Las nubes, protagonistas del Día Meteorológico Mundial

Las nubes, causadas por la acción del hombre o antroponubes, protagonizan la celebración del Día Meteorológico Mundial, que como cada año se celebra el 23 de marzo, y que en esta ocasión lleva por lema "Entendiendo las nubes".
Paisaje de un cielo con nubes. Efe-Archivo/Paco TorrentePaisaje de un cielo con nubes. Efe-Archivo/Paco Torrente

Esenciales para predecir la disponibilidad de los recursos hídricos y los impactos del clima, las nubes han sido incluidas por primera vez en el “Atlas Internacional de Nubes” de la Organización Mundial Meteorológica (OMM).
Desde el 23 de marzo de 2017 la nueva edición del Atlas, revisado por última vez en 1987 y publicada por la OMM, contará en sus páginas con nuevas especies de nubes “especiales” como Homogenitus, del latín homo (hombre) y genitus (engendrado) producidas por los gases de los motores de las aeronaves.
Otras nubes derivadas de la actividad humana son las originadas por la emisión de vapor de agua en las proximidades de las centrales térmicas y las que se producen después de un gran incendio forestal.
Con motivo de la celebración del Día Meteorológico Mundial dedicado en esta ocasión a las nubes, el atlas, publicado por primera vez en formato digital, incluye una nueva especie Volutus, término que designa a las nubes enrolladas, y hace una mención especial a la nube Asperitas (aspereza).
Esta última es una de las más espectaculares con una formación con ondulaciones y protuberancias que se asemeja a la superficie rugosa del mar, ha explicado a EFE, Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y experto en nubes.
Otros tipos son las nubes Flumen, conocidas habitualmente como “cola de castor”, y asociadas a las tormentas.
Según del Campo, los meteorólogos utilizan, desde el siglo XIX, una nomenclatura científica capaz de aglutinar el sinfín de formas y disposiciones que adoptan las nubes en unos pocos grupos.
“Está inspirada en la taxonomía que Linneo -científico naturalista- aplicó a los seres vivos y, como aquella, utiliza términos en latín”.
Existen 10 géneros, 15 especies, 9 variedades y 9 rasgos suplementarios de nubes que combinándolos pueden clasificar los tipos de nubosidad que se observen en el cielo desde cualquier lugar del mundo.
Las nubes altas suelen formarse por encima de los 5.000 metros, las medias se pueden formar entre los 2.000 y los 7.000 metros y las bajas a una altura máxima de 2.000 metros.
En el nuevo atlas, única fuente autorizada y la referencia más exhaustiva para identificar nubes, también se incluyen otros fenómenos meteorológicos como los arcoíris, halos, diablos de polvo y granizo. Efe/Doc