Objetivos de Desarrollo Sostenible: ahora y juntos

Primero fueron los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), ahora la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Hojas de ruta que a nivel global -y con un consenso universal- tienen como objetivo lograr un mundo mejor. Así de sencillo y así de complejo.
Carmelo Angulo Barturen. Presidente de UNICEF Comité EspañolCarmelo Angulo Barturen. Presidente de UNICEF Comité Español

 

Carmelo Angulo Barturen. Presidente de UNICEF Comité Español

 

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible es un reto global para alcanzar el desarrollo de todas las personas del planeta y hacerlo de forma sostenible. Un asunto del que se habla mucho, se escribe mucho pero, a los dos años de su aprobación, se detecta una falta de acción que nos preocupa y ocupa.

La buena noticia es que, recientemente, el embajador en misión especial para la Agenda 2030 del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación de España, Juan Francisco Montalbán, anunció que el Gobierno había aprobado un mecanismo supraministerial adscrito a la Comisión Económica Delegada de Presidencia para impulsar y coordinar la implementación de la Agenda 2030 en España. Un paso que aplaudimos y que debe servir para acelerar los trabajos en un asunto de capital importancia para nuestro desarrollo presente y futuro.

La Agenda 2030 es el marco global de desarrollo para los próximos años. A lo largo de sus 17 Objetivos y 169 metas se abordan las tres dimensiones -social, económica y medioambiental- del desarrollo sostenible. Como se dijo cuando se puso en marcha en septiembre de 2015, y como no nos cansamos de repetir: no podemos dejar escapar esta oportunidad de lograr una transformación auténtica para todos sin dejar a nadie atrás.

Estamos ante un cambio en la concepción del desarrollo sostenible y el progreso de los países y las personas, respetando los límites ambientales del planeta. Es una gran ocasión para que el Gobierno y las políticas públicas en España, tanto nacionales como internacionales, respondan de manera efectiva a la lucha contra la pobreza, la desigualdad y a favor de la sostenibilidad.

La Agenda 2030 aborda los derechos de los colectivos más vulnerables, como son la infancia y las mujeres -aunque hay colectivos que no prioriza, como las personas migrantes y refugiadas-, y promueve medidas para conservar la naturaleza y hacer un uso equilibrado de los recursos naturales como el agua, el suelo o los mares.

Es una Agenda para todos. Una Agenda que no solo aborda los problemas de mayor urgencia social de la ciudadanía y el planeta: también puede promover consensos sólidos y plurales -tan necesarios en estos tiempos- entre los diferentes actores políticos, sociales y económicos de nuestro país. No podemos olvidar que es una Agenda cimentada en dos pilares que deben concitar el mayor consenso posible: la sostenibilidad y la equidad. Además, refuerza el enfoque universal de derechos humanos y busca corregir el rumbo de la hiperglobalización y detener los discursos xenófobos.

Por todo ello, la puesta en marcha de la Agenda 2030 en España es una prioridad para UNICEF Comité Español. A pesar de algunos avances, lo cierto es que han pasado dos años hasta que se ha anunciado el mecanismo que, desde el Gobierno, impulsará esta Agenda, pero seguimos echando de menos la adopción de medidas concretas para hacerla realidad. Medidas que permitan, entre otras cosas, acabar con una pobreza que se ha incrementado en España como resultado de la crisis sufrida en los últimos años y que es una de las principales razones del aumento de la desigualdad; no podemos olvidar que España es el segundo país de la Unión Europea en donde más ha crecido la desigualdad (en 2016 el 10% más rico tenía un 35% más de ingresos que el 40% más pobre). Medidas que reviertan la realidad de esos 2,7 millones de niños -el 32,9% del total- que viven en situación de riesgo de pobreza o exclusión social; o que aumenten la inversión pública en protección social en familia e infancia, que en nuestro país se sitúa en el 0,6% del PIB, muy por debajo del 1,7% de la media de los países de la Unión Europea.

Para garantizar la aplicación de la Agenda 2030 se debe implicar de forma real a los diferentes ministerios, comunidades autónomas y entidades locales. Lo que ocurra a partir de ahora debe contar con el impulso de todas las administraciones afectadas, bajo el liderazgo y coordinación de ese organismo supraministerial.

Las Cortes, por su naturaleza y competencias, son un actor fundamental en la promoción y supervisión de la aplicación de la Agenda 2030 en nuestro país. Desde la competencia legislativa, la función de control y la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado se deben asegurar la implementación, el seguimiento y la rendición de cuentas de esta Agenda. Es en este escenario en el que abogamos por el liderazgo de todas las fuerzas políticas con representación en el Parlamento para dar visibilidad e impulsar la implementación de la Agenda en España.

Como muchos de los desafíos son globales, todos sufriríamos si no se logran. Pero tiene que quedar bien claro que son los últimos, los que van a la cola, los más necesitados, los que más perderían. Entre ellos se encuentran los millones de niños, niñas, mujeres y hombres que por sexo, edad, condición económica, nacionalidad o discapacidad han quedado rezagados. En 2017 y 2018 tenemos una oportunidad excepcional: transformar la Agenda 2030 de compromiso a realidad.

“Tal vez seamos la primera generación que consiga poner fin a la pobreza, pero quizás también seamos la última que todavía tenga posibilidades de salvar el planeta. Si logramos nuestros objetivos, el mundo será un lugar mejor en 2030”. Lo dice la Agenda 2030. Está en nuestras manos. Hay que abordarlo juntos y ahora.

 

NOTA: Este artículo forma parte del servicio de firmas de la Agencia EFE al que contribuyen diversas personalidades, cuyos trabajos reflejan exclusivamente las opiniones y puntos de vista de sus autores.

 

 

 

 

 

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