El nuevo Partido Demócrata Catalán tiene que elegir su nueva dirección

El naciente Partido Demócrata Catalán (PDC), heredero de Convergencia Democrática de Cataluña, elegirá la ejecutiva que guiará el partido en su nueva etapa. La cuestión es que, de cómo ideológicamente se distribuya esa dirección, así será la línea política de los sucesores de la extinta Convergencia, el partido de referencia catalán durante las últimas décadas.
El ex presidente catalán, Artur Mas (i), estrecha la mano del nuevo president,  Carles Puigdemont. EFE/Archivo/El ex presidente catalán, Artur Mas (i), estrecha la mano del nuevo president, Carles Puigdemont. EFE/Archivo/

 

José Antonio González

 

En el congreso constituyente del PDC del pasado 8, 9 y 10 de julio , los militantes decidieron que el partido no es simplemente “soberanista”, esto es, valedor del autogobierno, sino que se define como “demócrata, catalanista, independentista, europeísta y humanista”.
Con ello las bases del partido marcaron el territorio de actuación de la futura ejecutiva, que deberá ser elegida este 23 de julio una vez definidos sus estatutos y organización interna.
Ese día, los militantes elegirán al nuevo presidente y vicepresidente más la dirección de doce miembros, con un secretario general a la cabeza.
Por el momento, el “ticket presidencial” promovido por el antiguo presidente de Convergencia Democrática de Cataluña y presidente regional, Artur Mas, parece que no tiene oposición entre los asociados -la nueva denominación de los militantes- y al menos, el expresidente del gobierno autonómico será el nuevo presidente de PDC junto con la actual consejera y portavoz del “Govern” catalán, Neus Munté, como vicepresidenta.
El reciente congreso fundacional despejó una de las incógnitas sobre la compatibilidad de cargos y aceptó un régimen laxo que, en términos generales, permite sumar un puesto institucional y otro orgánico en el nuevo partido.
No está tan clara, en cambio, la conformación de la nueva comisión ejecutiva, en el que residirá el poder dado que los cargos de presidente y viceperesidente serán solo institucionales. Esa ejecutiva aspira a integrar las diferentes sensibilidades o corrientes del partido, con un «primus inter pares» denominado coordinador general.
Ese número tres del partido regirá el día a día del partido y es funcionalmente, el puesto con más peso específico.
A ese cargo optan el candidato afín a Artur Mas, Jordi Turull, además de la antigua portavoz de Convergencia, Marta Pascal, el alcalde de Premía de Mar (Barcelona), Miquel Buch, y el diputado autonómico David Bonvehí. Tampoco se descartan otros nombres para optar al cargo.
Luego, al lado del coordinador general, se sentarán otros once miembros, donde las corrientes y sectores ultiman sus movimientos para incluir sus candidatos. El comité ejecutivo se votará mediante una lista cerrada pero desbloqueada.
Cada votante podrá optar por los miembros de una lista, aunque no deberá señalar a todos sus integrantes. Finalmente, los más votados serán los elegidos.
En este momento, negocian listas propias o de consenso las denominadas familias del partido. Por una hay una línea oficialista alrededor de la figura del expresidente Artur Mas; una corriente socialdemócrata en torno al conseller de la Generalitat Josep Rull; y otra que pivota sobre la plataforma independentista «Moment Zero», cuyo personaje más notorio es el citado Miquel Buch.
Además, están los liberales encabezados por Marc Guerrero y denominados “Llibergencia”, y sobre todo, los democristianos de Nova Convergencia, que está encabezada por el exconseller Germà Gordó.
La refundación emprendida por los ya antiguos convergentes pretende dejar atrás las polémicas generadas por los casos de corrupción, que les hicieron mucho daño electoralmente, para aumentar su representatividad e influencia política en las próximas citas electorales.
Basta ver que en las elecciones autonómicas de 2010,
Artur Mas recuperó a los socialistas la Generalitat con 62 diputados. Pero descendió a 50 en las elecciones de noviembre de 2012 y ahora, tras las autonómicas de 2015, comparte con Esquerra Republicana de Cataluña, bajo la coalición «Junts pel Sí», otra vez los 62 escaños.
Además, los convergentes han pasado de ser el primer partido autonómico de Cataluña en unas elecciones generales, con 16 diputados en el Congreso en 2011, a ser el cuarto, por detrás de En Común Podem, ERC y PSC, y con la mitad de diputados (8 diputados). EFE

 

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