esa corriente de pensamiento comienza con el pacto de no agresión entre Stalin y Hitler, que le llevó a separarse del periódico y de sus amigos comunistas en agosto de 1939

En 1938 llegó a París, donde conoció a Alejo Carpentier y entró de lleno en los dos grandes movimientos culturales de la época: el surrealismo y el existencialismo, aunque al primero ya estuvo vinculado en México. De regreso a México fue uno de los fundadores del “Taller” (1938) y e “Hijo Pródigo” (1943).

Entre 1943 y 1945 regresó a EE.UU y estudió becado por la Fundación Guggenheim, de 1944 a 1945. Además asistió a la conferencia de fundación de las Naciones Unidas, poco después de haber ingresado al servicio exterior mexicano. Trabajó en los consulados de Nueva York y San Francisco, y en 1946 fue enviado a la embajada de París, donde se hizo muy amigo de los Surrealistas.

En 1949 descubrió la existencia de los campos de concentración soviéticos y las dudas en torno al comunismo se “convirtieron en críticas”, lo que provocó que muchos intelectuales de izquierda de Iberoamérica se sintieran agraviados. 

Entre 1951 y 1952 trabajó en las embajadas de la India y Japón, dos países que influyeron en su obra. Desde París, adonde llegó solo tras su divorcio con Garro, es enviado en 1962 a la India como embajador, un cargo al que renuncia en 1968 en rechazo a la matanza estudiantil del 2 de octubre en Tlatelolco. Declaró que no podía representar a un gobierno que había obrado de una manera tan abiertamente opuesta a su manera de pensar.

Después de la masacre esa esperanza se diluyó y la única solución era “separarse del gobierno y criticarlo desde afuera”. Regresa a México en 1971 en compañía de Marie Jose Tramini y luego fundó “Vuelta”.

En 1990 gana el Nobel de Literatura por “su poesía sensible y de amplios horizontes, repleta de inteligencia e integridad humana“, y se convierte en el décimo escritor en castellano en ganarlo.

Políticamente el “maestro de la paz”, como se le conoce en México, se apartó del izquierdismo que le caracterizó en su juventud, por lo que estuvo enfrentado a la potente oposición nacionalista. EFE /Doc

Publicado en: Protagonistas