National Geographic edita un libro sobre Atapuerca

National Geographic ha editado un libro sobre las excavaciones de Atapuerca (Burgos) del arqueólogo Eudald Carbonell y la periodista Rosa Maria Tristán, informa el IPHES (Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social).
Foto de archivo de la excavación en extensión del nivel TD10 de Gran Dolina ,con el yacimiento de Galería al fondo. EFE/Archivo/Jordi MestreFoto de archivo de la excavación en extensión del nivel TD10 de Gran Dolina ,con el yacimiento de Galería al fondo. EFE/Archivo/Jordi Mestre

El libro “Atapuerca: 40 años inmersos en el pasado” recorre de forma exhaustiva y amena la historia y los hallazgos más importantes de la sierra de Atapuerca (Burgos), e incluye prólogos de Juan Luis Arsuaga y de Jose María Bermúdez de Castro, codirectores del yacimiento junto a Carbonell.

La obra muestra cómo la sierra de Atapuerca, a lo largo de la Historia, se convirtió en un cruce de caminos y por su particular orografía ha hecho de sus yacimientos una suerte de cuevas de tesoros arqueológicos.

Por otra parte, también detalla cómo se han producido los descubrimientos de las simas y yacimientos, de qué modo se han explorado y la evolución del equipo investigador, que también ha aprendido a estudiar, comprender, valorar y proteger Atapuerca.

Así, se narra la historia de los habitantes de Atapuerca a lo largo del tiempo, es decir, los diferentes homos, su evolución, su estilo de vida, sus prácticas, sus ritos o sus enfrentamientos.

Y también se cuenta cómo se obtuvieron los permisos para excavar, cómo se han publicado los hallazgos, los métodos de trabajo y su evolución o cómo el equipo ha tenido que inventar nuevas tecnologías para explorar las simas.

Los autores del libro también explican qué indican los huesos, los objetos, los vestigios hallados y detallan así a qué tipo de homo corresponden, cómo vivían, incluso algunas prácticas como el canibalismo.

Atapuerca es un conjunto arqueológico en las proximidades de Burgos, en la localidad y la sierra del mismo nombre, que ha revelado los restos del homínido más antiguo de Europa, el “Homo antecessor”, con 1,3 millones de años de antigüedad, así como una relevante colección de restos paleoantropológicos de la edad de piedra, pertenecientes a los primeros pobladores de Europa. 

Inauguradas las excavaciones a comienzos de los años sesenta del pasado siglo, fue en 1976 cuando se descubrieron los primeros restos humanos preneandertales en las profundidades de Cueva Mayor, que junto con Gran Dolina, Galería, Sima del Elefante y Cueva del Mirador, constituyen algunos de los muchos yacimientos de calizas del cretácico que se extienden por la sierra burgalesa.

Desde entonces, paleontólogos, historiadores y geólogos, dirigidos por Juan Luis Arsuaga, José María Bermúdez y Eudald Carbonell, han realizado prospecciones ininterrumpidamente en los yacimientos de Atapuerca, considerados ya los más importantes del mundo, por delante de L’Aragó (Francia), Chu-ku-tien (China), Petralona (Grecia), Verteszollos (Hungría) y Steinheim, en Alemania.

Atapuerca se ha revelado, por sus descubrimientos, como el lugar que ocupó el primer europeo, el “Homo antecessor”, hace 1,3 millones de años, y porque por la variedad de lo hallado, restos fósiles de animales y herramientas líticas o sílex de un millón de años, se ha podido elaborar un retrato de la vida de una treintena de homínidos, que habitaron la zona en el Pleistoceno.

El descubrimiento del “Homo antecessor” en las campañas de 1994, 1995, 1996 y 2007 y cuyos registros son los únicos que existen de esta especie en todo el mundo, no sólo han permitido completar el cuadro de la evolución humana en Europa, sino que, según sus descubridores, es el ancestro común a partir del cual evolucionaron el hombre actual y el hombre de neandertal.

Los restos hallados de este homínido, cuyas conclusiones han confirmado que no es una especie de origen directamente africano, como se señaló en un principio, sino que es una especie “europea o euroasiática”, pertenecen a cráneos y mandíbulas de seis individuos (dos niños, dos adolescentes y dos adultos), que eligieron la sierra de Burgos para vivir en el Pleistoceno Inferior.

Sin embargo, hasta la aparición del antecessor, el heidelbergensis era considerado el primer homínido europeo, también hallado en Atapuerca, pero con 350.000 años de antigüedad.

De esta especie se han descubierto restos de 32 seres humanos, e investigaciones realizadas a partir del estudio de los huesos del oído de varios de estos homínidos, demuestran que al parecer, su sensibilidad acústica era similar a la del ser humano actual y diferente de la del chimpancé.

Además, Atapuerca ha aportado también restos de un tercer homínido, el “Homo sapiens”, nuestra especie, que vivió en la sierra burgalesa hace 5.000 años. EFE-doc

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