Navalni, opositor ruso, no podrá concurrir a las presidenciales de marzo

El Tribunal Supremo de Rusia confirma su sentencia que prohíbe al líder opositor ruso Alexéi Navalni concurrir a las elecciones presidenciales del próximo 18 de marzo. Se resolvió así "mantener sin cambios la decisión en primera instancia del Tribunal Supremo y desestimar la apelación" de Navalni. Agotadas las vías judiciales en Rusia, Navalni acudirá con toda seguridad al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, como adelantó hace varios días su equipo legal.
El opositor ruso Alexei Navalny.EFE/Archivo/Maxim ShipenkovEl opositor ruso Alexei Navalny.EFE/Archivo/Maxim Shipenkov

ALEXEI NAVALNI (Moscú, 1976), activista y opositor ruso conocido por denunciar la corrupción en las más altas esferas del poder.
Navalni dio el salto a la política en al año 2000 coincidiendo con la llegada al Kremlin del presidente ruso, Vladímir Putin, en las filas del tradicional partido liberal ruso, Yábloko, el único que se oponía a la guerra de Chechenia, del que fue expulsado en 2007 por su ultranacionalismo.
Entonces se convirtió en copresidente del movimiento “Narod” (Pueblo), plataforma que consiguió respaldo entre los jóvenes.
En 2009 fue nombrado asesor regional del opositor y gobernador de Kírov, Nikita Belij, puesto que le costó una pena de cinco años de cárcel.
Tras un breve paso por la universidad estadounidense de Yale, su oportunidad llegó en las elecciones parlamentarias de diciembre de 2011, cuando se produjeron masivas denuncias de fraude contra el partido Rusia Unida que desembocaron en protestas antigubernamentales.
En noviembre 2013 creó el partido Alianza Popular (AP) con el que se presentó a las elecciones a la alcaldía de Moscú, en las que obtuvo un resultado histórico al quedar segundo. Ese mismo año fue condenado por una acusación de robo de madera en 2009, pero finalmente fue anulada la sentencia después de que reclamara ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, quien ordenó la repetición del juicio.
A finales de 2013 fue acusado junto a su hermano Oleg en el marco de una nueva investigación por robo, estafa y lavado de dinero a través de dos empresas, por lo que fuer condenado un año después a 3,5 años de libertad condicional.
El 8 de febrero de 2017 fue declarado culpable, tras celebrarse un nuevo juicio por el caso del robo de la madera, lo que le supuso no poderse presentar a las elecciones presidenciales en 2018. El 2 de octubre de ese año fue condenado a 20 días de cárcel por convocar reiteradamente mítines políticos y manifestaciones de protesta contra el Kremlines. A su salida de prisión retomó su lucha por la jefatura del Estado.
El 25 de diciembre llamó al boicot al no ser admitido como candidato por la autoridad electoral, decisión que fue respaldada cinco días después por el Tribunal Supremo.