Musharraf, expresidente de Pakistán sale ileso de un atentado

Pervez Musharraf, expresidente de Pakistán entre 1999 y 2008 y recientemente imputado por alta traición, sale ileso de un atentado con explosivos al paso del convoy en el que viajaba en Islamabad.
Pervez Musharraf, durante una rueda de prensa en su residencia en Rawalpandi (Pakistán). Archivo/EFE/T. MughalPervez Musharraf, durante una rueda de prensa en su residencia en Rawalpandi (Pakistán). Archivo/EFE/T. Mughal

Un tribunal especial de Islamabad le ha imputado al exdictador militar, según la prensa local.
Mushárraf, que compareció por segunda vez ante el tribunal bajo la amenaza de ser arrestado si no acudía, se declaró no culpable y solicitó permiso para visitar a su madre, enferma en el extranjero.
Nacido en Nueva Delhi (India) en 1943, tras la partición del país se trasladó a Karachi, en el nuevo estado de Pakistán.
En 1964 prestó servicio en el Ejército y entre 1965 y 1971 combatió contra la India.
Promovido en 1995 a teniente general, en 1998 fue nombrado, por el primer ministro Nawaz Sharif, comandante en jefe del Ejército y jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas.
Desde el exterior, Musharraf ordenó la sublevación del Ejército.
Líder “de facto”, depuso al Gobierno e instauró una junta cívico militar.
En junio de 2001 asumió la jefatura del Estado y fue nombrado presidente, conservando la Comandancia del Ejército.
Estableció la reconciliación con Washington tras los atentados terroristas del 11-S, al permitir a EEUU el uso de bases militares y de su espacio aéreo para su campaña afgana.
Su fidelidad al régimen estadounidense supuso ventajas económicas como el levantamiento de sanciones.
En noviembre de 2002 restableció la Constitución de 1973, suspendida desde que se alzó con el poder, y un día después juró como presidente del país, al frente del cual instaló al Gobierno civil del leal Jalami (LMP-Q), vencedor en los comicios celebrados un mes antes.
En 2007 se produjo una grave crisis de Gobierno debido a la suspensión por orden del propio Musharraf, del jefe del Tribunal Supremo, Iftikhar Chaudhry, convertido en símbolo de contestación al régimen y el detonante de un conflicto acentuado en julio, tras el asalto del Ejército a la Mezquita Roja de Islamabad, con el resultado de 103 islamistas muertos.
El caso llegó al Supremo, que ordenó reinstaurar a Chaudhry, en lo que se consideró un duro golpe a Musharraf, quien el 6 de octubre de 2007 logró un segundo mandato como presidente en una votación parlamentaria y que bloqueó el Alto Tribunal.
En noviembre impuso el estado de excepción y destituyó a la cúpula del Supremo, cuyos nuevos miembros validaron su elección presidencial el día 29. Dos días antes había abandonado la jefatura de las Fuerzas Armadas, le sustituyó el general Ashfaq Pervez Kiyani.
El 8 de enero de 2008, días antes de los comicios legislativos, la exprimera ministra Benazir Bhutto fue asesinada en un atentado terrorista en Rawalpindi.
En febrero, esos comicios dieron al PPP, de la fallecida Bhutto, la victoria seguido de la Liga-N, de Sharif. Un mes después, ambas formaciones pactaron un gobierno de coalición y Yusuf Razá Guilani, del PPP, juró como primer ministro.
En agosto de 2008, Musharraf dimitió como presidente tras abrírsele un proceso de destitución promovido por los partidos coaligados de gobierno y sustituido interinamente por Muhammad Mian Soomro.
Tras cuatro años de exilio en Londres y Dubai, en marzo de 2013, regresó a Pakistán para presentarse a las elecciones de mayo.
Pero con varias causas pendientes y tres órdenes de arresto, la última dictada en 2011, Musharraf fue arrestado por la Policía de Islamabad el 19 de abril.
Bajo arresto domiciliario, tiene varias causas abiertas en Pakistán y fue acusado de conspirar para asesinar a Benazir Bhutto. EFE-doc

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