CASTRO FUNERALES

El mundo dispuesto a pasar página tras la muerte de Castro

La ausencia de líderes políticos mundiales en el funeral de Fidel Castro, excepto la de los de los países de la región o los más cercanos al régimen castrista, apunta a un rápido distanciamiento de la comunidad internacional con la figura del exmandatario cubano.
Una mujer pasa junto a un cartel alusivo a una frase del difunto líder de la revolución cubana Fidel Castro  en La Habana (Cuba). EFE/Ernesto MastraUna mujer pasa junto a un cartel alusivo a una frase del difunto líder de la revolución cubana Fidel Castro en La Habana (Cuba). EFE/Ernesto Mastrascusa

Julio César Rivas

A las exequias de Castro, que murió a los 90 años de edad, tienen previsto asistir líderes políticos como los presidentes de Venezuela, Nicolás Maduro, Ecuador, Rafael Correa, y Bolivia, Evo Morales, tres de los principales aliados actuales de Cuba.

Los presidentes de Nicaragua, El Salvador, Honduras y Panamá, Daniel Ortega, Salvador Sánchez Cerén, Juan Orlando Hernández y Juan Carlos Varela, respectivamente, también han anunciado que viajarán a La Habana para participar en la ceremonia.

Lo mismo el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, cuyo país ha sido históricamente uno de los principales aliados de la Cuba castrista.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, había anunciado igualmente su asistencia, aunque tras el accidente de aviación ocurrido en su país y en el que murieron 75 personas no se descarta que anule su viaje a Cuba.

África, un continente que ha tenido una cercana relación con Cuba especialmente durante la fase de descolonización europea, también mandará a La Habana una nutrida representación de líderes políticos, empezando por los presidentes de Sudáfrica y Zimbabue, Jacob Zuma y Robert Mugabe.

El presidente Teodoro Obiang Nguema, de Guinea Ecuatorial, estará asimismo presente en la capital cubana.

Pero de Europa, entre los líderes políticos del Viejo Continente, sólo el primer ministro de Grecia, Aléxis Tsípras, tiene previsto viajar para asistir a las honras fúnebres del dirigente que controló Cuba desde 1959 hasta principios del siglo XXI.

Incluso el ruso Vladimir Putin, quien sí alabó a Fidel Castro y lo calificó de “un sincero y fiable amigo de Rusia” en su mensaje de condolencias por su muerte, no estará presente en la despedida de la comunidad internacional al líder cubano.

Quizás la ausencia más notable será la del primer ministro canadiense, Justin Trudeau, que conocía personalmente a Castro y cuyo padre, Pierre Trudeau, mantuvo una relación de amistad durante varias décadas.

En vez de Trudeau, Canadá ha decidido enviar a La Habana al gobernador general del país, David Johnston, que ejerce como jefe de Estado canadiense en representación de la reina de Inglaterra.

España ha confirmado que el rey emérito, Juan Carlos, con quien Fidel Castro mantuvo una cordial relación, sí estará en las exequias.

El resto de países parece estar dispuesto a pasar rápidamente página tras la muerte de Fidel Castro. Ese sentimiento podría ser resumido por la reacción del Reino Unido.

El ministro británico de Exteriores, Boris Johnson, afirmó que la muerte de Fidel Castro marca “el fin de una era”. EFE/Doc

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Publicado en: Análisis