Negociación Estado italiano-mafia y las dudas que la sentencia no despeja

La sentencia dictada recientemente por el tribunal de Palermo, según la cual el Estado italiano pactó con la mafia en la primera mitad de los años noventa del siglo pasado, ha sido recibida como un tsunami en plenas negociaciones para la formación de un nuevo gobierno.
El historiador y profesor Mattteo Re.El historiador y profesor Mattteo Re.

Matteo Re, profesor de la Universidad Rey Juan Carlos

 

Tras cinco años de proceso judicial, el tribunal determinó que algunos miembros de las instituciones y de los cuerpos de seguridad del Estado pactaron con la mafia una especie de alto el fuego para parar los ataques de Cosa Nostra, que (entre 1992 y 1993) había asesinado a los jueces Giovanni Falcone y Paolo Borsellino (junto con sus escoltas) y a anónimos ciudadanos en los atentados de Florencia, Milán y Roma.

Las condenas son muy duras: 12 años para los generales de los Carabinieri Mario Mori y Antonio Subranni, así como para Marcello Dell’Utri (brazo derecho de Silvio Berlusconi, cofundador de Forza Italia y ya en la cárcel por vinculación con la mafia) y para Antonino Cinà, médico del exjefe de todos los jefes, el recientemente fallecido Totò Riina; ocho años para el excoronel de los Carabinieri, Giuseppe De Donno, y para Massimo Ciancimino (testigo clave en el juicio, pero condenado por difamar al ex jefe de la policía, Gianni De Gennaro); veintiocho años para el “boss” mafioso Leoluca Bagarella.

El fiscal de la acusación, Nino Di Matteo, tras la lectura de la sentencia, ha declarado ante los medios de comunicación que ya queda comprobada la vinculación entre la mafia y Silvio Berlusconi, no solo cuando este era empresario, sino también cuando entró en política.

Una parte del abanico parlamentario ha criticado a los fiscales acusándoles de actitud partidista, otros han alabado su labor, destacando la trascendencia de la sentencia. El nuevo presidente de la Cámara de los Diputados, Roberto Fico, definió el 20 de abril de 2018 un “día histórico para Palermo y para Italia”.

Para Di Maio, líder del Movimiento Cinco Estrellas, Berlusconi está políticamente enterrado; Salvini, de la Liga, ha preferido no comentar el asunto, “ahogado” entre el aliado, Forza Italia, y el posible compañero de gobierno, el Movimiento Cinco Estrellas.

Al margen de esta trifulca, algunos detalles de la sentencia quedan poco claros. Las negociaciones se llevaron a cabo entre la mafia y una parte muy reducida de altos cargos de las Fuerzas de Seguridad del Estado italiano. Se supone que esos altos cargos entraron en contacto con mafiosos para lograr lo que efectivamente pasó, que la mafia dejara de atentar.

Lo que no queda claro es si esas personas se beneficiaron debido a esos contactos. Puede que pactaran la concesión de determinados privilegios con los mafiosos, que pedían, entre otras cosas, la eliminación del severo régimen carcelario 41-bis. Sin embargo, no solo no desapareció el 41-bis, sino que Mario Mori tomó parte en la operación de detención del entonces jefe de Cosa Nostra, Totò Riina, en enero de 1993.

Aparece el vínculo entre Berlusconi político y la mafia, a través de su principal colaborador, Marcello Dell’Utri. Sin embargo, Berlusconi, en el bienio 1992-1993, no había entrado todavía en política y cuando llegó al poder, en 1994, su gobierno dimitió tan solo siete meses después. ¿Qué ocurrió con los que sí estaban gobernando entre 1992 y 1993?

El entonces ministro del Interior, Nicola Mancino, único imputado entre los políticos de aquella época, ha sido absuelto. Amato y Ciampi, que presidieron sendos gobiernos en esos dos años, no son ni mencionados. Tampoco se habla del sucesor de Berlusconi, Lamberto Dini. ¿Es posible que una negociación de esa envergadura haya sido llevada a cabo tan solo por tres altos cargos de los Carabinieri y un político, que en ese periodo aún no había entrado en la política?

Habrá que esperar unos meses para leer las justificaciones de los jueces a esta sentencia que, de confirmarse en los sucesivos juicios, está destinada a reescribir unas páginas importantes de la historia de la Italia más reciente.

 

NOTA: Este artículo forma parte del servicio de firmas de la Agencia EFE al que contribuyen diversas personalidades, cuyos trabajos reflejan exclusivamente las opiniones y puntos de vista de sus autores.

Etiquetado con: , , ,
Publicado en: Firmas